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Sucesos

El Imas asiste a los hijos del matrimonio nicaragüense que falleció mientras dormía en Cáceres

Los técnicos están en permanente contacto con ellos, tanto por teléfono como visitando la vivienda, para cualquier asunto que necesiten

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

El Instituto Municipal de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Cáceres (Imas) se está encargando de asistir en todo momento a la familia del matrimonio nicaragüense que falleció el pasado 23 de diciembre tras la mala combustión del aparato calefactor con el que se calentaban por la noche en su vivienda de la plaza 8 de septiembre.

Joel y Marta residían en el inmueble B2 y llevaban ya varios años viviendo en la ciudad. Tenían tres hijos, dos de ellos son menores de edad y una es mayor. También estaba en su casa un sobrino que tiene más de 18 años. Gracias a los dos mayores, no ha sido necesario su ingreso en un centro de menores porque se están encargando de los otros dos.

Técnicos

Los técnicos del Imas están en permanente contacto con ellos, tanto por teléfono diariamente como visitando la vivienda, para cualquier asunto que necesiten, tal y como informa el departamento de prensa del Ayuntamiento de Cáceres. Se les ha puesto a disposición todos los recursos sociales que vayan necesitando. Cabe recordar que ninguno de ellos resultó herido.

Sobre la causa exacta de la muerte, que todo apuntaba a la mencionada mala combustión de un aparato, la Policía Nacional no ha aportado nuevos detalles. La autopsia se les practicó en el Instituto de Medicina Legal. Sí que se aclaró desde el primer momento que no se había tratado de una muerte violenta.

Voz de alarma

Un compañero de trabajo del hombre, de unos 40 años, habría dado la voz de alarma porque no se ha presentado al trabajo esta mañana. En ese momento, acudió a la vivienda y se contactó con las fuerzas de seguridad de la ciudad. Entraron al interior de la casa y, en la habitación, hallaron los cuerpos de ambos sin vida.

Con sus vecinos mantenían una relación cordial. Así lo cuenta Aurelia Camacho: "Ella llevaba siempre un pañuelo, y yo la decía de broma que me tenía que enseñar a ponérmelo. Tenía varios hijos y cuando iba con ellos le preguntaba que cómo había tenido tantos, si ya no es habitual. Ha sido una lástima porque hemos visto cómo sacaban los cuerpos. No nos lo creíamos", señalan.

Mala combustión

La muerte por la mala combustión de un aparato como estufas o calderas es causa por la intoxicación con monóxido de carbono, un gas que se genera por la combustión incompleta de los gases y que, al inhalarse, desplaza el oxígeno en la sangre, provocando síntomas como dolor de cabeza, mareos, náuseas y, eventualmente, desmayo y muerte, siendo crucial una buena ventilación y el mantenimiento de los aparatos. Es conocida como la muerte dulce.

Hace apenas unas semanas ocurrió un suceso similar en la calle Encina de la barriada cacereña de Aguas Vivas. Los gases de la caldera no se estaban evacuando de la forma correcta y, mientras las dos niñas pequeñas se estaban duchando, se empezaron a marear. Por suerte, no fue a mayores. Pero pasaron la noche en el hospital San Pedro de Alcántara para una valoración exhaustiva y aportarles oxígeno.

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