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Patrimonio religioso de Cáceres

La Virgen de la Esperanza regresa a Cáceres: "Hemos recuperado su policromía y reparado el candelero", afirma Luis Manuel Rodríguez, mayordomo de la Cofradía de los Ramos

La imagen, que data de 1949, recibió una intervención completa en su policromía y candelero, reparando grietas y recuperando su color original

Esteban Valero Vizcano

Esteban Valero Vizcano

Cáceres

Luis Manuel Rodríguez Parra, mayordomo de la Cofradía de los Ramos desde finales de 2016, coordina la actividad de la hermandad y ha detallado a nuestro periódico los trabajos de restauración de la Virgen de la Esperanza, que regresó al culto el pasado 29 de noviembre.

Intervenciones en los años 60

La Virgen de la Esperanza data de 1949 y, desde entonces, nunca había recibido una restauración integral y ambiciosa como la actual. Han pasado 77 años sin que se le haya intervenido de manera completa. Es cierto que pudo haber algunas intervenciones en los años 60, pero no tenemos documentación que lo confirme. Sí recibió una restauración hace 14 años aquí en Cáceres, pero no fue tan completa como la de ahora. Con el paso del tiempo, y debido también a que algunas personas poco expertas se encargaron de su mantenimiento, ciertos productos, aunque de buena intención, provocaron una especie de oxidación en la policromía, que empezaba a darle un tono verdoso algo extraño y que afectaba al color original de la obra".

Una grieta que afectaba a la estructura

"Por otro lado, en cuanto a la estructura interna, es decir, el candelero, estamos hablando de una imagen contemporánea construida siguiendo los cánones de los siglos XVI, XVII y XVIII. Se trata de imágenes de vestir, en las que solo se han tallado la cara y las manos, por lo que el resto del candelero nunca había recibido una restauración, hasta la actual intervención. Durante el proceso, hemos descubierto una grieta importante que afectaba a la mitad de la estructura, la cual hemos podido reparar con una serie de chirlatas. La Virgen nunca corrió peligro y la estructura está completamente segura, además, no hay ningún signo de carcoma."

Además, el mayordomo ha explicado que el resto de la restauración se centró principalmente en la limpieza y en la recuperación de la policromía original de la talla. La Virgen salió el 26 de julio, coincidiendo con la festividad de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María, se trasladó a Sevilla y regresó el 29 de noviembre, tras cuatro meses y tres días.

"La gente tenía miedo y muchas dudas"

Por último, Rodríguez Parra afirma que los restauradores han realizado una labor impecable. "No se ha añadido nada nuevo, nuestro objetivo ha sido asegurar lo que ya existía y recuperar el aspecto cromático que tenía la Virgen en 1949. Entiendo que la gente tenía miedo y muchas dudas, sobre todo porque coincidió con la polémica de la Macarena, y ambas son Esperanza. Sin embargo, la junta de gobierno y yo estuvimos tranquilos, porque los restauradores son personas de reconocido prestigio y profesionales. Ya habían realizado intervenciones en la Virgen de la Montaña, así como restauraciones de la Esperanza de Triana en Sevilla o del Gran Poder, teníamos buenas referencias y nos inspiraban total confianza".

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