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Un viaje obligado

Los siete motivos para visitar el Casar, el pueblo de la Torta y los churros de Ronco Tovar a solo 11 kilómetros de Cáceres

Cercano a la capital de provincia, la localidad de 5.000 habitantes es toda una alternativa a la ciudad, pudiendo observar vida rural gracias a la cultura pastoril, degustar su gastronomía que lidera la Torta, realizar rutas de senderismo y deporte o disfrutar de su amplia historia y servicios públicos de calidad

Imagen de la Feria del Queso de Casar de Cáceres.

Imagen de la Feria del Queso de Casar de Cáceres. / Jorge Valiente

Cáceres

A unos 11 kilómetros al noroeste de Cáceres se encuentra uno de los pueblos del extraradio cacereño más importantes: Casar de Cáceres. Entre todo lo que oferta encuentras la Torta del Casar, para muchos el mejor queso del planeta, pero también muchos lugares de encuentro, sea en la naturaleza o en el entorno urbano, siempre con la historia y las tradiciones como telón de fondo. Un lugar de paso obligatorio en el peregrinaje desde tiempo inmemoriables, sea con la Vía de la Plata o con el Camino Mozárabe hacia Santiago de Compostela.

Son muchos los motivos para visitar o vivir en Casar de Cáceres, y no todos son conscientes de ellos. Quien sí lo es es su alcaldesa, Marta Jordán, la mejor persona que puede dar referencias sobre su localidad.

Imagen de la Torta del Casar.

Imagen de la Torta del Casar. / Turismo Casar de Cáceres

La Torta del Casar, monumento digerible

Si hablamos del Casar, hablamos de queso, su «atractivo mayor». La Torta del Casar, con Denominación de Origen Protegida, es todo un monumento realizado para impresionar los paladares de todos los amantes del queso. Este es un queso natural, elaborado mediante métodos tradicionales a base de leche cruda de oveja, y es de fama mundial. Cuenta con su propia semana, la Semana de la Torta del Casar, en la que se hacen catas y numerosas actividades para divulgar la cultura queseril.

La Torta no solo tiene su propia semana, sino que también tiene su museo: el Museo del Queso. Este presenta la «típica casa casareña», y dentro se podrá ver la historia de la elaboración del queso, así como mostrar cómo era la vida cotidiana de los casareños hace unos siglos. Probar la Torta del Casar es algo completamente obligatorio para todos los visitantes ya no solo del Casar, sino también de Cáceres ciudad. Por algo es capital mundial de la Torta.

Cultura pastoril

Otro de los atractivos que puede presentar el pueblo es su cultura pastoril. Coincidiendo con la Semana de la Torta, se realiza un homenaje a la Ruta Trashumante con salida y llegada en Casar de Cáceres, ejemplo que manifiesta el peso y la presencia que aún hoy en día tiene el pastoreo y lo rural en la vida de los casareños.

La localidad, que se encuentra en una antigua via de trashumancia, la Cañada Real Soriana Occidental, cuenta con la cooperativa Cooprado, «una de las más importantes de Extremadura», y con su fundación correspondiente que maneja la escuela de pastores en colaboración con el ayuntamiento. Esta escuela es una iniciativa que tiene como objetivos «poner en valor la profesión y la transferencia de conocimientos para el pastoreo extensivo orientado al relevo generacional». Básicamente, formar a los pastores del siglo XXI. Un programa teórico-práctico de 5 meses para mantener viva una tradición milenaria.

Imagen de la trashumancia.

Imagen de la trashumancia. / Ayuntamiento de Casar de Cáceres

Otro de los atractivos del municipio, que tiene que ver con el pastoreo, es la Casa Pinotes, un centro de interpretación de esta cultura pastoril que se encuentra a unos 3 kilómetros del Casar, al lado del pantano del Cordel. Con su estructura original, en él se muestran exposiciones temporales sobre el tema. También dispone de un observatorio ornitológico (tema a tratar más adelante), y es muy buen sitio para tumbarse a ver el cielo extremeño.

Hostelería premiada

Uno de los puntos fuertes del municipio es su hostelería, con dos referentes a la cabeza: la churrería Ronco Tovar y Casa Claudio. Ambos con premios a sus espaldas. Sobre el primero, «muy famoso aquí», se puede destacar que fue premio ExtraGastro de la Junta de Extremadura en Fitur 2025. Todo un lugar de encuentro para los casareños.

Churrería Ronco Tovar de Casar de Cáceres.

Churrería Ronco Tovar de Casar de Cáceres. / E. P.

Sobre el segundo, Casa Claudio, «referente gastronómico a nivel regional», también se pueden remarcar sus premios a la buena labor de los habitantes y sus paladares, con el premio al Mejor Restaurante de Extremadura en 2012 y el premio Empresa Familiar en 2016. Su fundador, Claudio Francisco Vidal Rey, falleció el año pasado, pero dejó un negocio que puede presumir de ser uno de los emblemas de Casar de Cáceres. La regidora opina que «aquí se come bien en cualquier sitio de hostelería».

