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Tribunales

A juicio un acusado de agredir y llamar "puta" a su expareja en Cáceres

El juzgado dictó una orden de alejamiento sobre la víctima y se enfrenta a ocho años de cárcel por un delito de agresión sexual y otro de vejaciones

Policía Nacional entra en los juzgados de Cáceres.

Policía Nacional entra en los juzgados de Cáceres. / SILVIA SANCHEZ FERNANDEZ

Gema Guerra Benito

Gema Guerra Benito

Cáceres

La Audiencia Provincial de Cáceres juzgará este mes de noviembre a un hombre acusado de insultar y tratar de violar a la que había sido su pareja durante tres años una vez que la relación entre ambos se había terminado. Según recoge el escrito de acusación al que ha tenido acceso este diario, el ministerio público solicita en sus conclusiones ocho años de prisión por un delito de agresión sexual y la pena de 30 díasde localización permanente por el delito de injurias y vejaciones dentro del ámbito de la violencia sobre la mujer. También pide 3.000 euros en concepto de responsabilidad civil.

En concreto, está previsto que en el juicio, salvo que las partes lleguen a un acuerdo, declare el acusado, testigos y peritos. Los hechos que se juzgan se remontan a 2024. El documento de fiscalía recoge que ambos, acusado y víctima mantuvieron una relación de tres años en la que nació una hija que en la fecha de los hechos tenía dos años. En marzo de ese año ya no estaban juntos y el acusado “se personó en el que había sido el domicilio familiar con la llave que conservaba para ver a su hija y allí encontró a la niña y a la víctima con un amigo suyo”, una circunstancia, recoge el ministerio fiscal, que le provocó una reacción “violenta” y se dirigió a ambos con expresiones como “¿este es tu nuevo amante?”.

El juzgado dictó una orden de alejamiento

A continuación, bajó a la calle con la niña aunque a los quince minutos volvió a subir y “agarró a la mujer por la ropa y la empujó hacia la habitación donde la arrojó a la cama y se tiró encima de ella”. La joven forcejó y finalmente consiguió salir de allí. En ese momento, delante de la niña, el acusado se dirigió a la víctima “diciendo que era una puta”. Desde que pusieron fin a la relación, sostiene la fiscalía, “cada vez que venía a ver a su hija se dirigía a la víctima con expresiones como puta”.

El juzgado dictó una orden de alejamiento sobre la víctima prohibiéndole acercarse a una distancia no inferior a 200 metros de su persona, domicilio, lugar de trabajo y lugares que frecuente aún cuando ella no se encuentre allí.

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