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Adaptarse a las nuevas tecnologías para fijar población

Este es el pueblo de Cáceres favorito para los nómadas digitales

Buscan espacios mágicos, comunidades vibrantes y una programación inspiradora. Este municipio se fija en los trabajadores en remoto como una oportunidad para fijar población y los vecinos se vuelcan con la idea mostrando su deseo de integrarlos en las costumbres y tradiciones

Presentación del proyecto de adaptación al sello de destino rural

Jorge Valiente

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

Adaptarse a las nuevas tecnologías en los pueblos de Cáceres resulta primordial para luchar contra la despoblación. Y en esta ecuación entran de lleno los nómadas digitales, que son profesionales que utilizan las técnicas más avanzadas para trabajar de forma remota mientras llevan un estilo de vida ambulante en cualquier punto del mundo. Prefieren ejercer sus funciones de forma online a estar en un lugar fijo.

Presentación del proyecto con Elena Batuecas, Javier Prieto y José Almansa.

Presentación del proyecto con Elena Batuecas, Javier Prieto y José Almansa. / Jorge Valiente

Con el fin de atraer a este tipo de trabajadores han trabajado durante el segundo semestre del año 2024 en un municipio de la comarca de Trasierra-Tierras de Granadilla. El proyecto de adaptación al sello de destino rural y trabajo remoto ha servido para la creación de una guía en la que han colaborado todos los vecinos para saber cómo actuar ante la llegada de futuros residentes.

Surgió de la necesidad del ayuntamiento de atraer a nómadas digitales corporativos debido a las características actuales de la localidad: envejecimiento y pérdida de población y con los sectores agrícolas y ganaderos como predominantes. Y por otro lado, consideraron necesaria también la puesta en valor de su patrimonio cultural, histórico y paisajístico, así como las arraigadas tradiciones.

Revitalización y dinamismo

Su llegada supondría la revitalización y el fomento del dinamismo económico del pueblo a través del comercio local, el alquiler o la rehabilitación de viviendas; pero también en el ámbito cultural, pues supondría la creación de una comunidad con los vecinos. Resultaría fundamental la existencia de una transferencia de conocimientos en ambas direcciones, ya que los nómadas son personas con una amplia formación académica que podrían enseñar sus funciones y los residentes pueden explicarles cómo se hacen oficios y prácticas tracionales, o contarles mitos o leyendas.

Ahigal, un municipio de 1.300 habitantes al norte de la provincia de Cáceres, es el primer pueblo que participa en el proyecto, aunque la Diputación de Cáceres está estudiando copiarlo en otras localidades. El primer paso fue la adaptación del antiguo centro de salud a un novedoso espacio coworking comarcal con cinco despachos y una sala de conferencias donde desarrollar su labor profesional a través de internet. Pero entonces llega la parte más complicada: la creación de una comunidad. El ayuntamiento licitó el proyecto y la empresa Creadores de lo Inesperado se encargó de la creación de una plan (en el que colaboraron los vecinos) para actuar ante la llegada de los nómadas digitales corporativos.

Metodología

El resultado de todas las dinámicas y de aplicar una metodología de abajo hacia arriba, en el que participaron todos los vecinos, es la 'Guía de implementación de Ahigal como destino para nómadas digitales'. "Si seguimos esta serie de pautas, va a tener un impacto muy positivo en el territorio. No es solo en nuestro municipio, sino que en la guía hay otros espacios naturales y culturales de la comarca", ha señalado la concejala del consistorio Elena Batuecas.

La guía ya está redactada y ha entrado en la última fase de retoques antes de ser pública. La intención es que salga a la luz el próximo 15 de junio y que los primeros nómadas digitales lleguen a Ahigal después de verano. El primer paso será la construcción de una oficina de atención para hacer de anfitrión y ayudar a futuros vecinos.

Mirador de Cabezabellosa.

Mirador de Cabezabellosa. / E. P.

