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Comercio

"Es raro pensar en cacereños que nunca han recibido una flor de Bouquet"

La longeva floristería echará el cierre el 21 de junio pendiente de saber si continuará en otras manos

Vídeo | Así prepara arreglos florales la propietaria de Bouquet en Cáceres

Miriam Sierra Becerro

Miriam Sierra Becerro

Miriam Sierra Becerro

Cáceres

El futuro de la longeva Flores Bouquet, situada en la avenida de España, todavía es incierto. Por ahora, su último día será el 21 de junio por la jubilación de su actual propietaria, María Luisa González Jiménez. Actualmente, se encuentra en negociaciones para que otra persona coja las riendas. En caso contrario, la tienda se cerrará.

Cuenta a este diario que le costó trabajo tomar esta decisión por el componente sentimental para ella. "Era de mi madre, hemos trabajado juntas aquí durante muchos años. Luego se hizo mayor y ya no pudo trabajar. Aunque también me gusta ser florista y tiene ese carácter de empresa familiar que cuesta trabajo cerrarla", explica.

El legado familiar no continúa, puesto que la siguiente generación "no está por la labor de ser florista". Una profesión en la que unen dos componentes, una creativa, "tienes que saber de arte floral y confeccionar arreglos, es la parte más satisfactoria para una persona que le guste este trabajo"; y otra empresarial.

Desde los años 50

González Jiménez lleva al frente del negocio desde hace más de 30 años, pero la historia de la floristería se remonta a muchos años antes. Su madre, María Luisa Jiménez, cogió las riendas en los años 70 porque los anteriores dueños lo traspasaron. Los inicios del establecimiento se remontan a los años 50.

Ese periodo ha conseguido que se le dé el título de una de las floristerías más antiguas, y a la vez más queridas, de la ciudad. El secreto de mantener el negocio tantos años es porque "somos encantadoras", desvela entre risas González Jiménez. "Durante este tiempo hemos apostado por la calidad, tanto en la flor como en los arreglos que hemos elaborado".

De este tiempo, lo que se queda sobre todo es con el vínculo "con las novias. Cuando vienen a ver su ramo y los complementos tratas más con ellas. También ha sido emotivo cuando he tenido que hacerme cargo de las flores para los funerales de gente allegada".

En la floristería se especializan en arreglos con flores naturales y artificiales, citas importantes como bodas, bautizos, comuniones o entierros; también ha adornado pasos de Semana Santa, el novenario de la Virgen de la Montaña.

González Jiménez se enorgullece de que en toda la ciudad haya un trocito de su floristería. "Sería muy raro pensar que hay cacereños que nunca hayan recibido unas flores de Bouquet", asegura.

Pasos de Semana Santa

La tienda será sobre todo recordada por adornar con un manto de claveles rojos el paso El Calvario de la cofradía del Nazareno y durante unos años también el de la Virgen de la Esperanza, perteneciente a la Cofradía de los Ramos.

La Esperanza se queda en el templo por la lluvia

Carlos Gil

Las personas pueden pensar que los clientes solo van a comprar flores en días señalados, como en San Valentín o el Día de Todos los Santos. Pero la florista no opina igual. "Junto con estos días, también son fuertes para este tipo de negocios el Día de la Madre y la Semana Santa. Sin embargo, llegan personas cada jornada porque siempre se celebran cumpleaños, se compran flores a modo de agradecimiento o cuando van de visita a una casa. Tengo clientes que vienen todas las semanas", apunta.

Formación

Eso sí, uno de los obstáculos que ha tenido que salvar a lo largo de estos años es la falta de profesionalización en el sector. "Cuando se necesitan empleados no hay gente preparada. Casi todos los floristas que conozco tienen antecedentes de familiares que se han dedicado a este sector". Aquellos que deseen formarse en este sector deben irse fuera de Extremadura para estudiar en las Escuelas de Arte Floral. En una de ellas se instruyó María Luisa González Jiménez.

Explica que primero "aprendí en la Escuela Española de Arte Floral. Eran unos cursos de una semana de duración. En primer lugar, haces la formación básica, que son cuatro cursos, y luego vas haciendo monográficos para aprender a confeccionar arreglos nupciales, de Semana Santa y para otras ocasiones. Luego te apuntas a cursos de actualización porque hay que seguir las modas al ser muy cambiantes".

La "vena creativa y artística" corría por su sangre y no sabía muy bien hacia dónde orientarla, por lo que decidió probar con esta formación. "Una vez que me metí con esos cursos ya me entró el gusanillo", afirma.

A partir del 22 de junio le llegará el momento de descansar tras más de 30 años de trabajo, aunque también continuará unida su pasión. "Seguiré haciendo cosas", avanza. Ese día bajará la persiana por última vez, pero con la convicción de que el recuerdo de Flores Bouquet seguirá vivo en el corazón de los cacereños.

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