Se ha mencionado la Torta del Casar, como no podía ser de otro modo, pero hay más elementos gastronómicos como las tencas, peces de agua dulce que se pueden pescar en la Laguna, o las roscas de alfajor, roscas rellenas de una mezcla de miel y pan rallado.

Historia

El patrimonio histórico de Casar de Cáceres también es un tesoro a descubrir. Se puede destacar elementos históricos de todas las épocas de la historia, desde la romana hasta la más reciente. El pueblo lo cruza la Vía de la Plata, donde se pueden ver restos de lo que en su día fue una calzada romana que unía Emerita Augusta (Mérida) con Asturica Augusta (Astorga). Además, a lo largo del paseo se pueden observar diversos miliarios, que eran los postes de señalización que usaban los romanos para marcar las distancias.

El lugar es paso habitual de peregrinos, sea por la mencionada Ruta de la Plata, que cruza de sur a norte el oeste del país desde hace siglos, o por el Camino de Santiago, recorrido similar que acaba en la capital gallega. Siempre hay peregrinos en la localidad, razón por la que el albergue municipal «siempre se llena».

Imagen del interior de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

Imagen del interior de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. / Turismo Casar de Cáceres

Pese a ser un pueblo de un tamaño mediano-pequeño, tiene buena presencia religiosa. Por un lado está la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Bien de Interés Cultural. Una increíble bóveda de crucería estrellada corona el templo junto al impresionante retablo del siglo XVII. El campanario y sus tres capillas también complementan el lugar de oración de los casareños.

No obstante, el Casar tiene siete ermitas, cuatro de ellas dentro del pueblo, cada una en un punta cardinal, y las otras tres en sus pedanías. Todas responden a la típica arquitectura popular. La ermita de Santiago Apóstol al norte, la de San Bartolomé al sur, la de los Santos Mártires al este y la de la Soledad al oeste. Completan la lista la ermita de la Encarnación, la de San Benito y San Blas, y la de la Virgen del Prado, patrona de la localidad.

Arquitectura casareña, fusión de pasado y presente

Uno de los elementos más curiosos de Casar de Cáceres es su estación de autobuses, apodado como 'La Patata Frita' por su forma tan peculiar. Obra del arquitecto extremeño Justo García Rubio, data del año 2004. El proyecto ganó el Premio Extremadura a la Creación de la Junta de Extremadura el año anterior. El edificio, que no es muy grande, cuenta con una 'cinta de hormigón blanco' que se pliega sobre sí misma y genera dos espacios diferenciados. Hablando francamente, tiene forma de una patata frita, razón que no evita que «vayan a visitarla arquitectos de toda España».

Además de la arquitectura vanguardista, en el municipio también hay arquitectura histórica. Las casas están encaladas y los ventanales son de granito, características propias de los pueblos del llano de la penillanura cacereña. Un elemento arquitectónico destacable son los pasadizos, contando con cinco el pueblo, y los cuales otorgan cierto encanto al entorno.

Imagen de la estación de buses.

Imagen de la estación de buses. / Ayuntamiento de Casar de Cáceres

Servicios públicos

Algo de lo que también puede hablar la alcaldesa es de los servicios públicos que se ofrece a la población. Además del mencionado albergue, la localidad cuenta con centro de salud, biblioteca municipal, colegios y una oficina de turismo al lado del ayuntamiento que de ayuda le puede servir a todos los visitantes.

Sin embargo, la regidora destaca un elemento: la guardería Zarapico. Esta ha sido premiada como premio Sancho IV en 2023 por su 25 aniversario y su servicio de calidad. «Yo creo que los servicios públicos que tenemos son buenísimos», comenta.

Turismo ornitológico

Otro de los atractivos de la localidad es su naturaleza, teniendo además buenos lugares donde poder observarla. Casa Pinotes, mencionada anteriormente, es un buen lugar para el turismo ornitológico, pudiendo observar aves como ánades reales, somormujos, chorlitejos o cogujadas. Esto gracias a su cercanía con el pantano del Cordel, donde además es un buen lugar para realizar rutas de senderismo o deporte.

Imagen de turismo ornitológico desde Casa Pinotes.

Imagen de turismo ornitológico desde Casa Pinotes. / Turismo Casar de Cáceres

Más cerca de los casareños está la Laguna del Casar, donde los habitantes pueden pescar, siendo el lugar más cercano a la capital de provincia para realizar esta actividad. Allí uno de los 'peces gordos' son las mencionadas tencas. Además es un buen lugar para pasear después de comer unos churros en Ronco Tovar.

Casar de Cáceres es un tesoro a pocos kilómetros de un atractivo como Cáceres. Pero la localidad de casi 5.000 habitantes es una buena alternativa para aquellos que buscan un turismo rural cerca de la ciudad, poder ver las estrellas o montones de aves, admirar su gastronomía o, simplemente, pasear cerca de la Laguna. Si no lo has visitado nunca, deberías.

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