Negocios locales
Droguería & Perfumería Toto en Cáceres: cómo la venta a granel también es cosa del siglo XXI
Mientras otros negocios clásicos del sector han tenido que cerrar, Toto se mantiene vivo en Antonio Hurtado con sus más de 40 años de historia, vendiendo productos como detergente o lejía en la cantidad que elija el cliente y no las empresas

Fotogalería | Droguería-Perfumería Toto, y cómo la venta a granel también es cosa del siglo XXI / Pablo Parra
Son muchos los comercios locales y autónomos los que van sucumbiendo con el tiempo a las grandes superficies y los supermercados. Fruterías, carnicerías o droguerías. Recientemente, se conocía la noticia del cierre de unos clásicos de Cáceres como las perfumerías Superdroma, y ya en 2022 fue la droguería Jose Mari la que echó el cierre en la calle Hermandad. Sin embargo, el peso dele negocio local de perfumerías y droguerías recae ahora sobre un negocio con más de 40 años de historia: Toto.
En la avenida Antonio Hurtado 24 se encuentra este negocio que esconde un secreto. Y es que en Toto se vende a granel, es decir, por peso. Antonio Lázaro, su dueño, explica el porqué. «Empecé con eso hace cinco o seis años. Vi que eso se había perdido. También miré el tema ecológico, si la gente trae sus envases ahorran en plástico». Y también pueden llegar a ahorrar económicamente, pues no es el mercado el que manda, sino él.
Los clientes llevan sus envases y es Antonio quien se los rellena con detergente, suavizante, lejía o el producto que necesiten. Luego lo pesa y determina el precio. «Cada uno se lleva lo que quiere, no lo que manda el mercado. Un kilo de ácido bórico, 50 gramos... depende de lo que el cliente demanda».
40 años
La Perfumería & Droguería Toto se quiere reivindicar ahora que otros clásicos de Cáceres han cerrado. «Yo entré aquí con 16 años, y llevo ya 41», cuenta su dueño. «Estuve con mi jefe más de 30 años y el hombre se jubiló y me lo traspasaron a mí. Como dueño llevo ya 9 años». En sí el negocio tiene más de 40 años, pues inicialmente fue otra persona la que lo abrió y, posteriormente, se lo pasó al jefe de Antonio. «Y aquí vamos, tenemos nuestra clientela y vamos tirando».
Internet y los grandes supermercados se presentan como los mayores peligros. «Poco a poco se está perdiendo el formato original, sobre todo la droguería antigua. Se está perdiendo con internet y los grandes. Pero yo todavía mantengo la esencia esa, la venta a granel y cosas que no se encuentran ya en Cáceres». En 40 años son muchas las facetas que pueden cambiar en la demanda de los clientes y, en este caso, «ha cambiado bastante».
«En el tema de droguería, antes se consumían más productos de limpieza, porque la gente joven limpiaba más en verano, pero ahora ya no hacen tanta limpieza», añade. Sin embargo, sus clientes «compran de todo». «Mi tienda es aseo personal, droguería, perfumería, tengo también pintura, aunque las tiendas de pintura nos han quitado un poco de mercado pero más o menos me defiendo». Y no es cuestión de la edad, pues, según afirma, algunos jóvenes también acuden a comprar. «Tengo todo tipo de clientes. Jóvenes, mayores, gente que cuando entré tenían 50 y ahora 90».
Y en cuanto a la perfumería, el sexo de su clientela es «50-50, no hay uno que venga más. Los jóvenes, sin embargo, si puede que vayan más a tiendas estilo Primor, sobre todo en temas de cosmética».
Químicos
En una droguería lo que más se manejan son productos químicos, más allá del bicarbonato o la lejía. «Tenemos algunos químicos como ácido bórico, bórax, glicerina, ácido sálico, aceite de ricino, aceite de almendra, bicarbonato amónico, cal en piedra, cal viva o alcohol isopropílico».
Y de estos, los que más están de moda son «la glicerina para hacer jabones, el ácido bórico y el alcohol isopropílico, que lo demandan mucho porque no se encuentra en otro sitio en Cáceres». «La nueva generación va viendo que esos químicos que tienen que pedir por internet también se pueden adquirir aquí, y a granel», comenta.
Futuro
¿Cómo se imagina este mercado alguien que lleva ahí tanto tiempo? «La droguería antigua quizás se especialice más. El tema de limpiezas todo el mundo lo tiene con los supermercados y las franquicias». Y es pesimista. «Creo que el día que me jubilé, aquí no quedará nadie. El relevo generacional se pierde».
Sin embargo, en un futuro más próximo, le gustaría empezar a vender a granel también en la sección de perfumería, pues hasta ahora solo lo hace con la de droguería. «Me gustaría, pero no encuentro una casa que me deje. Sí vendo perfumes de imitaciones, pero ya vienen envasados. Pero me gustaría encontrar una casa que me llenara».
Hasta entonces, queda Toto para rato, y la vida de Antonio se basará en lo mismo de siempre: «venir por la mañana con mucha ilusión, atenderlos bien y que se vayan contentos, que es lo principal». Dice que lo intenta «lo mejor posible», y basta con estar un rato en su tienda para ver que lo logra con creces.
- Grave accidente en Cáceres con un herido al desplomarse la pared de un edificio en construcción: la lluvia y el viento se barajan como causa
- Jesús Lambretta, el hostelero que marcó historia en Cáceres, se jubila después de 38 años en la barra: 'Esto ha sido mi vida. Me voy muy agradecido
- Nuevos cortes en la A-66 a la altura de Cáceres para construir la variante de Malpartida: estos son los itinerarios alternativos
- Casa Toñi inicia su andadura en Cáceres: “Al principio todo es muy bonito, pero la realidad es que cuesta arrancar”
- Un restaurante de Cáceres, entre los favoritos de los españoles en el año 2025
- Una Extremadura Digna vincula el adiós al Buda y a la mina de litio con el rechazo a los “pelotazos” en Cáceres
- Así amanece Llopis Ivorra: los del bazar se jubilan y La García sigue vendiendo la libra de pan de Casar de Cáceres
- Matices, la nueva tapería de Juanma Zamorano que abre en la plaza Marrón de Cáceres con un guiño a las jirafas