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La fiesta de los patronos

San Jorge se apoya en el mejor ejército de cacereños para defender Cáceres

La ciudad agranda la leyenda del caballero cristiano que derrota al gran dragón con un desfile kilométrico de más de tres mil paladines que cerró en la plaza Mayor con la tradicional hoguera

Así fue la quema del dragón en Cáceres

Jorge Valiente

Gema Guerra Benito

Gema Guerra Benito

Cáceres

La leyenda presenta a San Jorge como aquel caballero medieval que heroico talante liberó a la humanidad de las garras de mal, siempre representado en un temible dragón que pretende arrasarlo todo con su ira. Lo cierto es que la historia recoge que ese santo de cuento fue un soldado de Capadocia a las órdenes del emperador romano Diocleciano que fue martirizado el 23 de abril del año 303 por no renunciar a la fe cristiana. Su especial convicción en sus creencias religiosas le valió ser canonizado y a partir de ahí, se fue forjando un mito que lo convirtió en patrón en varios países, desde Georgia, Inglaterra, Ucrania, Etiopía hasta por supuesto, España. 

Procesión cívica, este miércoles

De hecho, en la propia península su nombre también recorre prácticamente toda la geografía. Barcelona, Santurce, Alcoy o la ciudad que nos ocupa en estas líneas, Cáceres, acreditan su figura como ejemplo y referencia. Si los cacereños recorren su propia ciudad pueden encontrar continuas referencias al santo caballero. Una plaza lleva su nombre y está coronada con una estatua del escultor José Rodríguez, están las réplicas del retablo de Santa María, el Palacio de Carvajal y San Francisco Javier e incluso una escultura custodiada en la Casa Mirón -museo municipal- y que fue restaurada por expertos de la Junta recientemente. E incluso en la última década, ha llegado a crearse la que se conoce como asociación fraternal en su honor a fin de promulgar las virtudes de su figura. Ha sido este colectivo quien ha recuperado los actos solemnes como la procesión cívica o la precisión que otorga el verbo tremolar para referirse a ondear el pendón desde el balcón del ayuntamiento. 

Así ha sido el gran desfile de San Jorge

Jorge Valiente

Un cortejo multitudinario

Con todo este contexto de base, Cáceres alberga el día antes de la festividad, que coincidió con este jueves, uno de sus momentos más esperados: la calurosa bienvenida que la ciudad ofrece al soldado de corcel blanco, cada año con un ejército más numeroso. Más de 3.200 paladines, una cifra récord, se sumaron en la tarde de ayer a un batallón kilométrico para ofrecerle aliento y apoyo y otorgarle la fuerza necesaria para derrotar al gran dragón, este año de 14 metros de largo. Poco cambio sufrió el protocolo del desfile previo a la quema. La bestia ha sido elaborada por Teatrapo de nuevo y el resto de los dragones los confeccionan los colegios y asociaciones participantes. Lo que sí se ha modificado es el tono competitivo de la cabalgata a petición de los asistentes, por tanto, no hay ranking ni concurso ni mejores colegios que otros y cada grupo recibe una asignación por igual. 

Arrancó pasadas las siete y media de la tarde el gran ejército con todo lo que supone comandar unas huestes de miles de personas. Encabezó el desfile Aspace.. Los colegios Nazaret, Extremadura, Al-Qázeres, Prácticas, Diocesano, Dulce Chacón, Delicias, San Antonio, María Auxiliadora, Licenciados, Carmelitas, Castra Caecilia, San José, Francisco de Aldana, Giner de los Ríos, Moctezuma, Nuestra Señora de la Montaña, La Asunción (Josefinas), Donoso Cortés, Alba Plata y Sagrado Corazón y la asociación vecinal Mejostilla con su simpático Dragoncín completaron la comitiva que cerraron las tropas del caíd y la princesa Mansaborá, dragón incluido, y el flamante San Jorge. El cortejo enfilaba Moctezuma y Antonio Hurtado en dirección al paseo central de Cánovas. Tras algo más de dos horas de recorrido, llegó la comitiva a la plaza donde pudo arrancar la esperada representación, de nuevo, a cargo de Atakama

La leyenda de Mansaborá

Lo que ocurre es que el teatro, sirviéndose de las licencias de la ficción, entremezcla la historia de San Jorge con la leyenda de Mansaborá, que relata también la reconquista de Cáceres a manos del rey Alfonso IX un 23 de abril de 1229. Cuenta que la ciudad está asediada por las tropas musulmanas y el ejército cristiano pretende reconquistarla. El nudo lo provoca que la hija del caíd, la princesa Mansaborá, se enamora de un caballero cristiano y le desvela una puerta oculta para que se vieran. El soldado la traiciona y el caíd invoca a un dragón para proteger el fuerte y castiga a su hija convirtiéndola en gallina. El desenlace no cambia. San Jorge, en ese ejército cristiano lancea al dragón tras una dura batalla. 

A pesar de que la ceremonia es igual año tras año, quiso presenciarla una plaza hasta arriba de público. Por primera vez, también se instaló una pantalla para seguirlo en directo en San Blas. La recreación siguió un ritmo semejante al de otros años y pasados los cuarenta y cinco minutos, el dragón ardía en medio de una gran hoguera. Otra vez, el fuego se lleva el mal con él. Esta metáfora es reconocible en Cáceres porque se usa en la quema del Pelele de las Lavanderas con un fin parecido, ahuyentar los malos augurios.

Arde el dragón en la Plaza Mayor de Cáceres

G. G.

Gallinas con 200 euros

Una vez que concluyó la representación, la plaza se despejó y los buscadores más intrépidos se embarcaron en la tradicional búsqueda de la gallina, dos figuras de fieltro escondidas en la parte antigua con premios de 200 euros. La festividad celebra ya este miércoles su día grande coincidiendo, además, con la bajada de la Virgen de la Montaña, la patrona, de su santuario.

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