Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entrevista | Monseñor Jesús Pulido Obispo de Coria-Cáceres

"El impulso cofrade ayuda al relevo generacional en la Iglesia"

La Diócesis se prepara para la celebración de la Semana Santa, que atrae a miles de personas. El obispo de Coria-Cáceres cree que el turismo es compatible con el sentimiento religioso. Destaca la ciudad cacereña como «un marco único en España» en el que las procesiones se convierten en auténticos testimonios de fe y valora el papel de las cofradías tanto por su valor para crear sentimiento de comunidad como para hacer frente a la falta de vocaciones religiosas.

Miriam Sierra Becerro

Miriam Sierra Becerro

Cáceres

Se acerca la Semana Santa, un momento especial para los cristianos.

Son unas jornadas muy intensas en la que celebramos los católicos los misterios centrales de nuestra fe. Una fe que ha generado cultura en todos los sentidos, de arquitectura, de pintura, de escultura, de obras literarias y también cultura de expresión popular, como son la mayoría de las procesiones. Este año además se celebrará la procesión magna, por lo que es un año con un mayor significado.

¿En Cáceres se celebra mucho la Pasión? 

Aquí, la Semana Santa está declarada como Fiesta de Interés Turístico Internacional, por lo que se celebra muchísimo y es un acontecimiento para toda la ciudad. Llevo tres años en la capital cacereña y para mí ha sido una de las manifestaciones más impresionantes, debido a que Cáceres cuenta con un casco histórico que es un escenario precioso, muy parecido a Jerusalén. El Adarve parece la Vía Dolorosa cuando procesionan las imágenes y el marco es espectacular. No creo que ninguna otra ciudad de España o del mundo tenga ese marco para las procesiones.

¿La Semana Santa sigue actuando como catalizadora de la fe? 

Por supuesto, es impresionante ver la participación, no solamente en las procesiones, sino también en celebraciones como la Vigilia Pascual del Sábado Santo o la de la Resurrección de Jesús. Pero la celebración de la Pasión del Viernes Santo o la Última Cena del Jueves Santo son como el centro, incluso en los evangelios. Algunos estudiosos han afirmado que todo lo anterior es como un prólogo a la Pasión. Esto último es lo más extenso, lo más detallado. En ella se puede casi reconstruir momento a momento lo que pasó Jesús en sus últimos días, desde la Oración en el Huerto hasta el momento de la de la Muerte y Resurrección. La participación de los cristianos, de los que no lo son, de los visitantes... Crea un clima especial. Hay procesiones que son de mucho silencio y la gente participa con él. Otras son más festivas. Cáceres cabalga entre los estilos castellano, digamos de Zamora, esas procesiones del silencio, y el andaluz, que tiene otra forma de expresar, con las saetas, ese sentimiento interior. Hay cosas en la vida que se sienten tan profundas que solamente se pueden expresar cantando. 

El problema en la actualidad es que mucha gente ve la Semana Santa como algo más turístico que religioso.

Sí, gracias a Dios una cosa no está reñida con la otra. Turístico es visitar la Concatedral, la iglesia de Santiago, la Preciosa Sangre, pero también tiene un mensaje. Uno va a ver un retablo y tiene un Evangelio vivo allí que le habla, también en un cuadro del Nacimiento de Jesús, en otro de la muerte, no solamente observas una obra de arte. Y cuando uno ve a Cristo crucificado por las calles o a la Dolorosa que le acompaña, está viendo una expresión de religiosidad popular, pero está viendo un sentimiento y un mensaje religiosos que dicen que Cristo murió por nosotros.

¿Cree que entre el público sigue habiendo más devotos que turistas que vienen a ver la Semana Santa? 

Lo que veo es un gran respeto. Ya no solamente por el mensaje del Evangelio y admiración, sino por las personas que lo viven con profundidad. Y eso es importante. No sabría distinguir entre uno y otro porque verdaderamente me quedo asombrado. Desde que llegué a Cáceres, he visto un aumento continuo de turistas. Puede ser que algunos vengan simplemente a visitar los lugares religiosos solo con una intención cultural. Pero imagino que muchos, y lo sé porque han venido peregrinaciones, vienen con un interés religioso de conocer la diócesis y que tienen un gran sentimiento religioso, tanto es así que, aunque muy desconocido, tenemos el mantel de la Última Cena en Coria. Cuando lo digo por ahí, la gente se queda asombrada, porque es algo desconocido, pero nos conecta directamente con los tiempos de Jesús.

¿Hay falta de relevo generacional?  

Sí. Y eso es una preocupación ciertamente de la Iglesia, pero creo que también de la sociedad en la que vivimos, en la que prima más lo individual que lo colectivo. La fe tiene un gran potencial para crear comunidad. En el análisis sociológico que hizo Cáritas se hablaba de cómo estamos desvinculados unos de otros. Pero la fe tiene este potencial y creo que, en gran medida, las parroquias también son un centro de atracción. El año pasado, a pesar de que con la lluvia no salieron algunas procesiones, había una gran cantidad de jóvenes. El impulso cofrade ofrece una ayuda al relevo generacional dentro de la Iglesia. 

¿Cree que entre el público sigue habiendo más devotos que turistas que vienen a ve la Semana Santa? 

Lo que veo es un gran respeto. Ya no solamente por el mensaje del evangelio y admiración, sino por las personas que lo viven con profundidad. Y eso es importante. No sabría distinguir entre uno y otro porque verdaderamente me quedo asombrado. Desde que llegué a Cáceres, he visto un aumento continuo de turistas. Puede ser que algunos vengan simplemente a visitar los lugares religiosos simplemente con una intención cultural.

Pero imagino que muchos, y lo sé porque han venido peregrinaciones, vienen con un interés religioso de conocer la diócesis y que tienen un gran sentimiento religioso, tanto es así que, aunque muy desconocido, tenemos el mantel de la última cena en Coria. Cuando lo digo por ahí, la gente se queda asombrada, porque es algo desconocido, pero nos conecta directamente con los tiempos de Jesús.

¿Hay falta de relevo generacional? 

Sí. Y eso es una preocupación ciertamente de la iglesia, pero creo que también de la sociedad en la que vivimos prima más lo individual que lo colectivo. La fe tiene un gran potencial para crear comunidad. En el análisis sociológico que hizo Cáritas, hablaban de cómo estamos desvinculados unos de otros. Pero la fe tiene este potencial y creo que en gran medida las parroquias también son un centro de atracción. El año pasado recuerdo que con la lluvia no salieron algunas procesiones y había una gran cantidad de jóvenes. El impulso cofrade ofrece una ayuda al relevo generacional dentro de la iglesia.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents