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Cita musical

El fenómeno imparable de Sanguijuelas del Guadiana arrasa en Cáceres: "Son nuestros y tenemos que cuidarlos"

Dos noches de lleno absoluto en Cáceres consolidan a Sanguijuelas del Guadiana como el fenómeno musical del momento en Extremadura, fusionando en el escenario tradición, modernidad y un carisma arrollador que no deja indiferente a ningún asistente

Así fue el segundo concierto de Sanguijuelas del Guadiana en Cáceres

Carlos Gil

Gonzalo Lillo

Gonzalo Lillo

Cáceres

La Sala Matilda de Cáceres volvió a llenarse este domingo para recibir de nuevo a Sanguijuelas del Guadiana, el grupo de moda en Extremadura que ha firmado este fin de semana dos conciertos consecutivos con los que ha conquistado al público de la capital cacereña. La banda extremeña confirmó, una vez más, que su fenómeno trasciende etiquetas y que su mezcla de raíces rurales, electrónica y emoción generacional conecta con públicos muy distintos, desde jóvenes universitarios hasta familias que acuden atraídas por los ecos de la tierra.

La cita, programada a las nueve de la noche, arrancó con la sala ya abarrotada. El cartel de sold out colgaba desde hacía días, igual que el del concierto del sábado, lo que da cuenta del tirón que está teniendo la gira 'Verbena en vena' por distintos rincones de Extremadura. Entre los asistentes se respiraba un ambiente de celebración anticipada y quedaba claro que muchos no asistían por primera vez, sino que regresaban para revivir la energía que la banda proyecta sobre el escenario.

Complicidad sobre el escenario

Cuando Carlos, Juan y Víctor aparecieron, el griterío fue inmediato. La complicidad entre los tres —forjada en Casas de Don Pedro, la localidad pacense donde crecieron— se trasladó al público desde los primeros compases. La banda tocó buena parte de su primer álbum, 'Revolá', un trabajo en el que conviven el regreso al pueblo, la mirada a la infancia, la marcha a la ciudad y la reivindicación del medio rural.

La mezcla de sonidos —bases electrónicas, guitarras afiladas, ritmos que beben de la rumba o del folclore— se traduce en un directo sólido y fresco, donde cada transición está pensada para no perder la energía. Y, como es habitual, la sala se contagió de este ambiente.

Conexión con Extremadura

Los Sanguijuelas son nuestros, de Extremadura, y tenemos que cuidarlos”, comentaba una asistente. Esa frase resume bien el vínculo que han generado en Extremadura: no son solo una banda de éxito; representan una manera de estar en el mundo. La de quienes han vivido entre la nostalgia del pueblo y las exigencias de la ciudad, la de quienes ven en su música un refugio, un espejo o una celebración de lo que somos.

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