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Alta costura cacereña

Paula Tello: vuelve la moda a medida en Cáceres

A sus 24 años, esta joven diseñadora ha decidido apostar por los trajes a medida confeccionados artesanalmente, una propuesta que parecía haberse perdido en la ciudad. El 27 de febrero presentará su primera colección de ropa en Cáceres con un desfile en el que mostrará su gusto por los vestidos atemporales con tendencias contemporáneas y elaborados con telas de Retales Manolo

La diseñadora cacereña, Paula Tello.

La diseñadora cacereña, Paula Tello. / Carlos Gil

Gonzalo Lillo

Gonzalo Lillo

Cáceres

«Siento que es el momento de dar el paso», afirma con seguridad Paula Tello, la joven diseñadora cacereña que pretende abrirse un hueco en el mundo de la moda. Después de un año confeccionando vestidos a medida, a finales de febrero lanzará su primera colección para invitadas de eventos en un desfile organizado en la capital cacereña, a donde ha regresado para seguir creciendo como profesional.

A punto de cumplir 25 años, esta joven emprendedora se ha especializado en la creación de diseños exclusivos y la elaboración a medida de vestidos de alta costura con tejidos y materiales de alta calidad, apostando por recuperar la esencia de la costura tradicional con los trajes a medida, realizados con detalle y adaptados a cada cliente, una propuesta que parece haberse perdido en la ciudad. «Me gusta diseñar vestidos con líneas finas y detalles especiales, algo que sea atemporal pero con toques de tendencia. No me gusta lo extravagante, sino esos vestidos que te puedes comprar ahora y dentro de diez años puedes volver a ponerte porque no pasan de moda», explica Paula, que en pocos días verá cumplido uno de sus sueños, aunque su ambición no tiene límites. «En un futuro, me gustaría tener mi propio taller y poder realizar todo el proceso de producción desde aquí», comenta.

Por el momento, en febrero del pasado año creó su propio proyecto: ‘Maison Mina’, con el propósito de ofrecer vestidos elegantes y de calidad artesanal, nada de producción en cadena. Un año más tarde, hará su debut con un desfile en el que presentará su primera propuesta: ‘Beraca’, una colección de moda especializada en invitadas de eventos compuesta por cinco diseños exclusivos que combinan elegancia, sencillez y detalles únicos. 

Las piezas, confeccionadas en un pequeño taller de Sevilla con telas procedentes de Retales Manolo, el negocio cacereño que ha acompañado a la diseñadora desde sus inicios, evidencian el compromiso de la marca con los proveedores locales.

La presentación, a la que será posible acceder mediante registro previo o invitaciones, tendrá lugar el próximo jueves 27 de febrero en la planta baja de la joyería Nevacam, situada en la avenida de España, que abrirá sus puertas a las siete y media de la tarde. Para la cita, además del desfile para mostrar los vestidos en movimiento, la diseñadora ha preparado un discurso inicial, una exposición con las prendas para probar y comprar, una sesión del DJ Raúl Roncero en vivo y un catering para cerrar la jornada. El evento contará con la colaboración de negocios y profesionales locales: la diseñadora gráfica cacereña Natalia Ramos, responsable del diseño del packaging y los logos de la marca; los fotógrafos extremeños Álvaro González y Víctor Mansilla; y la videógrafa Sonia Cuevas.

La diseñadora, junto a los vestidos que componen su primera colección.

La diseñadora, junto a los vestidos que componen su primera colección. / Carlos Gil

Momentos de indecisión

Para llegar hasta aquí, Paula también ha superado momentos difíciles y de indecisión. Se trasladó a Madrid para estudiar un ciclo superior de Patronaje y Moda, aunque nada más acabar estuvo «algo perdida» y con dudas sobre qué dirección tomar. Continuó su formación con un curso y dos másteres mientras trabajaba en tiendas de ropa como personal shopper (asesora personal de moda), lo que le sirvió para «ver desde abajo cómo funciona todo y entender lo que quiere cada cliente», asegura. Sin embargo, la enorme competencia le impedía trabajar de lo que realmente había estudiado, por lo que regresó a Cáceres dándole vueltas a su futuro.

