Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Nuestro pasado

Una niña de 11 años de Cáceres se clava un cristal mientras lavaba en el corral

En 1932, El Periódico Extremadura informaba sobre el accidente de Pilar Arroyo, de 11 años, y otros sucesos en Cáceres, incluyendo una cencerrada a un matrimonio y la visita del diputado Antonio de la Villa

Pilares del puente de San Francisco de Cáceres.

Pilares del puente de San Francisco de Cáceres. / El Periódico Extremadura

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

Sucedió en el año 1932 y el hecho fue recogido por las páginas de El Periódico Extremadura. Pilar Arroyo, de 11 años, se clavó un cristal de una botella de lejía mientras lavaba la ropa en el corral. Hija de Teodoro Arroyo, vivía e al calle CAleros y Ramón Sánchez Cayetano el médico de Cáceres que la atendió. Era una de las noticias de las que daba cuenta este diario, en año marcado por el advenimiento de la Segunda República y por otros sucesos, como el que tuvo lugar en septiembre en la localidad cacereña de Zorita cuando Pedro Agustín Trocolí y María Fuentes Padilla contraen matrimonio católico. Los miembros de la Casa del Pueblo consideran que han cometido un hecho repugnante y tratan de vengarlo obsquiando al matrimonio con una descomunal cencerrada, asaltándoles la casa, propinándoles una paliza y destrozándoles el mobiliario del nuevo hogar.

En agosto, Antonio de la Villa, diputado a Cortes, visita Cáceres. Se paralizan las obras en las Casas Baratas y muchos obreros se ponen en huelga. El gobernador civil, Luis Peña Novo, acude a Madrid para intentar dar solución a éste y otros problemas que azotan a la ciudad y el Gran Teatro estrena 'Fantasía del porvenir', de la Casa Fox.

Ese mismo año, en noviembre, la Agrupación de Propietarios de Trujillo inicia la idea de celebrar una reunión en Madrid para dar cuenta a los ministros y personalidades políticas de las consecuencias qye el estado social de la propietada y la situación económica produce a los terratenientes de la provincia. Mientras tanto, en Cáceres sigue haciendo furor El Sanatoio, el bar de la calle Paneras donde se vendían las mejores cervezas y los más ricos mariscos.

Tracking Pixel Contents