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Reconocimiento

Miguel Ángel Morales, presidente de la Diputación de Cáceres: "Un Princesa de Asturias para la obstinación"

El Centro de Cirugía de Mínima Invasión “Jesús Usón” de Cáceres, nacido en 1995, se ha convertido en un referente mundial en investigación y formación médica, según los datos aportados

Miguel Ángel Morales

Miguel Ángel Morales

Cáceres

Arrancar en unos barracones, en unas antiguas cochiqueras… podría parecer que es la parte legendaria de la historia, pero no. Primero, porque no es leyenda, es realidad; segundo, porque si en este viaje hay algo fabuloso, en el sentido de soberbio y formidable, es lo que se ha conseguido día a día desde aquel venturoso 17 de abril de 1995.

Detengámonos sobre el mapa de la ciencia y la medicina en España. Podremos ver que no siempre los grandes logros nacen en grandes ciudades, sino que pueden nacer en pequeños lugares, y el Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón, en Cáceres, es hoy un ejemplo vivo de ello: un proyecto que arrancó con inquietud, esfuerzo y visión, una visión larga y certera, que le ha llevado a convertirse en un faro científico para profesionales de todo el mundo.

No fue un camino fácil. Hizo falta confianza de instituciones y el respaldo de gobiernos que creyeron en una apuesta estratégica por la ciencia y la salud pública. Y la Junta de Extremadura, gobernada por Juan Carlos Rodríguez Ibarra, o la Diputación Provincial de Cáceres, presidida por Manuel Veiga, creyeron en ello, tuvieron un papel decisivo para que ese sueño pasara de la idea a la realidad material y organizativa.

La emoción

Podríamos recordar cómo un joven Jesús Usón se emociona hablando de crear un centro para formar en técnicas vanguardistas y profesionales sanitarios; cómo la Universidad de Extremadura recoge el guante; cómo se va formando un equipo de profesores, doctores, catedráticos… Cómo, imparten los primeros cursos con recursos materiales prestados del Hospital San Pedro de Alcántara; cómo la Diputación de Cáceres, convencida de las posibilidades de lo que algunos creían locura de unos pocos científicos, concede 17 millones de las antiguas pesetas para, en 1987, desarrollar un Centro Experimental de Microcirugía. Podríamos acudir a ese día de 1992 en el que, con el aumento de la demanda de cursos, Jesús Usón presenta un proyecto para crear un centro piloto de endoscopia y cirugía de mínima invasión, y cómo el Gobierno de Rodríguez Ibarra se compromete a apoyar este proyecto, una apuesta más de la Junta de Extremadura por la sociedad del conocimiento… Y así llegamos a lo que es hoy: un referente mundial en investigación y formación médica.

Los números hablan por sí solos: a lo largo de su trayectoria, el centro ha formado y acogido a decenas de miles de profesionales procedentes de más de un centenar de países, que han traído a Cáceres sus ganas de aprender y han llevado al mundo las técnicas y protocolos que aquí se desarrollan. Ese flujo constante de conocimiento es cooperación internacional en estado puro, desde nuestra tierra hacia hospitales y sistemas sanitarios de todo el planeta.

Llegados a este punto, quisiera hacer una reflexión: hay instituciones y personas que, por su trayectoria, por su impacto real en la vida de las personas y por su contribución silenciosa al progreso colectivo, merecen un reconocimiento que transcienda lo local. Por eso, por todo esto, ni más ni menos, creo que hemos de unirnos todas y todos para reclamar que el Centro de Cirugía de Mínima Invasión “Jesús Usón” sea reconocido con el Premio Princesa de Asturias a la Cooperación Internacional, un galardón que representa valores que el centro encarna de manera ejemplar: excelencia, innovación, servicio público y compromiso con la humanidad.

Reclamemos ese reconocimiento para la mirada obstinada de toda una constelación de personas que creyeron y creen que la ciencia debe estar al servicio de las personas.

Miguel Ángel Morales Sánchez es Presidente de la Diputación Provincial de Cáceres

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