Tras dos años sin usar la máquina de coser, comenzó a crear vestidos por su cuenta y abrió un perfil de Instagram para promocionar su marca. «Empecé a recibir pedidos de niñas y mi habitación se quedaba pequeña para atender a todas», manifiesta la joven, que optó por trasladarse a un estudio familiar en la avenida Virgen de la Montaña, donde ahora tiene su despacho. Y rápidamente supo encontrar un nicho de mercado en Cáceres. «Veía muchas tiendas de vestidos de invitadas, pero todos vienen de fuera y no son a medida». Sin pensárselo dos veces, se puso manos a la obra. «Busqué un proveedor para que hiciera los vestidos, compré las telas y empecé a producir», explica.

Paula Tello, en su estudio ubicado en la avenida Virgen de la Montaña.

Paula Tello, en su estudio ubicado en la avenida Virgen de la Montaña. / Carlos Gil

Por el momento, se encarga de hacerlo todo ella. «Estoy prácticamente sola. Realizo el diseño de los vestidos, elijo los tejidos, me encargo de las citas, las ventas, de contactar con producción, de la contabilidad y las redes sociales». Para el packaging ha contratado a una diseñadora gráfica y ahora cuenta con un grupo de personas en prácticas que colaboran en el proceso de patronaje. Además, su madre, como asesora laboral, le ayuda con la gestión y su tía con las facturas. «Al final, todo queda en familia», señala Paula. 

Tributo a su abuela

El proyecto, que en sus inicios se llamó ‘Paula Tello Atelier’, evolucionó en septiembre de 2024 a ‘Maison Mina’. La palabra ‘Maison’, que en francés significa ‘casa’, hace referencia a París, capital de la alta costura, y a la casa de su abuela, donde confeccionaba ropa para la familia. De esta forma, ha querido rendir homenaje al legado de Mina, su abuela, fallecida en 2012, su verdadera fuente de inspiración y de la que heredó su pasión por la costura y la moda. 

«Siempre fue muy coqueta y ya desde pequeña me comparaban con ella. Recuerdo las historias de mi madre sobre cómo le confeccionaba los vestidos y los que hacía para las Nancys. Así que, ¿qué mejor tributo que poner el nombre y continuar con la historia que ella empezó desde su casa?», se pregunta. Por si fuera poco, el tatuaje con la firma de su abuela que luce en el brazo derecho es ahora uno de los logos de su marca.

Como creyente, confiesa que tiene la sensación de que a lo largo de su vida han ido apareciendo personas especiales que le han ayudado a salir adelante. Por ello, ‘Beraca’, el nombre de su primera colección, supone un guiño al Valle de Beraca, descrito en la Biblia y designado como el ‘Valle de las Bendiciones’. «Siento que Dios me ha impulsado a dar este paso y a confiar tanto en mí como en el proceso, por lo que considero lo que me ha pasado como una bendición», explica la joven.

Todo preparado para el desfile donde exhibirá sus vestidos de alta costura.

Todo preparado para el desfile donde exhibirá sus vestidos de alta costura. / Carlos Gil

Futuro prometedor

De esta forma, este talento emergente de la moda cacereña busca abrirse camino en el mundo de la moda y sueña con vender al completo su primera línea de ropa y, sobre todo, con «no parar nunca de crear». Por su cabeza ya ronda la idea de sacar otra colección para la temporada de invierno, así como corbatas y bolsos a juego con los vestidos.

También anhela poder contratar a alguien que le ayude a diario, crear una página web y expandir las ventas a nivel nacional. Aunque si algo tiene claro es que no piensa moverse de Cáceres, su ciudad. «Me gustaría darme a conocer en más lugares pero sin irme de aquí», concluye Paula, una joven dispuesta a alcanzar lo que se propone con esfuerzo y dedicación.

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