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Infraestructuras

Un estudio sitúa el aeródromo de Cáceres como clave para el crecimiento económico y la atracción de inversiones

La ausencia de un aeródromo en Cáceres supone una desventaja para el tejido empresarial, según un estudio que analiza la necesidad de mejorar las comunicaciones para atraer inversión y desarrollo

Archivo - Aviones de Iberia.

Archivo - Aviones de Iberia. / Gustavo Valiente - Europa Press - Archivo

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

La implantación de un aeródromo comercial en Cáceres podría convertirse en uno de los grandes motores de desarrollo de la provincia y, por extensión, de Extremadura. Así lo sostiene un estudio elaborado por el investigador cacereño Juan Francisco González Carrascal, graduado en Derecho y diplomado en Gestión y Administración Pública, al que ha tenido acceso este diario y que analiza la situación de la aviación general en Europa, la infraestructura aeroportuaria española y las carencias estructurales de la región en materia de comunicaciones.

El trabajo parte de una comparativa internacional que sitúa a España con unas 6.673 aeronaves registradas, frente a las 3.657 de Suiza, las 2.649 de Países Bajos o las más de 32.000 de Francia. Aunque el país vecino quintuplica la flota española, el autor subraya que más de 20.000 de esas aeronaves francesas son planeadores, lo que matiza la comparación. A su juicio, España no se encuentra a la cola de la aviación general europea y, con una infraestructura más extensa y moderna, podría competir en igualdad de condiciones con potencias como Francia, Alemania o Reino Unido.

El estudio recuerda que los aeropuertos, aeródromos y helipuertos de gestión pública en España están operados por Aena, que gestiona una extensa red de instalaciones repartidas por todo el territorio nacional, desde grandes hubs como Madrid-Barajas o Barcelona-El Prat hasta aeródromos como Sabadell, Son Bonet o Cuatro Vientos. Fuera de esta red pública, el resto de aeródromos existentes en España están en manos de entidades o empresas privadas.

En este contexto, González Carrascal considera que la ausencia de un aeródromo en la provincia de Cáceres supone una desventaja competitiva clara, especialmente para el tejido empresarial local, que arrastra desde hace décadas una falta de conexiones rápidas y eficaces con otros territorios.

Una demanda histórica del empresariado cacereño

Según el análisis, la implantación de un aeródromo en Cáceres daría respuesta a una demanda recurrente del empresariado provincial, que ve en las infraestructuras de transporte un factor determinante para la fijación de empresas y el desarrollo socioeconómico. El autor recuerda que las comunicaciones, “de una u otra forma”, son un elemento clave para atraer inversión y generar actividad económica estable.

Como ejemplo, el estudio cita el incremento de viajeros registrado tras la declaración de servicio público de los vuelos desde el aeropuerto militar de Talavera. No obstante, también pone el foco en una carencia significativa: el transporte de mercancías desde esta instalación es del 0%, un dato que, a su juicio, evidencia la necesidad de una plataforma específica para la importación y exportación de productos y materias primas.

Varios aviones de EasyJet en el aeropuerto de Málaga.

Varios aviones de EasyJet en el aeropuerto de Málaga. / L.O,

Entre las principales aportaciones que podría tener un aeródromo en Cáceres, el estudio destaca su papel como plataforma lanzadera para la exportación de productos agroalimentarios extremeños, especialmente aquellos que requieren llegar frescos a otros mercados en plazos muy cortos. También permitiría diversificar los canales de importación y exportación del empresariado regional, reduciendo la dependencia del transporte terrestre, condicionado en ocasiones por la climatología u otras incidencias.

El impacto se extendería igualmente al sector turístico. Un mayor flujo de visitantes nacionales e internacionales favorecería la contratación de personal en hostelería, comercio y servicios, al tiempo que contribuiría a reforzar la imagen de Extremadura como destino accesible.

Otro de los efectos señalados es la fijación de población en el ámbito rural, especialmente entre la población joven. El estudio subraya que unas comunicaciones eficientes son un soporte fundamental para evitar la emigración y combatir la despoblación.

Caza, aviación privada y nuevos nichos de empleo

El autor también apunta al potencial del aeródromo para impulsar actividades como la cinegética, que atrae a visitantes de países como Portugal, Italia, Alemania, Francia o Reino Unido, con alto poder adquisitivo. La reducción de tiempos de desplazamiento favorecería estancias de fin de semana y un mayor gasto en la región.

Además, la infraestructura podría atraer a usuarios de aviación privada y generar nuevos nichos de empleo vinculados al sector aeronáutico: mantenimiento, mecánica, limpieza, alquiler de vehículos o formación especializada. El estudio contempla incluso la creación de módulos de Formación Profesional relacionados con la mecánica aeronáutica o los sistemas electrónicos básicos de las aeronaves.

González Carrascal concluye que la construcción de un aeródromo comercial en Cáceres tendría un impacto “importantísimo” para el desarrollo regional, sin interferir con la implantación de futuras líneas aéreas comerciales, al no compartir uso con la aviación militar. A ello se sumaría la creación de numerosos puestos de trabajo directos desde la propia fase de construcción de hangares, edificios e infraestructuras asociadas.

El estudio plantea el aeródromo no como una solución aislada, sino como una pieza estratégica dentro de una política más amplia de mejora de las comunicaciones en Extremadura, una asignatura pendiente que, según el autor, continúa lastrando el crecimiento económico y la competitividad de la región.

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