Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Proyecto turístico

Cáceres no renuncia al Mirador de San Marquino: cambios para salvar la obra y apaciguar la polémica vecinal

Se cerrará en horario nocturno para evitar botellones y molestias a los residentes

Imagen del espacio donde se construirá el Mirador de San Marquino.

Imagen del espacio donde se construirá el Mirador de San Marquino. / Carlos Gil

Eduardo Villanueva

Eduardo Villanueva

Cáceres

El Ayuntamiento de Cáceres ha avanzado que en las próximas semanas se licitarán de nuevo las obras para la construcción del Mirador de San Marquino, después de que la propuesta haya quedado desierta por cuestiones logísticas y que se hayan tenido que introducir cambios tras el fuerte malestar que el proyecto ha generado entre los residentes.

“El proyecto sigue en marcha. Se va a sacar a licitación de nuevo después de una modificación para incluir el transporte y del material hasta el lugar de la obra, que no se contemplaba en la anterior licitación por el difícil acceso al sitio”, han expresado desde el consistorio cacereño.

Más de 100.000 euros

De hecho, que el concurso quedase desierto (se trata de una actuación que ronda los 150.000 euros) se ha debido a problemas con el transporte de materiales para ejecutar la obra; es decir, es una cuestión logística la que ha primado a la hora de que ninguna empresa se haya interesado por desarrollar la propuesta.

Se trata de otro de los proyectos de miradores que también aportarán mayor esplendor turístico a la ciudad, con el objetivo de alargar la estancia de los visitantes y aumentar las pernoctaciones. Pero que se ha encontrado con el rechazo vecinal. Y los residentes piden que la obra se sitúe “lo más alejada posible de las viviendas”.

Botellones

Uno de los principales puntos de fricción es la localización del mirador, prevista al final de la calle Venus. Según los afectados, se trata de un espacio “recóndito, sin salida y de difícil acceso”, lo que genera problemas tanto para los visitantes como para los servicios de emergencia. Y alertan de la posible celebración de botellones o de encuentros de jóvenes a altas horas de la madrugada.

No obstante, desde el consistorio cacereño sostienen que “ya se produjeron reuniones con los vecinos, cumpliendo la mayoría de las demandas, desplazando incluso el lugar definitivo” y que se cerrará el mirador en horario nocturno “para evitar botellones”. 

Tracking Pixel Contents