235 años de la real audiencia de Extremadura
Un viaje al corazón del tribunal de Extremadura
Cáceres abre las puertas del histórico edificio que alberga el TSJ por el 235 aniversario de la creación de la Real Audiencia de Extremadura, una institución vital para entender las existencia de las dos provincias. El propósito es acercar la justicia a los ciudadanos y el amplio patrimonio del inmueble, desde el aljibe del siglo XVIII hasta la extensa biblioteca

Jorge Valiente

No todos los días existe la posibilidad de adentrarse en la historia de Extremadura. Aunque una parte sí se muestra, hay otros recovecos de ese extenso legado que quedan aún reservados para el privilegio de unos pocos. Este es el caso del señorial edificio de la plaza de la Audiencia, en el arrabal cacereño, que en sus inicios albergó el hospital de la Piedad y siglos más tarde, y hasta el día de hoy, la mayor institución de la justicia de la región, el Tribunal Superior de Justicia, antes Audiencia Territorial de Extremadura y en su creación hace 235 años, Real Audiencia de Extremadura.

Claustro, con el pozo que da acceso al aljibe del siglo XVIII.
Paradójicamente, su fundación se recuerda como un logro para la propia región, uno de tantos que concedieron autonomía y presencia a lo que en su momento no se conocía siquiera como una comunidad sino como una provincia. Hasta 1790, fecha en la que se creó a petición del rey Carlos IV, la institución más longeva de la que se tiene constancia en la comunidad, si los extremeños tenían un asunto que resolver en los tribunales, debían desplazarse bien a las chancillerías de Valladolid y Granada. Por esta razón, las ciudades que tenían voto en Corte, Badajoz, Mérida, Plasencia y Alcántara, manifestaron sus quejas y el agravio que sufrían los extremeños en este aspecto al Consejo de Castilla en 1775. Su insistencia culminó en una victoria colectiva de la que se beneficiarían los habitantes, no solo en términos jurídicos, puesto que su apertura, se decidió que fuera en Cáceres, permitió que una generación ilustrada recalara en la ciudad y contribuyera a la modernización de una villa con cierto recelo al progreso. Aparte de lograr mayor comodidad y agilidad en el sistema de justicia, logró un hito a nivel territorial, configuró Extremadura en dos provincias, que quedaron organizadas por circunscripciones en 1829.

La colección de pinturas, en los pasillos del TSJ.
La historia de la Real Audiencia de Extremadura es la historia de Extremadura en sí misma. Consciente de ese valor, para conmemorar el 235 aniversario de su creación, el alto tribunal de la región ha puesto en marcha una novedosa iniciativa con un doble propósito, en primer lugar, acercar la Justicia, a menudo cuestionada por desconocida, a toda la ciudadanía que lo desee y en segundo lugar, compartir con los extremeños el extenso patrimonio que se conserva en el palacete construido a mediados del siglo XVIII.

La biblioteca, con más de 6.000 ejemplares.
Así, este viernes fue un día para señalar en el calendario por varios motivos. El TSJ abrió las puertas de su sede, custodiada hasta ahora exclusivamente por letrados, profesionales del Derecho e investigadores, al público. Lo hizo en tres pases, uno primero destinado a los estudiantes de la Universidad, no solo de Derecho, también una de las primeras facultades que hubo en Extremadura -abrió en 1973- y con sede solo en Cáceres, sino de Formación para el profesorado; un segundo, a personas con discapacidad y un tercero, destinado a público general. Fueron recibidos los asistentes, además, por una amplia representación de la cámara judicial regional, entre ellos la propia presidenta del TSJEx, María Félix Tena, y el fiscal superior de Extremadura, Francisco Javier Montero Juanes, que aprovecharon para pronunciar unas palabras a los primeros invitados, muchos de ellos, alumnos en su momento de Tena en la facultad y otros tantos, futuros magistrados. En sus declaraciones, incidieron en el valor de la Justicia como servicio para garantizar una sociedad igualitaria y honesta. «Queremos ser una justicia transparente, queremos ser una justicia próxima y cercana. Y entendemos que una de las formas de que el ciudadano nos sienta como un servicio público y cercano, es permitirle el acceso para que conozcan de primera mano cómo se funciona», puso de relieve este viernes la presidenta.

La presidenta del TSJ de Extremadura y el fiscal superior de Extremadura, con el pendón de Carlos IV, rey que ordenó la creación de la Real Audiencia la al fondo.
Visita y juicios simulados
La visita arrancó en todos los pases con similar desarrollo. Tras la imponente fachada neoclásica con un escudo de armas reales, hubo un breve saludo de bienvenida en el salón de actos, ahora con aspecto completamente renovado pero que conserva mobiliario y sillería original y uno de los objetos más significativos de la historia del inmueble y de la institución en sí, un pendón con el escudo del rey Carlos IV, el monarca que firmó la orden para que se creara hace doscientos años. El recorrido continuó por los pasillos que se encuentran decorados con piezas únicas, entre ellas, expedientes firmados en la época, singulares libros de actas, fotografías de los presidentes recientes y retratos únicos como el de Isabel II de niña.
Uno de los grandes atractivos, sin duda, es el claustro central, una de las estancias que se conserva de la estructura original. La particularidad de este patio es que está coronado por un pozo que, para sorpresa de muchos -y más este viernes-, comunica con un aljibe del siglo XVIII. Eso quiere decir que Cáceres no cuenta solo con el conocido y datado en una época anterior que se encuentra en el Museo provincial, no obstante, al contrario del de la plaza de las Veletas, este que se encuentra en el inmueble de la plaza de la Audiencia no puede visitarse porque el único acceso es a través del claustro. Por el momento, solo han bajado técnicos de la Junta para encontrar la entrada original, pero sigue siendo una incógnita.
Por último, llegó otro de los momentos más esperados, la Sala de Vistas, en la que para fortuna de los asistentes, se simularon varios juicios de delitos relacionados con robos y lesiones. La amplia biblioteca, con una colección de 6.000 ejemplares de expedientes, manuales y jurisprudencia, fue el colofón. Habitualmente, el TSJ acoge las vistas de los recursos que se presentan a las sentencias de instancias anteriores como las Audiencias Provinciales de Cáceres y Badajoz. Curiosamente, es la institución con competencia regional que se ubica fuera de la capital autonómica. Para entender el mapa de tribunales en Extremadura, hay que contar con la división de los 21 partidos judiciales, siete en Cáceres y catorce en Badajoz.
Aunque la jornada de este viernes fue histórica en todos los sentidos, la celebración de la creación de la Real Audiencia continuará en mayo. El 5 y 6 de ese mes, organizará unas jornadas con ponentes como el ex presidente del TSJ de Extremadura y ex vicepresidente del Tribunal Supremo, Ángel Juanes Peces, o el historiador Sixto Sánchez. De forma paralela a las conferencias, se inaugurará una exposición dedicada al patrimonio documental de la Real Audiencia que coordinan el juez de la Audiencia Provincial de Cáceres, Jesús María Gómez Flores, y por la archivera del TSJEx, Ana Belén Barroso. Todo para contribuir desde Cáceres a que la historia de Extremadura siga viva.
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