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Nuestro pasado

1950: La iglesia de Santiago en Cáceres reabre tras su restauración

El templo cacereño, con una rica historia ligada a la Orden de Santiago, fue remodelado por el arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón, responsable de emblemáticas obras en España

Exterior de la Iglesia de Santiago en Cáceres.

Exterior de la Iglesia de Santiago en Cáceres. / Cáceres en el pasado

Esteban Valero Vizcano

Esteban Valero Vizcano

Cáceres

El 4 de octubre de 1950 quedó abierta al público la iglesia de Santiago en Cáceres, tras un proceso de restauración. Este templo es reconocido por su gran raigambre señorial y popular en la ciudad.

Con motivo de la reapertura, Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Misericordia fueron trasladados desde la parroquia de Santo Domingo hasta la iglesia de Santiago, consolidando su papel como nuevo centro de culto y devoción en la ciudad.

¿Por qué se construyó?

Cuenta la tradición que fue edificada como iglesia para su culto por los caballeros Fratres de la Espada o de Santiago a los que Fernando II de León encomendó la defensa de la Villa, la vigilancia y seguridad de los peregrinos que iban a Santiago y que realizaran obras de caridad. Los Fratres fueron el origen de la Orden Militar de Santiago, una de las más importantes de España. Aprovechando esta modesta edificación románica se adaptó años después al estilo gótico.

Fue el rico arcediano de Plasencia Francisco de Carvajal el que realizó la reforma total de la iglesia encomendándosela al gran arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón, que hizo obras tan espectaculares como el palacio de Monterrey en Salamanca o la Universidad de Alcalá de Henares. También trabajaron Sancho de Cabrera y los mejores alarifes de la época. En el exterior tiene dos portadas cercanas a los pies del templo, una en el muro del Evangelio y otra en el de la Epístola, con arcos apuntados con arquivoltas enmarcadas en alfiz y grandes escudos de la familia Carvajal. La majestuosa torre cuadrada tiene una cubierta en forma de pirámide.

Una planta con tres naves

En su interior destacan una planta de tres naves, con una central espectacular y dos laterales reducidas a su cabecera, con un bello coro en donde existe un antiguo órgano pendiente de restauración, la verja de hierro, con unos bellos medallones, obra realizada por Francisco Núñez en el siglo XVI y la bóveda de crucería de la cabecera.

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