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Diario de Chile

El corresponsal de EFE en Chile, Víctor Castelló, relata para Cáceres la intensidad de la segunda vuelta electoral

En Chile, la riqueza está concentrada: un 10% de la población posee el 50% de los recursos, mientras Víctor Castelló observa los contrastes de un país con marcadas diferencias sociales

Carlos Ortiz

Carlos Ortiz

En Chile el voto es obligatorio. Si no vas, te multan. Así de claro. Por eso Víctor Castelló, uno de los corresponsales de la agencia EFE en Santiago de Chile, vive estos días con mucha intensidad y trabajo previo a la jornada electoral del domingo próximo. Es la segunda vuelta y sólo quedan dos candidatos: Kast, el de derechas, y Jara, la de izquierdas. Todos piensan que ganará Kast y el país sufrirá un retroceso en derechos. Hasta el taxista que me lleva al aeropuerto de Santiago me lo confirma: "Se quiere parecer a Trump, como ya hizo Milei en Argentina. Es un bravucón", me responde cuando le digo por qué cree que ganará el Abascal chileno. Mientras hablamos, me señala lo que en España serían casi chabolas de latón junto a la autopista. "La gente construyó donde pudo porque era imposible". En los 54 barrios del área de Santiago viven más de 7 millones de habitantes.

El moderno Santiago

Cenando con el periodista de EFE en un restaurante pijo del centro moderno de Santiago, averiguo que Víctor vino hasta aquí procedente de Lisboa, donde también fue EFE. Es un chico estupendo y educado de 23 años que tiene a su novia en Madrid y a su familia en Alicante. Uno de los mejores expedientes premiados por la Fundación La Caixa. En Santiago lo único negativo que le ha pasado es que le robaron el móvil en la calle. No me recomienda que lo lleve visible en ciertas zonas. Pero Victor tiene buena opinión del país en el que vive desde hace mes y medio. Dice que suele ir al mercado a comprar para el mes y que la cesta es cara.

Vive en Bellavista y paga 600 euros al cambio por el alquiler. De hecho, afirman por aquí, el 10% de la población tiene concentrada el 50% de la riqueza. Son ellos los que celebrarán la victoria de Kast en las zonas ricas de la ciudad, donde hay, dicen, auténticos búnkeres. Las Condes es uno de ellos. Todo nuevo, todo impecable si te subes al bus turístico cruzando sus amplias avenidas. Regreso al hotel en el Uber con Víctor y hablamos de los contrastes de un país donde el norte es abrasador en Atakama y el sur es helado en el glaciar Perito Moreno. Es chileno, no argentino, me aclaran. Tiene que verse el debate electoral de esta noche. Son ya las doce y el domingo Víctor tendrá a ir a seguir a Kast. Se puede hasta entrar en los colegios electorales a presenciar el "conteo" de votos que se hace en voz alta. Chile es una democracia joven, pero democracia. Veremos.

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