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Gastronomía

El bar de Cáceres que mantiene el precio del café a 1,50

"Debemos tener precios más económicos para facilitar que la gente venga", cuenta su gerente Juan Manuel Fernández, gerente de Nublanco

Juan Manuel Fernández pone un café en Nublanco.

Juan Manuel Fernández pone un café en Nublanco. / E. P.

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

¿Se pueden mantener los precios baratos en los bares como estrategia de fidelidad para los clientes? La respuesta es sí, a pesar de que los costes no paren de aumentar. Uno de los mejores ejemplos es el establecimiento de Cáceres que todavía tiene el precio del café a 1,50 euros.

Su gerente es Juan Manuel Fernández, un empresario joven dedicado al mundo de la hostelería y el ocio que ya cuenta con varios locales por el entorno de Cáceres con apenas 28 años. El bar es Nublanco, situado en el club deportivo El Encinar, al noroeste de la ciudad y en las inmediaciones del Complejo Aralia.

Desde Sevilla

Lleva seis años en la ciudad tras mudarse de Sevilla y su primer establecimiento fue El Jardín de los Golfines. En Nublanco lleva apenas un año y ha optado por mantener una política de precios económica para facilitar la vida familiar y la conciliación. Por ejemplo, el café está a 1,50: "No sé si es barato o es caro", bromea el joven empresario, que procede de Belvís de Monroy, un pequeño pueblo del Campo Arañuelo.

Motivos

"Somos un club deportivo que debe tener precios más económicos y asequibles que lo habitual. Y necesitamos que la gente pueda desplazarse. Estamos a apenas cuatro minutos en coche de la ciudad, y es una forma de facilitar que la gente venga. El acceso a nuestro bar es libre", señala incidiendo en los motivos. Además, cuentan con una carta en la que incluyen aproximadamente 40 platos y varios menús de grupo. El menú del día está a 13,90 euros.

Fines de semana

Sus mayores beneficios están llegan durante los fines de semana: "Ofrecemos ludoteca gratuita para que las familias puedan tener a sus pequeños entretenidos mientras toman algo", señala. Además, celebran sesiones de dj.

"El hecho de estar un poco alejados de la ciudad nos beneficia porque tenemos un espacio muy amplio que en Cáceres no existe. La gente se desplaza hasta aquí para pasar el día. Las familias llegan a la hora de comer los sábados y ya se quedan hasta que les apetezca porque se lo pueden pasar bien", precisa Fernández.

Redes sociales

Además, están aprovechando las redes sociales para darse aún más a conocer: "Nos gusta movernos por internet porque nuestro ambiente es muy lúdico. Además de los platos de nuestra carta, subimos momentos graciosos de nuestro personal. Tenemos claro que todos formamos una familia", concluye este joven.

Su pasión

Juan Manuel Fernández está implicado de lleno en el emprendimiento de negocios hosteleros, aunque su trabajo no le impide alternar con su pasión: el fútbol sala. Este año está compitiendo en Tercera División en el equipo de Arroyo de la Luz y cuenta con una amplia experiencia en clubes de la región. "Es mi forma de evadirme, lo que más me gusta", señala.

Más locales

Cuenta ya con varios establecimientos, como La Escondida en la calle Donoso Cortés (que regenta con otros compañeros del mundo del ocio). Además, en los últimos meses ha emprendido dos nuevos negocios. El primero es un servicio de cátering llamado 'Bombón'. Y el más reconocido será la reapertura de la Casa de los Vargas-Figueroa en la Cuesta de la Compañía, en plena parte antigua. Gestionará, junto a otros tres empresarios, la antigua 'Casa del Sol' y lo convertirá en 'Casa Palacchio', un establecimiento de tardeo y copas. Los otros socios son Ignacio Criado, Alberto Gascón y Javier Acosta.

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