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El impacto de las tormentas

Los negocios intentan volver a la normalidad tras la tromba de agua que anegó Cáceres: "Se me venía a la cabeza todo el rato la DANA de Valencia; espero poder abrir la tienda este viernes"

Aún a la espera de que las aseguradoras cuantifiquen los daños materiales, el sector empresarial de la calle Túnez ultima la reparación de los locales para reinstaurar la normalidad antes de que finalice la semana

VIDEO | Los negocios intentan volver a la normalidad tras la tromba de agua que anegó Cáceres

Jorge Valiente

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

Cuando se cumplían casi 24 horas desde que la impresionante tromba de agua anegase Cáceres, la calle Túnez presentaba un aspecto aparentemente normal. La gran diferencia con un día de diario es que había muchos menos coches aparcados en el centro de la vía. Y, cuando alguien se adentraba en ella, rápidamente se podía denotar el olor a cieno. Son las principales consecuencias meteorológicas de un fenómeno al que la ciudad no está acostumbrada. No es normal ver una calle inundada por completo y gente hundida hasta la cadera para intentar ayudar. Tampoco lo es tener que limpiar en tiempo récord locales para intentar regresar a la normalidad. Así, todavía a la espera de que las aseguradores cuantifiquen los daños materiales, el sector empresarial de la calle Túnez está ultimando la reparación de los establecimientos para reinstaurar la normalidad antes de que finalice la semana.

Los establecimientos han trabajado a contrarreloj. Al pasear por la zona que se inundó se puede vislumbrar cómo jefes y empleados se empleaban a fondo. El negocio de tatuajes de la céntrica vía tenía puertas y ventanas abiertas para ventilar, los sillones y todo lo que tenga valor, como ordenadores, en alto, y en el suelo aún se podían vislumbrar mínimos restos de barro. "Hay que regresar a la normalidad cuanto antes. Tengo que atender a los clientes del final de la semana sí o sí", explicaba.

VIDEO | Una impresionante tromba de agua se ceba con la estación de autobuses de Cáceres

El Periódico

Entre los asuntos que todavía se deben abordar está la retirada de un vehículo que se puede ver visiblemente afectado, con el cerco de agua y varios golpes en sus laterales. "Puede ser un coche abandonado, pero también es posible que sea propiedad de algún viajero que lo haya dejado ahí cuando se fue en autobús", cuentan algunos viandantes. Ese fue uno de los 15 coches que se vieron afectados por la tromba de agua que, entre las 13.45 y las 14.15, descargó hasta 18 litros de agua por metro cuadrado en la ciudad. También, uno de los locales (que actualmente no alberga ningún negocio) deberá ser limpiado. La pregunta es: ¿quién lo hará? La única evidencia es que de su puerta se desprende un desagradable hedor provocado por el agua residual que entró, y que aún nadie ha expulsado.

Comercial de lápidas

En el otro local está Carlos Tostado, el comercial de lápidas que se ha convertido en el héroe de la calle Túnez en el vídeo viral donde aparece mojándose hasta la cintura para indicar a los bomberos el lugar exacto en el que está el imbornal que debían abrir para expulsar todo el agua. Junto a él, su empleada Esther. Ella fue la mujer a la que se podía escuchar suspirando angustiada mientras grababa vídeo desde el interior de la misma tienda (Mármoles y granitos artesanos). "Se me venía todo el rato a la cabeza la DANA de Valencia, pasé unos momentos muy angustiosos. Notábamos que estaba lloviendo mucho, pero hasta que la fuerza del agua no abrió la puerta no nos dimos cuenta de la gravedad. Si hubiésemos echado la llave, seguro que habría llegado a romper los cristales", cuenta ella mientras ayudaba a su jefe a limpiar el establecimiento.

Limpieza

En el interior, el olor ya es distinto. Se nota que han gastado litros y litros de lejía para dejar el interior a la perfección. No lo han hecho solos. La familia de Tostado le ha ayudado desde el primer momento. Había que recuperar la normalidad, y así lo estaban haciendo. Pero quedaba muchísimo trabajo por delante. Seguían a la espera de que las aseguradoras les visitasen para esclarecer el dinero de los daños materiales. Aún no sabían si los ordenadores funcionaban porque de los enchufes todavía salía agua. Al menos lograron ponerlos a salvo sobre las mesas. No tuvieron la misma suerte muchas de las facturas y papeles que guardaban en algunos cajones, que estaban apiladas sobre la basura porque se habían mojado y el agua impedía por completo leer lo escrito.

VIDEO | El temporal anega la estación de autobuses de Cáceres y el puente San Francisco

El Periódico Extremadura

Sin embargo, las peores noticias están en los productos que ofrecen. Su tienda de lápidas tiene las paredes llenas de artículos que están a la venta. Las que estaban más abajo se mojaron y se ha quedado una marca del agua que ya es imposible de eliminar. Tostado espera que el seguro se haga cargo y cuenta que el precio varía: "Una que esté tallada puede llegar a valer hasta 1.500 euros, pero hay otras que valen 600. En cualquier caso, es un fastidio total". Mientras continuaban limpiando a mano, ansiaban poder abrir de nuevo a sus clientes de forma normal este viernes: "No podemos permitirnos perder más días", sentencia Tostado.

VIDEO | El Puente de San Francisco de Cáceres, inundado.

RRSS

San Francisco

El otro punto que se vio afectado de la ciudad de Cáceres fue el Puente de San Francisco. Sin embargo, allí no se produjeron daños materiales. El único suceso que revistió cierta gravedad fue la entrada de agua en uno de los garajes de la calle Mira al Río. El agua se filtró y se formó un hondo charco en el interior, pero no impedía que los vehículos transitasen por el interior. A lo largo de la tarde, fue desapareciendo.

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