Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Reclamos ciudadanos

La accesibilidad, el defecto del Hospital Universitario de Cáceres

El centro sanitario ya proyecta su ampliación, pero actualmente cuenta con un problema del que se aquejan muchos ciudadanos: su complicado acceso debido a la larga distancia que lo separa del centro de la ciudad

VIDEO | La accesibilidad, defecto del Hospital Universitario de Cáceres

Jorge Valiente

Cáceres

El Hospital Universitario de Cáceres ha sido noticia estos días después de que se empezaran a conocer detalles de su segunda fase de construcción, que estará a cargo de las empresas Sacyr y Gévora con un presupuesto de de 188 millones de euros. Esta fase incluye una obra de gran envergadura con la construcción de un gran edificio anexo al que se inauguró en 2019 y otros beneficios como 431 camas, 10 nuevos quirófanos, 182 nuevas consultas, 20 boxes de UCI, 12 camas de corta estancia, dos salas de resonancias, cuatro salas de rayos X y dos salas de TAC además de una residencia de familiares con treinta habitaciones.

Esta es una gran noticia para los cacereños, pues irán viendo cómo mejora el centro sanitario. El plazo aún no se conoce, pero sería de esperar que no se demore tanto como la primera fase. Pero el presente hospital presenta un gran defecto en el que todos están de acuerdo: su mala accesibilidad. El edificio sanitario se encuentra a más de 5 kilómetros del centro de la ciudad, prácticamente en su pedanía. La única forma de ir es en coche o en transporte público, con la línea 3 de bus como única vía.

Imagen del hospital.

Imagen del hospital. / Jorge Valiente

Ambos métodos tienen sus problemas. El del coche es que el perfil que suele acudir al hospital es el de personas mayores que, en casos generales, ya no conducen. En caso de sí hacerlo o de disponer de un conductor que les transporte, el hospital cuenta con dos zonas de aparcamiento, según algún visitante, algo «claramente insuficiente». El primer parking se encuentra a las puertas del centro, pero para acudir al segundo hay que atravesar un descampado con un camino de tierra y piedras. Una estampa que para alguien con movilidad reducida se convierte en toda una actividad de riesgo.

Riesgo

Además, este es un problema que, si ya de por sí es evidente, con el temporal que ha azotado a la ciudad este miércoles ha quedado reflejado para cualquiera que haya visitado el hospital; personas mayores cruzando ese camino con el viento y la lluvia que ha caído es un problema añadido. El descampado es el terreno que será utilizado en la recién anunciada segunda fase de la obra, pero, por el momento, este es el panorama que se encuentra uno.

Si el transporte utilizado es el autobús, este cuenta con una única línea para acceder, la 3, que recorre antes todo el campus universitario, siendo el mismo transporte solicitado por alumnos y personas mayores. Para hacerse a la idea, desde Múltiples el trayecto es de media hora y unas 14 paradas, cuando en coche son solo 11 minutos. Para muchos ciudadanos es «inexplicable» que aún no se disponga de una línea directa para acudir rápido al hospital y no tener que recurrir a una espera tan larga como la actual. Incluso proponen sitios como el mencionado Múltiples o la plaza de América como lugares desde donde empezar esta deseada línea que, por ahora, se va a tener que quedar en solo un deseo ciudadano.

Reclamos

Algunos ciudadanos que rondaban el centro reclamaban una mejora en la accesibilidad, pues si ya es un problema cuando hace buen tiempo, cuando no se dobla. «Está muy lejos de la ciudad y tenemos que estar con los autobuses, cuando hace sol y cuando hace mal tiempo. Hay un mal acceso», comentaba una vecina que esperaba en la parada del bus. Este es el único problema que se le achaca al hospital, pues, en cuanto a servicios y trato de los trabajadores, «está bien, no he tenido ninguna inconveniencia salvo el tema del acceso», añadía. «Esperamos el bus al aire libre, debería haber algo que nos protegiera del sol o la lluvia».

Una vecina espera al autobús.

Una vecina espera al autobús. / Jorge Valiente

La noticia de la futura ampliación se recibe con una sonrisa, aun sabiendo qué es lo que puede pasar. «Está bien para los jóvenes, que son quienes lo van a vivir, ¿pero cuándo será eso? Las personas mayores seguramente no lo veamos», concluyó. Los servicios del hospital son aplaudidos, al menos por una parte de los cacereños, pero por mucha ampliación que haya en el futuro, hay un defecto a mejorar: su accesibilidad.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents