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Tráfico con brillo

Cáceres estrena su primer “vado luminoso”: la guerra contra los carteles ilegales se enciende… literalmente

Un garaje de la calle Colón inaugura un modelo de señalización que mezcla hartazgo vecinal, creatividad y una normativa con más matices que un semáforo europeo

El luminoso de la calle Colón.

El luminoso de la calle Colón. / El Periódico Extremadura

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

En Cáceres, donde las tradiciones se defienden con uñas, dientes y cacerola si hace falta, acaba de nacer una nueva: el vado luminoso. Sí, como lo lee. El primero de su especie. Una señalización que no se conforma con ser un mero círculo azul con borde rojo, sino que brilla, parpadea y emite su propio manifiesto visual contra el enemigo público número uno de los garajes cacereños: los carteles pegados sin piedad.

Vídeo | Vado permanente luminoso en Cáceres

La criatura ha aparecido en un garaje de la calle Colón, en esa esquina que conecta con Hernando de Soto y que vive rodeada de nostalgia: un centro de estética que presume de tratarlo todo menos la paciencia de los vecinos… y una antigua carnicería que cerró cuando los hipermercados empezaron a robar corazones y neveras.

En Virgen del Pilar.

En Virgen del Pilar. / El Periódico Extremadura

Durante años, esa puerta de garaje fue una víctima silenciosa. Cada fiesta, concierto, taller holístico, promoción de fibra óptica o anuncio de clases particulares encontraba su hogar perfecto: el metal de esa cochera. Da igual si el dueño quitaba un cartel por la mañana: por la tarde ya había cinco más. Una especie de ecosistema publicitario donde lo efímero duraba menos de un telediario.

Pero un día, el propietario dijo basta. Y la revolución comenzó.

De la brocha al LED: la rebelión del dueño del garaje

Primero retiró los carteles. Luego, lijó. Después, pintó. Y cuando la puerta quedó más limpia que un quirófano recién estrenado… decidió subir el nivel: instaló un vado permanente luminoso. No un LED discreto, no: una señal que brilla (eso sí, no con la intensidad de un escaparate navideño de Vigo), que se ve desde media calle y que lleva el mensaje encubierto grabado en su resplandor: “Prohibido aparcar. No insistas. Ni lo intentes”.

Imagen del vado.

Imagen del vado. / El Periódico Extremadura

La luz está encendida de forma permanente, como si fuese un faro urbano advirtiendo a los navegantes del asfalto. De dia y de noche. Los vecinos, entre la sorpresa y la admiración, lo comentan bajito. Dice Mónica: "Esto es como Las Vegas, pero en versión cacereña”. "A ver si ahora respetan algo…”, suspira mientras charla con el inquilino del 3º E.

¿Es legal un vado luminoso? La ley responde… más o menos

El Reglamento General de Circulación no menciona explícitamente vados que brillan. Pero tampoco los prohíbe siempre que la señal homologada esté presente y el elemento lumínico no sustituya, sino que acompañe. Es decir: Si la señal oficial está colocada y visible (como es el caso), y el luminoso no genera confusión en la vía y no deslumbra más que un coche con las largas mal puestas…Entonces, adelante.

El luminoso.

El luminoso. / El Periódico Extremadura

En Madrid hay vados con sensores, en Barcelona paneles electrónicos que indican si un acceso está en uso, y en ciudades como Bolonia o Múnich ya existen vados inteligentes vinculados a cámaras o lectores de matrículas. Así que Cáceres, con su vado luminoso, entra en la liga del ingenio vecinal europeo.

De manera humilde, pero brillante.

La otra batalla: la plaga eterna de la publicidad ilegal

La instalación del vado luminoso no solo pretende frenar coches invasores, sino también erradicar la cultura de la pegatina salvaje. En Cáceres, como en media España, la pegada indiscriminada es un deporte urbano no regulado pero ampliamente practicado. Farolas, fachadas, contadores de luz, semáforos, y por supuesto: puertas de garaje. Es una guerra desigual: los ciudadanos raspan, los carteles resisten, la lluvia despega, otro cartel tapa al anterior...

En Antonio Silva.

En Antonio Silva. / El Periódico Extremadura

En ciudades como Valencia o Bilbao, la normativa ya contempla multas significativas por esta práctica. En Berlín existe un sistema de “zonas libres de carteles”, y en París se destinan brigadas municipales únicamente a la retirada de publicidad no autorizada. Cáceres aún está en fase de “concienciación emocional”, que es la forma elegante de decir que cada uno se defiende como puede, aunque eso sí, la concejala de Asuntos Sociales, Encarna Solís, pilló hace poco a una persona pintando un grafiti, le hizo una foto y terminó siendo localizado. De modo que, ojo avizor.

