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Hábitos navideños

Uno de cada cinco vecinos de Cáceres confiesa que se gastaría el Gordo en menos de un año y el 70% se compraría una vivienda para alquilar fuera de la provincia

Un estudio revela que el 22,3% agotaría el premio en doce meses

Agraciados disfrutan de su premio.

Agraciados disfrutan de su premio. / E. P.

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

Uno de cada cinco cacereños reconoce que, si le tocara el Gordo de la Lotería de Navidad, se lo gastaría en menos de un año. Así lo ha reflejado un estudio realizado a 10.000 participantes del sorteo navideño, que sitúa en el 22,3% el porcentaje de personas en la provincia que agotaría el premio en ese periodo de tiempo, una de las cifras más elevadas del país.

El informe también ha puesto el foco en la rapidez inicial del gasto. Los encuestados en Cáceres han calculado que consumirían de media el 17,5% del premio solo durante el mes de enero, lo que apunta a un impacto económico inmediato tras el sorteo. En el extremo opuesto, apenas un 9,6% considera que podría vivir cómodamente del Gordo durante toda su vida.

Pese a ese ritmo de gasto, el estudio ha dibujado unas prioridades claras. El 81,4% ha señalado que destinaría parte del premio al ahorro, mientras que un 70% invertiría en la compra de una vivienda para alquilarla fuera de la provincia, una de las proporciones más altas registradas. Además, el 50% reduciría su jornada laboral o dejaría temporalmente su empleo, y cerca de la mitad emplearía el dinero en mejorar su vivienda habitual (47,2%) o en ayudar económicamente a familiares y amigos (47,1%).

En clave de estabilidad financiera, el 45,6% utilizaría el premio para pagar deudas y el 41,8% se tomaría un año sabático. También ha aparecido un componente de cambio profesional, ya que el 26,9% destinaría parte del dinero a emprender o a formarse para cambiar de profesión.

Presión social para jugar

El estudio ha subrayado el peso del entorno en la participación en la Lotería de Navidad. En Cáceres, el denominado FOMO (miedo a quedarse fuera) ha alcanzado una puntuación media de 3,6 sobre 5, una de las más altas del análisis. Esta presión se ha percibido especialmente en el ámbito laboral, donde el 57% ha admitido que compra décimos por compromiso, seguido de la influencia familiar (47,7%) y la de los amigos (25,5%).

Como consecuencia, más de la mitad de los encuestados (54,3%) ha afirmado no estar satisfecho con los números que juega, con una media de 2,5 décimos por persona. Las terminaciones preferidas han sido el 2, el 0 y el 8, mientras que el 7, el 5 y el 6 figuran entre las menos deseadas. Además, un 12,2% recurrirá este año a la inteligencia artificial para elegir número, una tendencia al alza pese a que los expertos recuerdan que se trata de un sorteo puramente aleatorio.

Rechazo a subir el décimo

El informe también ha analizado la percepción sobre una posible subida del precio del décimo. En Cáceres, el rechazo ha sido mayoritario: el 82,1% se ha mostrado en contra. Si el precio pasara de 20 a 25 euros, un 28,4% reduciría o eliminaría su participación, mientras que el 33,2% mantendría el mismo gasto.

En cambio, si el premio del Gordo aumentara hasta los 500.000 euros por décimo, el 42,3% incrementaría sus compras y solo un 4,8% seguiría sin participar.

En materia fiscal, el estudio ha detectado un desfase entre percepción y realidad. Aunque los premios superiores a 40.000 euros tributan al 20%, seis de cada diez cacereños cree que Hacienda retiene menos de lo que marca la ley. Aun así, casi la mitad de los encuestados apuesta por que los premios estén exentos de impuestos, mientras que el 30,3% prefiere mantener el sistema actual.

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