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Tribuna

La avenida Virgen de la Montaña de Cáceres

Estoy seguro de que mantendrá e incluso ganará adeptos si se replantea este asunto y, mejor, se dedican a cuidar la ciudad de otra manera

"Si me trasplantas, me matas": así es la campaña que cubre los árboles de Virgen de la Montaña en Cáceres

Carlos Gil

Javier Arroyo

Cáceres

Imagine la lectora o lector que alguien se presenta para alcalde en las próximas elecciones municipales con un proyecto estrella (cuán molesta puede ser esta palabra): “Vamos a cambiar el Paseo de Cánovas por otro moderno”. Con argumentos como que los suelos están hechos un desastre (cierto), los alcorques están rotos (cierto), las tuberías del subsuelo están viejas (lo son), etc., o que solo se cambiarán los árboles necesarios por otros de gran porte, habrá participación ciudadana y de los vecinos… y así.

¿Cual sería la opinión generalizada? Podemos imaginarla.

El actual ayuntamiento, del Partido Popular, con su proyecto estrella de deshacer el bulevar de la avenida Virgen de la Montaña, fue el partido más votado y, con sus apoyos, gobierna el municipio de Cáceres y se dispone a destrozar la avenida para hacer una nueva, diferente y supuestamente moderna, según ellos. Pero me pregunto si Rafael Mateos conoce la opinión generalizada de la ciudadanía cacereña. Le voy a dar la mía solo porque coincide con la de muchísima gente a la que escucho, leo en redes, etc.: será un destrozo irreversible, un atentado a la identidad urbana de nuestra ciudad, lo moderno es casi lo contrario, será un despilfarro que bien podría emplearse en otras zonas más necesitadas de arreglo. La misma avenida estaría entre ellas pero hablando de arreglo y no de destrozo y de desaparición irreversible. Cuando la gente ve que lo que parecía una barbaridad imposible va a ser posible reacciona. Métase en redes.

Como demócrata reconozco que puede hacer lo que le parezca mientras tenga el apoyo que necesita, pero hay otras cosas que no debe hacer: tomar por tonta a la gente, regar su propaganda con medias verdades cuando no de mentiras e inexactitudes. Las recreaciones que publican así lo demuestran y los costes. ¡Ay¡ los costes. Véase cómo presupuestan el traslado y replantado de un árbol de gran porte.

Los arreglos que necesita la avenida de laVirgen de la Montaña no justifican destrozarla y hacer otra. Las necesidades de toda la ciudad están en contra de este despilfarro caprichoso, despilfarro estrella.

¿La participación ciudadana? En agosto.

¿El favor a los peatones? Les recuerdo que seguirán dando licencias de terrazas como las ahora existentes previo pago de las tasas correspondientes.

¿Los coches? ¡Ay! Los coches, los aparcamientos…

¿El calor del cada vez más insufrible verano y el frescor del invierno? Un solado adecuado si lo mejoran y los árboles actuales si no los quitan y los cuidan.

¿El arbolado de gran porte que da sombra y nos reconforta? Me viene a la cabeza la ordenanza sobre el arbolado urbano, ¿se la van a saltar?

¿O qué decir de la falta de jardineros municipales y un plan de mantenimiento que no parece que lo tenga ninguna empresa privada?

Me viene también la privatización actual de la limpieza, la desaparición de contenedores (lleva tiempo recogerlos, así que para ir a la baja los quito y punto, mientras seguimos pagando lo mismo por menos), la basura, la plaga de esas cucarachas enormes que vuelan y todo, las ratas. En fin…

Sé que llevó la idea en su programa electoral pero puede que se equivoque si piensa que le votaron para hacer lo que han diseñado. Escuche a los suyos.

Estoy seguro de que mantendrá e incluso ganará adeptos si se replantea este asunto y, mejor, se dedican a cuidar la ciudad de otra manera. También estoy seguro de que si persisten en sus trece, la mala suerte seguirá con esta ciudad mientras van borrando sus espacios identitarios con ideas peregrinas.

Javier Arroyo es músico

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