La concejala lo pilló infraganti

El problema de los grafitis es recurrente en Cáceres. Cada vez son más las fachadas que aparecen llenas de pintadas y, a pesar de que el ayuntamiento está intentando poner freno y buscar una solución, los usuarios que realizan estos actos vandálicos no cesan.

Un suceso relevante tuvo lugar hace apenas 15 días. Delante de la concejala de Asuntos Sociales, Encarna Solís, una persona estaba realizando un grafiti. Cuando esta se percató, tomó una foto. Gracias a la iniciativa de la edil, la Policía Local de Cáceres pudo identificar al autor de los hechos.

Es la noticia que contó el alcalde de la ciudad, Rafa Mateos, durante una de sus intervenciones durante el último pleno infantil, cuando uno de los representantes escolares, el del CEIP Francisco de Aldana, le ha cuestionado sobre el problema de las pintadas en Cáceres y qué están haciendo para remediarlo.

Mateos ha destacado la campaña de limpieza que están llevando a cabo por culpa de la cantidad de grafitis que aparecen cada año por todo el casco urbano. Sin embargo, ha enfatizado en otro problema: "Cada vez que dejamos un sitio limpio, estamos aportando un nuevo lugar en el que reproducir nuevas pintadas".

A pesar de la intensa vigilancia que lleva a cabo tanto la Policía Local de Cáceres como el Cuerpo Nacional de Policía, no resulta suficiente: "Les vigilan, están encima de ellos. Pero es complicado. Hacer grafitis es sancionable, y se ponen muchas multas a lo largo del año", ha precisado Mateos.

Una de las propuestas planteadas como posible solución a esta problemática es aportar a los grafiteros espacios municipales para que desarrollen sus pintadas: "Se les puede aportar fachadas que sean propiedad del ayuntamiento, o paredes de pistas deportivas. Lo importante es que dejen de pintar en otros sitios, o incluso en la parte antigua", ha sentenciado el regidor.

Estas infracciones están estipuladas en la ordenanza de limpieza viaria como falta grave y pueden derivar en multas que oscilan entre los 750 y los 1.500 euros, cuantía que aumenta si las acciones se producen en entornos patrimoniales como el casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad.

Durante el anterior mandato municipal se creó la llamada Mesa del Grafiti, un órgano destinado a ordenar acciones y evitar el deterioro de espacios públicos. Sin embargo, nunca llegó a reunirse debido al cambio de gobierno.

El ayuntamiento activó el pasado octubre una campaña de limpieza específica en 30 calles y plazas céntricas (como Pintores o Moret) con una inversión de 16.400 euros. No obstante, colectivos y partidos consideran que estas intervenciones puntuales no bastan para frenar un problema que califican de estructural.

El nuevo vado no es solo una excepción simpática: forma parte de un fenómeno mayor. Las ciudades están llenándose de pantallas LED, rótulos iluminados, banderolas electrónicas y elementos que sustituyen lo analógico por brillo digital. En A Coruña ya hay pasos de peatones con señales luminosas integradas en el suelo. En Sevilla proliferan los anuncios LED en barrios comerciales. En Londres, ciertos garajes privados han instalado señales luminosas para disuadir a repartidores.

Vado en Ronda del Carmen.

Vado en Ronda del Carmen. / El Periódico Extremadura

La tendencia apunta a un futuro donde cada esquina tendrá un puntito de luz: para advertir, guiar o simplemente hacer entender que por ahí no se aparca.

Y es que el vado luminoso cacereño, sin quererlo, se ha convertido en un símbolo: el del vecino harto que decide innovar. El del ciudadano que, ante la falta de soluciones, apuesta por la creatividad. El de la lucha vecinal convertida en tecnología doméstica. En redes ya circula con comentarios tipo: "Esto sí que es modernización urbana, y no lo que dicen los políticos”, “Lo próximo será un vado con WiFi, tiempo al tiempo”, "Al menos no canta villancicos… todavía”.

Otro vado en León Leal.

Otro vado en León Leal. / El Periódico Extremadura

Humor, sí. Pero detrás hay un mensaje serio: la convivencia en las ciudades se construye también desde la puerta de un garaje.

Puede que dentro de unos meses haya más garajes iluminados. O puede que esto quede como una anécdota brillante. Pero algo está claro: Cáceres ya tiene su primer vado luminoso. Y, por primera vez, un garaje se ha convertido en noticia. A veces la innovación no llega desde Silicon Valley, sino desde un cacereño cansado de que le tapen la puerta con carteles de “se alquila habitación”. Y eso, sinceramente… es pura fantasía urbana.

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