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Una demanda empresarial de hace décadas

Charca Musia avanza en su censo de propietarios para su futura reordenación en Cáceres

La asociación del polígono, que se reactivó en 2024, trabaja en crear un anteproyecto para presentárselo al ayuntamiento

Con Carmen Heras como alcaldesa, se estimó el coste en 160 euros por metro cuadrado

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

Charca Musia nació hace más de 40 años en Cáceres. No tenía ningún tipo de orden. Se empezó a construir sobre suelo rústico y de forma contraria al resto de polígonos industriales de la ciudad, en los que primero se urbanizaba con viales y después se edificaba. Desde entonces, prácticamente todas las corporaciones locales de la ciudad han intentado sin éxito una reordenación de la zona. 

Aseguran que el consistorio también forma parte del polígono al tener una parcela de 7,5 hectáreas

Intentos

Primero fue el plan de urbanismo de 1999, que es con el que más cerca se ha estado. Luego con el de 2010, que tampoco logró su cometido. Por último, fue Elena Nevado quien anunció que se podría construir allí pese a no estar ordenado, aunque solo para licencias de obra y uso provisional, estudiándolos caso por caso. También lo trató Luis Salaya, que buscaba una adjudicación externa de los trabajos para una modificación puntual del Plan General de Urbanismo que entró a concurso en mayo. Pero, cuando Mateos llegó a la alcaldía, renunció al concurso porque «los objetivos son distintos a los que establecía Salaya y el procedimiento podía dar lugar a una ordenación que no se atiene a los objetivos actuales». Allí hay un centenar de empresas y más de 300 trabajadores.

Asociación

Cansados de los vaivenes políticos de los últimos años, los propietarios y vecinos de Charca Musia han tomado la iniciativa y han reactivado la asociación del polígono industrial que se creó en la década de los 80. Tras las visitas del alcalde, se han puesto en marcha con la creación de un censo de propietarios actualizado para conocer de quién es cada terreno, la superficie y las características de las parcelas. 

Directiva

Por el momento, la asociación solamente la compone la junta directiva. El presidente es Andrés Borrego, de Grúas Borrego, el vicepresidente es Alejandro Tornero, de Pinturas Mayo, y el resto son Goyo Chaparro (secretario), María Quintero (tesorera) y Juan Antonio Galán (vocal). Los tres últimos son vecinos. No están admitiendo a más personas por el momento porque están centrados en avanzar con el censo.

Anteproyecto

Ya están tratando algunas cuestiones para la creación de un anteproyecto que presentar al Ayuntamiento de Cáceres. Es el arquitecto Epi Manzano (Epiarq), que también tiene su sede en la zona industrial, quien está tramitándolo. Le ayuda la empresa Gius. «Lo estamos haciendo con un remanente que teníamos en la asociación vecinal desde los años 80», explica el vicepresidente sobre estos primeros gastos. 

Alejandro Tornero.

Alejandro Tornero. / Carlos Gil

«Se podría haber ampliado el suelo industrial aquí si el polígono estuviese ordenado»

Alejandro Tornero

— Pinturas Mayo

Reunión

Cuando finalice el recuento de todos los propietarios se celebrará una reunión entre todos los vecinos y empresarios y se entregará la documentación al consistorio. Cabe recordar que el ayuntamiento también dispone de terrenos en las traseras de Charca Musia con una superficie de unos 75.000 metros cuadrados (7,5 hectáreas), justo al norte de donde se está construyendo la Ronda Sur, según cuentan Tornero.

Asamblea

En dicha asamblea se planteará la aprobación de la reordenación, que se podría aprobar con un 51% del total del terreno y, aunque el resto esté en contra, tendrían que correr con los gastos. «Solo con el terreno del ayuntamiento, los míos, que tengo 11.000 metros cuadrados, y los de otras empresas grandes que estamos muy interesadas, ya nos acercamos a esa mayoría. Pero hay muchos vecinos que también lo quieren sacar adelante. En total, seremos entre 150 y 200», explica. Por poner una estimación, Torneo asegura que las actuaciones deberían superar los cuatro o cinco millones de euros: «Hay que cambiar el saneamiento, asfaltar, poner luces, derribar algunos muros, crear salidas hacia las carreteras principales, hacer aparcamientos...». En la época de Carmen Heras como alcaldesa, según indica, se intentó, pero iba a costar unos 160 euros por metro cuadrado y muchos propietarios se echaron atrás. «Hace más de una década de aquello, seguramente ahora sea más caro. Pero tenemos que hacerlo sí o sí, no podemos seguir de esta forma», reitera.

Las actuaciones pasan por asfaltar, crear salidas, poner farolas o cambiar la red de saneamiento

Cerca del centro

«Somos la zona industrial más cercana al centro de la ciudad, estamos en un enclave inmejorable. Las empresas se pegarían por ubicarse donde estamos nosotros si estuviese en condiciones, pero no es así. Nuestra situación no podría ser peor, y parece que nadie se ha atrevido a cambiarla», critica Tornero. Además, se atreve a añadir que «si estuviese bien preparado, la ampliación de suelo industrial se hubiera hecho aquí. El ayuntamiento tiene mucha superficie y hay gente que está deseando vender. Seríamos el lugar perfecto», finaliza Tornero.

En 2027

Rafa Mateos, desde que llegó a la alcaldía, ha apostado por las empresas, sobre todo con el aumento de suelo en Capellanías. Pero también ha escuchado a los empresarios de Charca Musia, a quienes incidió en que deberían pagar parte de la reordenación al ser un recinto privado. El movimiento iniciativo del polígono ha iniciado un proyecto que puede ser determinante y decisivo en el futuro y esperan ver las primeras actuaciones, como muy tarde, en el año 2027. 

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