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Historia local

El origen del nombre del barrio de La Berrocala de Cáceres se da a conocer a través de un libro

Miguel Ángel Rodríguez Plaza presenta en el Ateneo su obra en la que cuenta la biografía de María Teresa Berrocal

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Miriam Sierra Becerro

Miriam Sierra Becerro

Cáceres

En el Ateneo de Cáceres ya no había suficientes sillas para acoger a las decenas de personas que se han acercado este martes para conocer la historia de Teresa Berrocal, cuyo nombre ha dado origen al nombre del barrio de La Berrocala al ser su fundadora. El cronista oficial Fernando Jiménez Berrocal hizo de padrino de la cita, que llenó el Ateneo.

Los asistentes también han podido llevarse, de manera gratuita, un ejemplar de 'La Berrocala. Origen y nombre de un barrio', bajo el sello de la Fundación Caja Badajoz. Entre sus páginas, su autor, Miguel Ángel Rodríguez Plaza, ha desvelado la biografía de esta mujer cacereña del siglo XIX.

Para él no fue una tarea sencilla encontrar quién era. La deuda comenzó a inundar su mente cuando vivió cerca de esta barriada, se preguntaba el porqué de este nombre y quien podía ser. Por ello, una vez jubilado, decidió sumergirse en la historia local de la ciudad y encontrarla en el tiempo.

Calle Berrocala.

Calle Berrocala. / Cedida

Teresa Berrocal fue una mujer popular del pueblo llano que nació en Ahigal en 1787. Aunque de ella solamente se conocen referencias gracias al escritor e historiador Publio Hurtado. Berrocal fundó un barrio "que no es de la ciudad moderna, se sitúa en la zona donde se ubicaba la ermita de Santa Gertrudis. Antes era campo y su familia edificó unas casas para alquilarlas y compraron los terrenos de este templo, que estaba en ruinas, para que se convirtiera en un establo".

Principios del siglo XIX

Rodríguez Plaza detalló a este diario que le llamó la atención que supiera leer y escribir, puesto que a principios del siglo XIX España se embarcó en la Guerra de la Independencia. Consiguió localizarla en el tiempo gracias a su tercer matrimonio. En Talaván contrajo nupcias con un arriero. Sin embargo, en este municipio ambos tuvieron un conflicto vecinal por el que acabaron en la cárcel por "injurias verbales".

Al salir de la prisión, decidieron quedarse en la capital cacereña y montar una taberna. Con el tiempo comenzaron a hacerse fuertes, económicamente hablando, ella con su establecimiento hostelero y él continuando con su labor de trajinero. Por ello, decidieron comprar ganado y vender carne en el Mercado de Abastos de Cáceres. Posteriormente, decidieron introducirse en el mundo inmobiliario con la construcción de casas bajas en la zona de la ermita de Santa Gertrudis.

Plano de la ciudad de mediados del siglo XIX.

Plano de la ciudad de mediados del siglo XIX. / Cedida

Muerte

Aunque no fue todo de color de rosa. Por un préstamo acabó en la ruina y murió a la edad de 75 años. "Ella fue muy popular en Cáceres, primero por tabernera, luego porque fue abastecedora de carne en el Mercado de Abastos y tenía mucha personalidad. En el siglo XIX se cartografió la ciudad y ya se especificaba como un barrio La Berrocala que se hizo extenso. De hecho su legado todavía perdura, hay una calle que lleva este nombre.

"Estamos acostumbrados a que los nombres de las vías sean de políticos o de gente importante. Pero a lo que le he dado más importancia es que su fama y su forma de ser colaron en el Cáceres antiguo y que su nombre esté en una de las calles", remarca el autor. Sobre su carácter, señala que "debió de ser muy conflictiva, fue muy alegre y ayudó a políticos liberales cacereños".

Encontrar su historia le llevó un gran trabajo, no solo localizar la documentación, sino unir todas las piezas. Con su libro, afirmó que puso su granito de arena "en valorizar a mujeres que en otro tiempo no fueron puestas en su sitio", concluyó.

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