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Feria Monacal

"Está superando con creces las expectativas": Monacal se consolida respaldada por una gran multitud de cacereños y turistas

La Feria Monacal, que se celebra en el Palacio Episcopal de Cáceres, atrae a personas de todas las edades, con una oferta que sorprende a quienes buscan descubrir los dulces conventuales

Imagen de visitantes en Monacal.

Imagen de visitantes en Monacal. / Pablo Parra

Cáceres

Lo habrán leído en el periódico o habrán visto los numerosos carteles repartidos por toda la ciudad. La Feria Monacal, organizada por la Diócesis de Coria-Cáceres se encuentra estos días en el Palacio Episcopal de Cáceres, hasta el lunes. Desde su primer día, la acogida ha sido bastante exitosa.

Este domingo, prácticamente pasado ya su ecuador, algunos de los vendedores se encuentran gratamente sorprendidos con la afluencia de gente que ha pasado por allí estos días. Jorge vende dulces del convento de Nuestra Señora de la Salud de Garrovillas, de las Jerónimas. Y si tuviera que definir la jornada, lo hace simple y llanamente en una palabra: «estupenda».

Jorge, vendedor, en Monacal.

Jorge, vendedor, en Monacal. / Pablo Parra

«Hemos vendido muchísimo», comenta teniendo en cuenta que la feria aún no ha acabado. De lo que más está vendiendo destacan los típicos cagajones de Garrovillas y 'turrón de la abuela'. «Las expectativas se han superado con creces, sin duda. Como se puede ver, hay un constante flujo de gente».

Queda claro que la organización está más que satisfecha con la acogida de las personas, y, a falta de actualización de las cifras de las ventas, se intuye que está siendo también un éxito. ¿Pero qué opinan los visitantes? Jorge, cacereño, afirma que ha acudido a Monacal porque «veníamos a ver los belenes y nos ha llamado la atención el ambiente festivo que hay».

Él todavía no había comprado ningún dulce, pues estaba haciendo la ronda para verlos todos. Sin embargo, no dudó en contar que «todos tienen buenísima pinta». En cuanto a la organización de eventos de este tipo, que fomenten la cultura de los dulces conventuales, asegura que «me parece fenomenal». «Todo lo que sea gastronomía y artesanía me parece estupendo». Y, «sin dudarlo», recomienda a todos a que acudan en lo que queda de evento o en posibles futuras ediciones.

Turistas

Entre tantas y tantas personas que están acudiendo, no es nada difícil encontrarse con turistas. Eduardo es uno de ellos, y viene de Valladolid. «Estamos de turismo de puente. Hemos estado en Mérida y ahora hemos venido a Cáceres», comenta. «Hemos visto el cartel en la entrada y hemos entrado a mirar». Y a comprar, en su caso, dulces del mencionado convento de Garrovillas.

Él también está encantado con que se hagan eventos de este tipo. «Me parece bien porque es algo que generalmente no lo vemos salvo que estemos en recintos como este y ocasiones como esta». También invita a acudir a quienes se lo estén pensando, porque «ya a cada uno le gusta o no, pero al menos es interesante y puedes comprar algo».

Visitantes compran dulces en Monacal.

Visitantes compran dulces en Monacal. / Pablo Parra

No solo podía verse a personas de fuera de Cáceres, sino también personas de todas las edades. Un padre comentaba sobre sus hijos que «creían que había chuches y se han enfadado cuando han visto que no». Eduardo también iba con su hijo, al cual le han explicado que los dulces están «hechos por las monjas, pero tampoco mucho más».

Monacal está siendo toda una sorpresa para aquellos que se han decidido por curiosear más allá de las puertas del Palacio Episcopal.

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