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Suceso

Un hombre de 79 años se rompe la clavícula tras caerse en las escaleras de la calle Alzapiernas de Cáceres: "De golpe empezaron a ir hacia atrás"

La hija del hombre accidentado relata que su padre sufrió también otras lesiones tras el fallo mecánico de la instalación, lo cual, según les han contando los vecinos, no es la primera vez que ocurre

La familia estudia si acudir a los juzgados

Cáceres

Por todos los cacereños son conocidas las escaleras de la calle Alzapiernas, quizás las escaleras más polémicas de Cáceres o, incluso, de España. Una vecina ha denunciado en este medio el suceso que le ocurrió a su familia, siendo su padre el mayor afectado, el pasado viernes 28. Tras un sorprendente fallo mecánico, las escaleras cambiaron de sentido, haciendo que perdieran el equilibrio y, en este caso su progenitor, de 79 años, cayera rodando desde más allá de la mitad de la altura del artefacto.

«Un poco más arriba de la mitad, las escaleras comenzaron a ir en sentido contrario. Mi padre perdió el equilibrio y cayó rodando», cuenta Eva Muñoz, su hija y denunciante. Resultado: golpe en la cabeza y el costado, y rotura de clavícula y la cabeza del radio. Y es posible que operación.

Doble rotura

Ella no fue testigo del suceso, pero relata lo que le contaron su madre y su sobrina, las otras dos espectadoras del accidente. «Lo de la cabeza no es mucho, pero el resto sí. Se le quedaron clavadas las escaleras». Al lugar se desplazaron la Policía Local y servicios médicos. «Le llevaron al Provincial y allí le hicieron las primeras curas, pero al día siguiente ya empezó con las dolencias del hombro y demás», razón por la que ya han tenido que acudir dos veces al Hospital Universitario. «La primera vez le hicieron una radiografía y vieron que tenía la clavícula rota. El del codo hasta el miércoles que no le vio el médico de cabecera y le mandó de nuevo al hospital nada». Y lamenta que cometieron «el error de no ir directamente al Universitario el mismo viernes».

La tragedia pudo haber sido mayor, pues debajo del hombre iba su nieta de 3 años, a la cual, por suerte, agarraron rápidamente. «Es una persona que tiene 79 años, tiene sus achaques, y no es lo mismo que nos curemos unas personas más jóvenes que lo haga él. Esperemos que no le tengan que operar al final, le han dado para tres semanas con el brazo inmovilizado».

Ayuntamiento

Ante algo así, las miradas se dirigen hacia el mismo sitio: el Ayuntamiento. «Le mandamos una carta al Ayuntamiento y nos dieron excusas. Si hay que hacer algo, se hará. Yo creo que denunciaremos, más que nada para que no le vuelva a pasar a nadie», asegura. Porque esa es la cuestión, no es la primera vez que pasa.

«Nos han contado que le ha pasado a mucha gente. La gente que vive aquí nos lo ha contado. Si hacemos la denuncia, imagino que algo más harán desde el Ayuntamiento. Pero antes queremos recopilar todo, hablar con los vecinos… Aunque creo que tampoco tendrá demasiado recorrido», añade.

Desde el consistorio solo se les dijo que «lamentaban el incidente y que si estimábamos oportuno realizáramos una reclamación de responsabilidad patrimonial adjuntando la documentación que proceda con objeto que pudiera ser atendida adecuadamente».

¿Motivo?

Una de las preguntas que surgen es, ¿cómo es posible? Cuando se instalaron, se añadió «un botón que hace que cambie de sentido». «Sé que son escaleras de subida y bajada porque la gente las manipula». Pero en el momento del incidente nadie pulsó ningún botón. Eva cree que pudo deberse a un fallo proveniente de las fuertes lluvias que han pasado por la ciudad. Precisamente fue la calle Alzapiernas una de las imágenes más asombrosas. «Quizás ahí se tuvieron que parar y revisar que estaban bien».

Escaleras polémicas

Las escaleras de la calle Alzapiernas se inauguraron en el año 2019, bajo el mandato de Luis Salaya, aunque el proyecto, ligado a la estrategia DUSI (Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado), nació con Elena Nevado como alcaldesa. Inicialmente, se planteó instalar la escalera mecánica a lo largo de gran parte del tramo empinado, pero finalmente se hizo solo en el primer tramo (desde la calle Parras hasta una cota intermedia), para no crear 'embudos' en tramos estrechos donde coexistirían rampas, peldaños y la propia escalera, lo que no resolvería la accesibilidad y podría complicar el paso.

El coste de la instalación de las escaleras fue de 428.000 euros. Desde su apertura surgieron críticas y debates sobre si la intervención realmente había mejorado la accesibilidad. Asociaciones de personas con discapacidad defendieron que la actuación era parcial y que el dinero podría haberse invertido en soluciones más inclusivas y globales, e incluso el Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura llegó a plantear alternativas.

También fue bastante polémica por todo lo que supusieron las obras a los vecinos y comerciantes. Fue tal la polémica que, seis años después, no hay quien no piense en las escaleras y recuerde aquellos días de 'tira y afloja' entre Ayuntamiento, asociaciones y vecinos.

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