Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Salud y bienestar

Vicky, de Peluquería Berlín en Cáceres: "Se ha perdido la costumbre de venir a peinarse cada viernes"

Desde 1990, ha sido testigo de la evolución del sector, adaptándose a los cambios en los hábitos de sus clientas, que ahora demandan más tratamientos

Vicky, propietaria de la Peluquería Berlín en Cáceres.

Vicky, propietaria de la Peluquería Berlín en Cáceres. / Esteban Valero Vizcano

Esteban Valero Vizcano

Esteban Valero Vizcano

Cáceres

Vicky, al frente de Peluquería Berlín, es una de las profesionales más veteranas del sector en la ciudad. Su trayectoria comenzó en 1990, cuando dio sus primeros pasos en el oficio junto a su hermana en un local situado en la calle San Pedro. Años después, abrió su propio establecimiento, Peluquería Berlín, ubicado en la calle Antonio Reyes Huertas 19, donde lleva más de dos décadas ofreciendo sus servicios.

"He tenido empleadas, pero actualmente trabajo sola, mantener personal es complicado con las crisis que se han ido sucediendo. Por suerte, cuento con una clientela muy fiel. Es difícil que venga gente de fuera, porque al final esto es un barrio, y yo estoy muy a gusto en mi calle y con mi gente. En Navidad el trabajo aumenta bastante y cada vez los clientes están más preocupados por los tratamientos específicos y el cuidado del cabello".

Cambios en los hábitos de la clientela

Por otro lado, ha señalado que la situación ha cambiado con respecto a años anteriores. "Antes muchas señoras venían cada viernes a peinarse, algo que hoy en día se ha perdido bastante. Ahora acuden más para cosas puntuales, como mechas, tintes, color o algún corte concreto. La clienta que antes venía todas las semanas, ahora lo hace una vez al mes. Todo eso ha cambiado, pero te adaptas como puedes, ajustas gastos, trabajas sola y, en mi caso, incluso me siento más cómoda así. Eso sí, siempre con el temor de que no me pase nada, porque al final soy autónoma y dependo de mí misma".

El valor de las peluquerías de barrio

Por último, una clienta que se encontraba cortándose el pelo destacó el valor de las peluquerías de barrio por su trato cercano y personalizado. Señaló que, a diferencia de los grandes establecimientos con numerosos empleados, en negocios como este cada cliente se siente escuchado y atendido de manera individual, un aspecto que, subrayó, tiene un valor incalculable.

Tracking Pixel Contents