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Agenda cultural

La arqueología de Cáceres busca su sitio en las redes sociales

De Mérida a Cáparra pasando por Maltravieso, los yacimientos de Extremadura combinan la investigación con la divulgación en redes sociales, mientras los historiadores reclaman más apoyo para conservar su legado

Una investigadora en la cueva de Maltravieso de Cáceres.

Una investigadora en la cueva de Maltravieso de Cáceres. / El Periódico

Esteban Valero Vizcano

Esteban Valero Vizcano

Cáceres

Extremadura se ha convertido en un gran aula al aire libre donde historia, arqueología y divulgación digital se entrelazan. Cada año, miles de visitantes recorren enclaves como Mérida, Cáparra, Regina Turdulorum, Cancho Roano o El Turuñuelo, en Guareña. Pero, gracias a las redes sociales, estos espacios ya no se limitan a la geografía extremeña, su historia viaja mucho más allá.

José Antonio Calderón

Uno de los principales impulsores de esta divulgación es el historiador José Antonio Calderón, natural de Villafranca de los Barros, que ha encontrado en Instagram un canal para acercar el patrimonio arqueológico a un público diverso y renovado. "He visitado muchísimos lugares. Incluso me han ofrecido ir a Cádiz para grabar, pero aquí tengo material para años. El que más me ha impresionado ha sido El Turuñuelo, en Guareña, en las fotos parece pequeño, pero es inmenso". Entre sus próximos objetivos se encuentra la Cueva de Maltravieso, en Cáceres, donde se conservan las famosas manos pintadas paleolíticas, uno de los conjuntos rupestres más importantes de Europa.

La Cueva de Maltravieso: una ventana al pasado más remoto

Descubierta en 1951, la Cueva de Maltravieso se encuentra en pleno casco urbano de Cáceres y es un referente mundial del arte paleolítico. En sus paredes se conservan más de setenta motivos pintados, entre ellos manos en negativo, signos y representaciones esquemáticas realizadas con pigmentos de óxido de hierro hace más de 66.000 años.

Estas pinturas no solo son un testimonio de la expresión simbólica humana, sino que estudios recientes apuntan a que podrían haber sido elaboradas por neandertales, lo que convierte a Maltravieso en un lugar clave para comprender los orígenes del pensamiento simbólico en Europa. La cueva original está cerrada al público por motivos de conservación, pero su legado puede conocerse a través del 'Centro de Interpretación de la Cueva de Maltravieso', donde una recreación exacta permite a los visitantes recorrer virtualmente su interior y entender su relevancia histórica. "Me encantaría poder visitarla algún día", comenta Calderón.

Nueva generación de historiadores

Calderón forma parte de una nueva generación de historiadores y divulgadores extremeños que están utilizando las redes sociales para democratizar el acceso al conocimiento histórico. A través de vídeos breves y explicaciones claras, logran atraer la atención de miles de personas que, quizá por primera vez, descubren la riqueza patrimonial de su entorno. Esta labor exige tanto formación como sensibilidad. Para ser historiador o arqueólogo en España es necesario cursar un grado universitario en Historia o Arqueología, y muchos, como Calderón, complementan su preparación con el Máster de Formación del Profesorado para dedicarse también a la enseñanza. "Me siento muy afortunado, porque las personas que aparecen en mis vídeos fueron protagonistas de los libros con los que estudié".

Un patrimonio por proteger

La otra cara de la arqueología extremeña es el abandono de algunos yacimientos, según denuncia el propio Calderón. Programas autonómicos y universitarios han impulsado en los últimos años proyectos de protección y restauración del patrimonio, pero los profesionales del sector insisten en que aún queda camino por recorrer.

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