Nuestro pasado
Cuando Doña Lucrecia trajo la Singer a la escuela de Cáceres para aprender a coser
De las aulas rurales a los hogares, la máquina de coser cambió la vida de generaciones de mujeres en la provincia

Imagen del edificio del Madruelo, que albergó uno de los colegios míticos de Cáceres. / El Periódico

En 1928, en la pequeña escuela de niñas de Cilleros, Doña Lucrecia Alfaro, maestra nacional, enseñaba a coser a sus alumnas con una máquina Singer. Aquel gesto, cotidiano y casi invisible, formó parte de una revolución tecnológica que también alcanzó a la provincia de Cáceres, transformando la educación femenina, la economía doméstica y la vida diaria en pueblos y ciudades.
La llegada de una Singer a un aula rural no fue solo la incorporación de una herramienta. Fue la entrada de la modernidad en un espacio donde aprender a coser significaba aprender a ganarse la vida, a administrar un hogar y a participar activamente en la economía familiar. En Extremadura, como en gran parte de España, la costura fue durante décadas una puerta de acceso a la autonomía para miles de mujeres.
En los años veinte del siglo pasado, las máquinas de coser Singer comenzaron a verse no solo en las escuelas nacionales, sino también en numerosas tiendas de Cáceres. Eran objetos valiosos, duraderos, pensados para pasar de generación en generación. Tener una Singer en casa era símbolo de progreso y, en muchos casos, una inversión imprescindible.
En las aulas, como la de Cilleros, la máquina se integró en la enseñanza práctica. Las niñas aprendían a coser recto, a rematar prendas y a dominar un mecanismo que aceleraba un trabajo que hasta entonces se hacía exclusivamente a mano. Aquellas puntadas marcaban el ritmo de un tiempo nuevo.
De un invento estadounidense a un icono universal
Desde 1851, el nombre SINGER® ha sido sinónimo de costura. Ese año, Isaac Merritt Singer patentó su primera máquina de coser práctica, capaz de realizar hasta 900 puntadas por minuto, veinte veces más que una costurera experta. No fue la primera máquina de coser de la historia, pero sí la más fiable y la que logró popularizarse en todo el mundo.
Dos años después, ya era descrita como "uno de los dispositivos de ahorro de mano de obra más eficientes que se haya presentado al público". A partir de ahí, la expansión fue imparable: premios internacionales, modelos domésticos más ligeros y, en 1889, la primera máquina eléctrica práctica.
En Cáceres y su provincia, la Singer no solo transformó la forma de coser, sino también los roles sociales. Mientras en 1929 las ventas caían en Estados Unidos por el auge de las mujeres flapper y los cambios sociales, en muchos hogares extremeños la máquina seguía siendo esencial.
Durante décadas, coser fue una actividad que unió tradición y modernidad. En los años cincuenta, más de 400.000 amas de casa habían pasado por centros de costura Singer en todo el mundo, y ese aprendizaje tuvo su reflejo en hogares cacereños donde la máquina ocupaba un lugar central.
De la aguja al chip: un legado que continúa
La evolución no se detuvo. Desde la primera máquina de zigzag en 1952 hasta las electrónicas y controladas por ordenador en los años setenta, Singer mantuvo su espíritu innovador. Ya en el siglo XXI, llegaron las máquinas de bordar con ordenador, las aplicaciones móviles de asistencia a la costura y, recientemente, equipos que combinan pantallas táctiles, conectividad y cientos de diseños integrados.
Pero en Cáceres, más allá de la tecnología, permanece la memoria. Muchas Singer siguen guardadas en casas familiares, evocando a madres, abuelas y maestras como Doña Lucrecia Alfaro, que enseñaron a coser cuando coser era aprender a vivir.
Pocas máquinas han sido tan atesoradas en los hogares del mundo como la Singer. En la provincia de Cáceres, su historia se entrelaza con la educación, el trabajo y la vida cotidiana. No hizo ruido ni protagonizó grandes titulares, pero puntada a puntada cambió el rumbo de miles de historias personales.
Una revolución silenciosa que, casi un siglo después, sigue formando parte del paisaje emocional y cultural de Extremadura.
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