Algunos de los destinos que se incluyen en esta guía para poder visitar son el yacimiento de Cáparra (una antigua ciudad romana situada entre los términos municipales de Guijo de Granadilla y Oliva de Plasencia que formó parte del Convento Emeritense, en la provincia de Lusitania, que tenía como capital política a Eugusta Emerita. Está a 13 kilómetros de distancia), el mirador de Cabezabellosa (una pasarela de acero levantada a 870 metros entre los valles del Jerte y el Ambroz, a unos 30 kilómetros de Ahigal), el restaurante Versátil de Zarza de Granadilla (que cuenta con una Estrella Michelín, a 15 kilómetros) o el embalse de Gabriel y Galán (en el que también se puede visitar el pueblo abandonado de Granadilla, a 27 kilómetros).

Los responsables de 'Versátil', restaurante con una Estrella Michelín en Zarza de Granadilla.

Los responsables de 'Versátil', restaurante con una Estrella Michelín en Zarza de Granadilla. / Toni Gudiel

Espacios mágicos

Uno de los creadores de la guía fue un empresario pionero en la creación de espacios coworking. José Almansa abrió el más antiguo de Europa en Madrid, en la calle Gobernador. Tras años de reconocida experiencia en el sector, aseguró que son necesarios tres elementos para que este tipo de proyectos puedan funcionar: que haya espacios mágicos (como el pantano de Las Cumbres o la laguna del Valle), comunidad vibrante (vecinos con los que interactuar a diario) y programación inspiradora (que siempre tengan posibilidades de ocio).

Y por ello, es fundamental trabajar sobre dos aspectos que pueden ser negativos: "Si no planificas cómo gestionar su llegada, cuando vienen pueden encontrarse con cuestiones que no eran las que esperaban y se pueden marchar. Lo segundo es que, si tenemos una serie de nómadas digitales corporativos que otros países se han gastado mucho dinero en formar y tienen mucho talento, y están siendo felices aquí, se tienen que quedar porque se tienen que sentir parte de una comunidad", ha explicado Almansa.

Otra parte trascendental es trabajar con la ciudadanía a través de una metodología propia para que sean los propios vecinos quienes detecten necesidades no resueltas, "que es importante verlas como oportunidades, no como problemas". "Esto nos debe llevar a retos y soluciones, y esta es la forma en que conseguiremos que se queden", ha remarcado.

«Si tenemos un coworking, que son cuatro paredes y nada más, no van a venir», dijo Almansa. De ahí la importancia de la existencia de espacios mágicos que resulten diferenciales como atractivos. Por último, una de las actividades que más llama la atención a la gente de fuera es tomar el fresco en verano, que se convierte en «magia para ellos». 

122.000 dólares

Sobre el target de los nómadas digitales corporativos ya existen los primeros informes. Tienen una media de poder adquisitivo de 122.000 dólares en patrimonio.

No habrá una gran oleada de nómadas digitales para comenzar el proyecto, sino que llegarán poco a poco. Ahigal se integrará en una plataforma para nómadas digitales corporativos. Al acceder, se les solicita una descripción en la que señalen sus gustos y, en función de ello, les aparece el destino preferente. Por ejemplo, el pueblo cacereño es un buen lugar para amantes del oleoturismo (relacionado con el aceite), de las actividades acuáticas o del campo.

Pero lo más importante es que siempre exista una programación viva y constante de actividades para quedarse. Y si es alguien pasajero, que solo venga para estar una semana en el municipio, debe llevar la propuesta de valor de Ahigal a todos los rincones por los que pase.

Es importante resaltar también que Ahigal nunca será la competencia de otro pueblo de España, sino que "es complementario". "Nosotros competimos con Grecia, Portugal o Italia", ha recordado el experto y empresario José Almansa.

Javier Prieto, diputado de Asistencia a entidades locales y Formación de Cáceres, ha remarcado el interés de la institución provincial por continuar realizando este proyecto en otros municipios para fijar población: "Siempre he dicho que odio el término de España vaciada, porque los pueblos tienen mucha vida. Y viendo cómo vienen los nómadas digitales se demuestra", ha finalizado.

Ahigal se fija en el universo de los nómadas digitales como una oportunidad única para fijar población tras el esfuerzo de los vecinos por integrarlos en sus costumbres y tradiciones. 

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