Infraestructuras
La fachada de la Sala Clavellinas ya es un esqueleto, listo para convertirse en la Escuela de Música de Alto Rendimiento de la Fundación Atrio de Cáceres
El inmueble que perteneció a la Caja de Extremadura, adquirido por Atrio en diciembre de 2024, albergará una escuela musical que, según Jose Polo, beneficiará el desarrollo cerebral de los niños y niñas.

Miguel Ángel Muñoz Rubio

El edificio que albergó la Sala Clavellinas de la Caja de Ahorros de Extremadura ya es un esqueleto de fachada. La empresa Placonsa avanza a pasos agigantados para hacer de este tradicional inmueble de Cáceres la Escuela de Música de Alto Rendimiento de la Fundación Atrium Musicae, que se prevé esté listo para 2026. Es esta una iniciativa ambiciosa que lideran Jose Polo y Toño Pérez y que forma parte de su cuadratura del círculo para convertir a Cáceres en un referente no sólo de la gastronomía (son el alma del relais&chateaux de tres estrellas de San Mateo) sino también de la cultura. Los dueños del edificio han decidido encargar la rehabilitación del mismo a los arquitectos que lo construyeron en 1974: el Estudio de Arquitectos de los Carbajal
Fue el 28 de diciembre de 2024 cuando Atrio se hizo con el inmueble del edificio de la calle Clavellinas, propiedad de la diócesis de Coria-Cáceres, un emblema de la ciudad. Fue adquirido por la curia diocesana en los años 90 con el objetivo de albergar el Hogar Sacerdotal, uso que se le dio hasta el año 2017 cuando se reformó el Seminario Diocesano dedicando una parte a esta finalidad.
Jose Polo y Toño Pérez son los artífices de la Fundación Atrio, una organización sin ánimo de lucro, creada en diciembre de 2022 por los propietarios del relais&chateaux para contribuir a la mejora de la calidad de vida de las personas y comunidades utilizando el arte y la música como instrumento de transformación y cambio. Su empresa gastronómica bajo la firma Atrio se creó en 1986 pero también gestiona el hotel de San Mateo, el Torre de Sande y la Casa Palacio Paredes Saavedra.

El Periódico Extremadura
Jose Polo, en declaraciones a este diario, expresó entonces su satisfacción por una operación que tuvo que ser autorizada por la Santa Sede y que se cerró por el mismo precio por el que había salido a la venta: 1.840.000 euros, y que los ya propietarios podrán pagar en un plazo de cuatro años. Se trata de un inmueble que dispone de dos plantas de sótano y garaje y una planta central en la que está el Auditorio que durante tanto tiempo utilizó la antigua Caja Extremadura (destacó su Aula de Cine que por entonces dirigía María José López González). Además, cuenta con otras tres plantas, que se reparten entre salas, una capilla y 30 habitaciones individuales con cuarto de baño. También tiene una terraza.
El de Clavellinas es el resultado de un proyecto diseñado en los años 70 por el arquitecto José Antonio Carbajal, profesor de la Escuela de Sevilla.
Las donaciones
Polo indicó que no han querido dejar pasar la oportunidad de adquirir el Aula Clavellinas, especialmente porque ya dispone de ese auditorio. En este sentido recordó que en un primer momento la idea de la fundación era adaptar como Escuela de Música el edificio de la antigua sede de la Demarcación de Carreteras, ubicada en la plaza de Santa María, y que también es propiedad de Atrio, pero finalmente se descartó porque los trámites administrativos y las obras se hubieran demorado entre cuatro y cinco años. El futuro del edificio de Golfines, 6, aún está por determinar. En ese caso fue una cesión que hizo Atrio a la fundación. Ahora, en Clavellinas, es la propia entidad la que compra el inmueble gracias a las donaciones que viene recibiendo. Es un dinero que proviene de grandes donantes, de instituciones y de personas a título particular, que a veces aportan incluso 5 o 10 euros para contribuir a esta noble causa.

La Escuela de Música de Atrio en la calle Clavellinas / El Periódico
El objetivo de la adquisición es ofrecer formación a los niños, una educación musical que tal como apunta Jose Polo «dicen los neurocientíficos que contribuye al desarrollo del cerebro y que mejora la capacidad de los más pequeños en el campo de las ciencias, las matemáticas o las lenguas».
Con el humor que le caracteriza, Jose Polo concluyó tras la compra que Clavellinas es un lugar "mu cacereñúo" para referirse a su perfecta ubicación, junto al Gran Teatro, el Museo de Arte Contemporáneo Helga de Alvear, la Galería Kermel, el área de Pizarro y Roso de Luna y el parking de Clara Campoamor. La calle acaba de peatonalizarse y ahora esta compra será, indudablemente, el revulsivo de una zona estratégica donde las haya.
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