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Cultura

Cáceres ya conoce el camino para lograr la Capitalidad: ocho rivales, primer corte en marzo y la ciudad vencedora, en diciembre

La ciudad opta a la candidatura junto a Burgos, Granada, Jerez de la Frontera, Las Palmas de Gran Canaria, Oviedo, Mallorca, Potries y Toledo

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Carlos Gil

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

La ciudad de Cáceres ya conoce el camino para lograr la Capitalidad en el año 2031. El Ministerio de Cultura, a través de la Subdirección General de Relaciones Internacionales y Unión Europea, ha anunciado este jueves la candidatura de las nueve ciudades españolas que optan a convertirse en Capital Europea de la Cultura.

Rivales

Las contrincantes van a ser Burgos, Granada, Jerez de la Frontera, Las Palmas de Gran Canaria, Oviedo, Mallorca, Potries y Toledo. Para ser elegida capital cultural, las ciudades deberñan pasar una primera fase de selección. En marzo será el primer corte y se anunciarán las ciudades finalistas. En diciembre de este mismo año se conocerá la vencedora.

Esta selección será realizada en todas sus fases por un comité formado Por diez personas expertas internacionales, designadas por las instituciones europeas involucradas en la Capitalidad Europea de la Cultura, así como dos expertos españoles designados por el Ministerio. La composición de este Comité será oportunamente anunciada. La ciudad vencedora acogerá un programa cultural a lo largo de todo el año que dura su capitalidad, y que incluirá actividades con artistas locales y europeos y programas de cooperación internacional.

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Carlos Gil

Capital Europea de la Cultura

La Capital Europea de la Cultura es un título anual otorgado por la Unión Europea a una ciudad para destacar la diversidad cultural europea, promover el diálogo intercultural y estimular el desarrollo cultural, social y económico a largo plazo.

Esta iniciativa nació como un proceso de reflexión continua que contribuye a valorar la riqueza, la diversidad y las características comunes de las culturas europeas. Desde que en 1985 la Comisión Europea puso en marcha esta iniciativa, más de 60 ciudades europeas han sido designadas con este reconocimiento, entre ellas Madrid (1992), Santiago de Compostela (2000), Salamanca (2002) y San Sebastián (2016).

El proceso para convertirse en Capital Cultural se inicia con seis años de antelación. La designación formal tiene lugar cuatro años antes del año en que recae el título.

La ciudad de Cáceres ha venido intensificando en el último año 2025 su estrategia para convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2031. La candidatura, articulada bajo la marca Cáceres 2031, ha consolidado estructura, relato y agenda: ha llevado su propuesta a Bruselas, ha registrado su bidbook (el documento estratégico de la candidatura) y ha sumado 129 adhesiones de entidades e instituciones, además de fijar un plan de trabajo para 2026 con presupuesto propio y una futura oficina de activación cultural.

En paralelo, el contexto de la competición se ha ido aclarando: 2031 es el año asignado a España (junto a Malta) dentro del calendario europeo, y la carrera interna se dirime entre ciudades que compiten por representar al país. En esa carrera, Cáceres ha buscado situarse como una candidatura con vocación europea, apoyos transversales y una idea fuerza: la cultura como herramienta de transformación, cohesión y proyección internacional.

La candidatura se ha movido dentro del marco que fija el Estado para elegir la ciudad española de 2031. Ese procedimiento establece una fase inicial de presentación y evaluación (preselección) y, después, una fase de selección final, con el trabajo de un jurado independiente y documentación en castellano e inglés.

En ese escenario, Cáceres ha utilizado 2025 para fortalecer lo esencial: el “cómo” (estructura y gobernanza), el “qué” (propuesta cultural) y el “con quién” (alianzas y apoyos). La lógica es clara: en una competición que no se decide solo por programación cultural, sino por impacto y relato europeo, el músculo institucional y la credibilidad del proyecto resultan tan determinantes como las actividades.

La candidatura ha avanzado, además, en su arquitectura institucional. El proyecto se ha vehiculado a través del Consorcio Cáceres 2031, una figura creada para coordinar el trabajo técnico, ordenar la gobernanza y dar continuidad a la hoja de ruta.

El Consorcio ha reunido a administraciones con peso en la región (Ayuntamiento, Junta y diputaciones) y ha funcionado como herramienta para tomar decisiones operativas, buscar apoyos y planificar el despliegue de acciones de cara a 2026. Esa estructura ha servido también para reforzar la idea de candidatura “de ciudad” (y con vocación regional), evitando que el proyecto dependa solo de calendarios políticos o coyunturas puntuales.

El bidbook y los 129 apoyos

El gran hito de final de año ha sido el registro del bidbook, el documento que fija el relato, los ejes y la ambición del proyecto. No es un simple dosier: en candidaturas de este tipo funciona como “contrato” cultural y político, porque define objetivos, prioridades, alianzas y capacidad de ejecución.

Junto a ese paso, Cáceres ha comunicado un respaldo amplio materializado en 129 adhesiones de instituciones, entidades culturales, organizaciones y apoyos de carácter también internacional. Este tipo de respaldos no garantizan un resultado, pero sí suelen tener peso como indicador de tejido y red: hablan de capacidad para sumar, para cooperar y para sostener un programa europeo a varios años vista.

Con la documentación ya en marcha, el foco se ha desplazado a 2026 como año clave de activación. La candidatura ha fijado una agenda de trabajo que incluye la puesta en marcha de una Oficina de Activación Cultural y un presupuesto específico (cifrado en 550.000 euros para 2026) orientado a impulsar acciones, alianzas y programación de preparación.

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