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Será la más grande hasta la fecha, con 800 metros cuadrados

División de opiniones en la plaza Mayor de Cáceres por la pista de hielo

Algunos vecinos y hosteleros señalan el ruido como principal problema, mientras que otros aseguran que existe un beneficio económico. Los niños, por su parte, encantados

Pista de hielo instalada en la plaza Mayor.

Pista de hielo instalada en la plaza Mayor. / E.P

Cáceres

Cáceres se prepara para la inminente Navidad. Basta con pasear por sus calles en estos días, pues ya pueden verse instaladas las bombillas que a partir del día 28 van a iluminar la ciudad. La principal apuesta del ayuntamiento recae, un año más, en la pista de hielo, que vuelve a su formato original después de experimentar el año pasado con una pista sintética. Además, vuelve a lo grande, pues será la mayor instalada hasta la fecha, con 800 metros cuadrados de superficie.

Sin embargo, como con todo en la vida, no todo el mundo está de acuerdo con la presencia del atractivo en el principal punto de encuentro de los cacereños. Hay disparidad de opiniones.

A favor están, por ejemplo, en el restaurante 'Mayor 33'. «Todos los años ponen la pista de hielo y creo que está bien. Viene mucha gente y movemos, trabajamos», afirma Ibrahim, uno de sus trabajadores. Y es que todo lo que comulga él es lo que pensaría cualquiera a priori, que la pista trae gente y la gente trae dinero, por lo que la pista «se nota económicamente».

Es más, él va más allá y, si por él fuera, pondría más atracciones en la plaza. «Yo lo veo bueno, por mí que pongan más cosas. Allí al lado del árbol, algún juego para niños, lo que sea», finaliza.

Detractores

No obstante, algunos vecinos sí han querido mostrar aquello que no se ve de la pista, pues son quienes realmente la van a sufrir. «Para el turismo es más negativo que positivo», comenta un vecino. «Porque, primero, le quita atractivo a la fachada de la parte antigua. Segundo, posiblemente tenga ruido para mantener el hielo y haya ruido con la música que se ponga. No creo que sea positivo para el turismo que viene de fin de semana», añade.

Además, defiende que, además del ruido de las máquinas, la reproducción constante de villancicos acaba «volviendo loco a cualquiera». «Se nos pone la cabeza como un bombo con los mismos villancicos todo el rato».

Para él, una pista de hielo así sería mejor en la Plaza de Toros, y tiene bien claro lo que querría mejor en la céntrica plaza: un mercado navideño. Pero «uno de los de verdad, como se pueden ver en Viena, Budapest o Praga». «Aquí son siempre los mismos puestos. Yo quiero que se vendan cintas, artículos de broma, el niño Jesús y los Reyes Magos, el tío cagando…». Simplemente, «un mercado navideño».

Algunos hosteleros recogieron el testigo y mostraron su preocupación. «Es un atractivo para el centro y el turismo el que esté aquí. ¿Es negocio para los hosteleros? No sabemos hasta que no termine», comentan. Ellos no están del todo de acuerdo con aquello de que la pista hará que muevan más dinero. «Económicamente no tiene por qué mover más dinero. ¿Quién va a usar la pista? El cacereño. Pero el cacereño no consume aquí. Y el turista no estará a gusto con el ruido».

«Si acaso vendrán al baño, pero tengo el derecho de admisión, solo uso de consumidores. Los de la pista no tienen cuarto de baño, van a venir aquí. Gastos de luz, agua, papel, destrozo… es más perjuicio que beneficio», comentan siempre recalcando lo mismo: «esa es mi opinión».

Niños

Quienes también tienen derecho a opinar son aquellos que más se van a beneficiar de la pista de hielo: los niños. Porque cuando se es pequeño, el dinero queda en segundo plano y lo único importante es la diversión.

«Encima que lo ponen, nos da igual el ruido o la música. Nosotros queremos patinar», comentaban algunos que pasaban por la plaza. «Por unos días… si es para los niños. Que los padres vayan a los bares». Y todos contentos.

Al contarles lo que han opinado algunos vecinos, contestaban que «si quieren ver las vistas, que den la vuelta y entren por otra parte. La parte antigua no deja de verse porque haya una pista de hielo». Y ante la pregunta de si tenían pensado ir a partir del día 28 a patinar, todos contestaron al unísono: «¡Sí!».

Aunque parte de la hostelería o vecinos de la zona vean perjuicios, lo cierto es que todo está pensado para los pequeños de la ciudad. Y no solo en la plaza Mayor, pues lugares como el mercado de Cánovas también son grandes atractivos en esta época del año. Además, el parque de Gloria Fuertes cuenta con una novedad que, seguro, va a atraer a muchos jóvenes. Desde futbolines hasta diversas máquinas recreativas en plena calle. Y justo al lado, para los más pequeños, la 'Peque Navidad', con una noria, un trineo de Papá Noel y un scalextric infantil.

Entre partidarios y detractores, solo algo es cierto: la Navidad está a la vuelta de la esquina, y Cáceres ya se prepara para vivirla.

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