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El puente más famoso de un pueblo de Cáceres que ya se ha convertido en un atractivo turístico

La apertura de nuevo viaducto de Alcántara, abierta al tráfico rodado desde el pasado 20 de octubre, es una reivindicación de 15 años atrás que se ha convertido en una alternativa al puente romano, que soportaba un tráfico diario de 600 vehículos, 80 de ellos pesados

Imagen del puente romano desde el puente nuevo.

Imagen del puente romano desde el puente nuevo. / Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Alcántara

El nuevo puente de Alcántara se ha convertido en atractivo turístico para la localidad cacereña. La apertura de esta infraestructura, abierta al tráfico rodado desde el pasado 20 de octubre, es una reivindicación de 15 años atrás que se ha convertido en una alternativa al puente romano, que soportaba un tráfico diario de 600 vehículos, 80 de ellos pesados.

Esta megaconstrucción ha contado con un presupuesto total de adjudicación de 17 millones de euros y se compone de varios tramos. El viaducto principal, en el que convivirá el tráfico rodado y peatonal, será de 267 metros e irá en paralelo al monumento romano por uno de sus laterales y a la presa de la central hidroeléctrica José María de Oriol. Por el otro lado, irá un arco principal de 180 metros que salvará el cauce del río Tajo. El segundo tramo serán los muros laterales de contención, de 34,5 metros de longitud, y dará continuidad al circuito peatonal mientras que el tercero de acceso discurrirá paralelo a la carretera actual y tendrá una longitud de 108 metros. También habrá una pasarela peatonal de 3,5 metros, que estará físicamente separada de la calzada y permitirá la puesta en valor del romano, ya que formará parte de un anillo de circulación a través del cual se podrá realizar un recorrido completo a pie entre los dos puentes, un circuito que partirá de un nuevo aparcamiento.

Imagen del nuevo puente.

Imagen del nuevo puente. / Miguel Ángel Muñoz Rubio

Las obras, que arrancaron en 2022, se concibieron como un viaducto construido sobre el río Tajo y que incluye una pasarela peatonal de 3,5 metros, que servirá también como mirador de lujo del viaducto romano, por lo que permitirá disfrutar de una vista hasta ahora inédita del monumento, en paralelo a 200 metros aguas arriba. Así, esta moderna pasarela de acero corten permitirá poner en valor turísticamente el Puente Romano, al que viene a sustituir en el tráfico rodado de vehículos diarios. Ahora se están ultimando estos trabajos.

El primer tramo

El primer tramo o viaducto principal, donde conviven el tráfico rodado y peatonal, es de 267 metros y va en paralelo al monumento romano por uno de sus laterales y a la presa de la central hidroeléctrica José María de Oriol. Por el otro, consta de un arco principal de 180 metros que salvará el cauce del río.

El segundo tramo o muros laterales de contención, de 34,5 metros de longitud, dan continuidad al circuito peatonal mientras que el tercero de acceso discurre paralelo a la carretera actual y tiene una longitud de 108 metros.

Otra imagen del viaducto.

Otra imagen del viaducto. / Miguel Ángel Muñoz Rubio

También, destaca una pasarela peatonal de 3,5 metros, que está físicamente separada de la calzada y permitirá cuando esté rematada la puesta en valor del romano, ya que formará parte de un anillo de circulación a través del cual se podrá realizar un recorrido completo a pie entre los dos puentes, un circuito que partirá de un nuevo aparcamiento.

Al descubrir la historia del viaducto de Alcántara sus admiradores no tardan en darse cuenta de que su jubilación es más que merecida tras más de 2.000 años de servicio. Los seres humanos han hecho a este viaducto la vida más difícil, ya que seguía soportando el tráfico rodado, camiones de gran tonelaje y sufrió desperfectos en diferentes guerras al encontrarse en una zona estratégica que permitía atravesar el Tajo en la frontera entre España y Portugal.

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