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Protesta ciudadana

Quejas por el descuido del residencial cacereño de Gredos: "Se han escapado las vacas varias veces"

Salir de tu casa y encontrarte un montón de hojas que están en la vía pública, pero nadie recoge. Ver cómo los árboles no se podan desde hace años o cómo el pasto crece a sus anchas a escasos metros de tu vivienda. Ese es el día a día de los vecinos de Gredos, que reclaman la misma atención que el resto de vecindarios de la ciudad

Cáceres

Montones de hojas acumuladas, árboles sin podar, o mobiliario estropeado. Basta con dar una vuelta rápida por el residencial Gredos de Cáceres para comprobar el notable descuido del que calles, parques y parcelas son testigo. También los vecinos. La mayoría muestra su descontento por el estado en el que se encuentra el entorno por el que se mueven día a día. Cuando cuentan que han llegado a ver vacas paseando por a sus anchas, la sorpresa es mayúscula.

Juan Miguel

Juan Miguel, vecino de Gredos

Juan Miguel, vecino de Gredos / El Periódico

"La alambrada que linda con la finca que está detrás de la Casa de la Cultura de Mejostilla está fatal, no la reparan, y el ganado se ha escapado varias veces", cuenta Juan Miguel, habitante del barrio. "Imagínate el peligro", añade.

Con respecto a la basura, aunque reconoce que este año no están teniendo problemas con la recogida, tiempo atrás asegura haber visto alguna rata. Pero, para el cacereño el mayor problema del residencial y alrededores es que "a veces tardan en desbrozar". Un peligro teniendo en cuenta la proliferación de maleza derivada de todo lo que ha llovido este año.

Este problema se hace latente en la parcela que separa el barrio del polígono industrial. Si bien es cierto que el pasto está recortado en la zona más próxima a las viviendas y a las aceras, solo hay que mirar 15 o 20 metros más allá para comprobar cómo el forraje seco campa a sus anchas.

María

María, vecina de Gredos.

María, vecina de Gredos. / El Periódico

"Nos preocupa el tema de los incendios", asevera María, vecina de la zona. Aunque para ella, uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta Gredos es a la falta de civismo de los ciudadanos, concretamente, en relación con sus mascotas.

"Te asomas al descampado y ves que está todo lleno de excrementos de perro, que no los recogen", explica la mujer, quien afirma, de manera comprensible, que "no es nada agradable".

Ana

Ana, vecina de Gredos.

Ana, vecina de Gredos. / El Periódico

Una falta de convivencia ciudadana de la que también es testigo Ana, aunque, en su caso, por otras razones. Ella frecuenta el lado opuesto del residencial, la zona orientada hacia el centro de la ciudad, donde también hay un parque.

"Veo que los chicos jóvenes que vienen y se reúnen por aquí dejan todo muy sucio", explica la vecina. "El otro día cogieron un trozo de Poliespán que estaba en la basura y lo hicieron trizas en el parque", añade.

La cacereña ha presenciado, incluso, cómo han dado la vuelta a las papeleras "por diversión", dejando la zona "hecha una pocilga".

A pesar de ello, Ana considera que el parque "no está mal. Han puesto una mesa de 'ping-pong' y vienen muchos niños a jugar". Eso sí, reconoce que "todo es mejorable y es verdad que si se cortara el césped más a menudo, se estaría más a gusto", afirma mientras saca a su perra.

Otro parque que frecuentan quienes dan un paseo a sus mascotas es el que se ubica detrás de la farmacia Cáceres Norte, al otro lado de la carretera. Rodeado por las calles Juan José Narbón y Gonzalo Mingo, es una zona algo deteriorada, en la que puede observarse el pavimento levantado, la suciedad que rodea a algunos bancos o, incluso, algunas zonas precintadas. Quienes caminan por allí, lo comentan: "Está muy dejado".

Jesús

Jesús, vecino de Gredos.

Jesús, vecino de Gredos. / El Periódico

Pero sin duda, es Jesús uno de los grandes indignados del barrio. "El otro día estuve sacando tres sacos grandes de hojas de delante de mi casa", se queja el cacereño. "No vienen a limpiar", añade. Su domicilio da a uno de los muchos patios de manzanas abiertos que conforman Gredos. Un espacio con césped, pero donde, hasta hace poco, "no funcionaba el riego", explica el vecino.

"Han estado meses segándolo sin haber nada, estando seco. Me parece una tontería, porque es un gasto de gasolina sin haber hierba", afirma Jesús. Pero la problemática no se queda ahí. Según el testigo, hasta hace unos años había cuatro bancos, de los que solo quedan dos, porque a los otros "les faltaba alguna tabla, y en vez de arreglarlos, se los llevaron". Igualmente, pueden verse árboles que llevan años sin podar.

La situación del patio de este cacereño no es única, pues una vuelta por otros del barrio permite comprobar que la desatención en Gredos es habitual. "Yo pago los mismos impuestos que una persona que vive en el paseo de Cánovas y, por tanto, merezco lo mismo", concluye Jesús.

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