Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Comercio local

Rodríguez Moñino se consolida como un corredor comercial en Cáceres con el 94% de los locales ocupados

La asociación vecinal sigue impulsando iniciativas conjuntas para dinamizar el entorno y atraer más público a la céntrica calle

Vídeo | Rodríguez Moñino se consolida como un corredor comercial en Cáceres

Carlos Gil

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

La calle Rodríguez Moñino, una de las arterias que salen del Paseo de Cánovas, sigue intentando consolidarse como corredor comercial con la llegada de nuevos negocios, todos locales, y la dinamización que intenta darle su asociación de comerciantes. En la actualidad, la vía tiene ocupados el 94% de los locales con los que cuenta (17 de 18) y apenas queda libre el que tenía hace meses la aseguradora AXA. Todos los demás están llenos, aunque hay que resaltar que en esta estadística no entra el inmueble que tenía antes de cerrar la joyería Jambor, cuya entrada está en la avenida de España.

La remodelación para convertir esta vía en peatonal concluyó de forma definitiva el pasado año 2024 tras una gran inversión de 370.000 euros con fondos de la Diputación de Cáceres, encargándose de la actuación la firma Asfaltos y Aglomerados Santano. Los comerciantes se mostraron satisfechos desde el primer momento, pero no eran conscientes de lo que iba a llegar para la vía. La peatonalización tenía el objetivo de atraer a más clientes, y no solo han logrado hacer eso, sino que se han convertido en un atractivo polo empresarial para otros negocios.

Ana Giménez-Guervós, presidenta

Así lo cuenta la presidenta de la Asociación de Comerciantes Rodríguez Moñino y dueña del comercio Ana y Chica, Ana Giménez-Guervós: «La calle funciona estupendamente tras la remodelación. Se ha consolidado como un corredor comercial con mucho tránsito de personas y dinamismo. Atrae a visitantes que pasean y miran escaparates a menudo, lo que nos genera un movimiento constante».

Otra de las cuestiones importantes, además de que prácticamente todos los locales están ocupados y apenas queda uno libre, es la amplia variedad de negocios: moda, decoración, estética, pastelería, tatuajes, bares o comercio tradicional se pueden encontrar en la vía. «La diversidad de oferta se percibe como un atractivo añadido para el público», incide.

Galería | Rodríguez Moñino se consolida como corredor comercial en Cáceres

Ana Giménez-Guervós / Carlos Gil

Eso sí, la actividad no funciona sola: la asociación está activa, organizada, existe buena relación entre los comerciantes, celebran reuniones y se impulsan iniciativas conjuntas para dinamizar la calle. Por ejemplo, para esta Navidad han organizado una zambombá navideña, han instalado un buzón y un cartero real ha visitado la calle para que los niños pidan sus regalos a los Reyes Magos. «Estas actividades buscan atraer familias y favorecer la entrada a los comercios. El objetivo siempre es un comercio dinámico y para todos los públicos», explica.

¿Qué le falta?

La pregunta ahora es: ¿qué le falta a la calle? Giménez-Guervós no identifica carencias estructurales porque los comerciantes están satisfechos. «El principal deseo es vender mucho más y tener una afluencia continua. Se detecta que las ventas se concentran en los últimos días de la campaña y lo que nos gustaría es una mayor regularidad a la hora de consumir, que lo hagan durante todo diciembre», continúa.

También hay que señalar que, en la zona de la calle Pintores y la parte antigua, se vio como una horrible noticia la marcha de grandes marcas como la tapería Lizarrán o el Decathlon. Sin embargo, en Rodríguez Moñino no consideran imprescindible la llegada de este tipo de negocios y franquicias. «Tenemos muchas dudas sobre el encaje de este tipo de firmas de lujo en la ciudad. Nosotros hemos realizado una gran apuesta por el comercio local, cercano y personalizado y preferimos que el único local que queda libre lo ocupe una tienda similar a las actuales», dice.

Rodríguez Moñino se percibe actualmente como un referente tras la remodelación. Cuando se creó la asociación vecinal de una calle de similares características como fue la avenida de Portugal, una de las cuestiones que se planteó fue una peatonalización similar, que finalmente fue descartada por el ayuntamiento. Sin embargo, Giménez-Guervós subraya que esa idea no fue de los comerciantes: «Nosotros simplemente lo apoyamos, y consideramos que el resultado ha sido muy positivo. Estaríamos dispuestos a apoyar a otras zonas de la ciudad que quieran seguir ese camino», sentencia.

Un ejemplo de transformación

Más allá de los datos de ocupación y de la actividad comercial diaria, Rodríguez Moñino se ha convertido también en un ejemplo de transformación urbana ligada al pequeño comercio. La peatonalización ha cambiado por completo la fisonomía de la calle y su uso por parte de los ciudadanos, que ahora la recorren con calma y la integran en sus paseos habituales desde el Paseo de Cánovas.

El reto ahora pasa por mantener esa dinámica y consolidarla en el tiempo. La asociación de comerciantes trabaja con la vista puesta en seguir organizando actividades que mantengan viva la calle durante todo el año y no solo en campañas concretas como la Navidad. «Nos gustaría que esa continuidad se notara más, que no todo se concentre en los últimos días», ha insistido su presidenta.

Rodríguez Moñino encara así una nueva etapa como eje comercial de proximidad, sustentado en negocios locales y en la implicación directa de sus comerciantes. Un modelo que, tras la peatonalización, ha cambiado la forma de vivir la calle y que ya se observa desde otras zonas de la ciudad como un ejemplo de revitalización urbana ligada al pequeño comercio.

Tracking Pixel Contents