Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Seguridad vial

Cáceres quiere pasos de peatones accesibles, pero ¿qué han hecho otras ciudades?

El Ayuntamiento de Cáceres ha destinado 400.000 euros a la adaptación de 400 pasos de peatones, priorizando colegios, centros de salud y zonas con alta afluencia de personas

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

Cáceres ha priorizado colegios, centros de salud y zonas “sensibles” para adaptar 400 pasos de peatones con 400.000 euros. El plan municipal ha arrancado en calle Argentina (Las 300 ya ha quedado completada) y ha seguido un esquema de selección consensuado con entidades como ONCE, Cocemfe, AEMDI, Aspace y OTAEX. El ayuntamiento ha planteado una lógica doble: resolver puntos críticos y, a la vez, “coser” itinerarios accesibles barrio a barrio. En la práctica, la prioridad ha pasado por pasos próximos a lugares con alta presencia de personas con movilidad reducida (colegios, centros sanitarios, residencias, edificios administrativos) y nodos de uso intenso (zonas comerciales, deportivas y de ocio).

¿Pero qué han hecho otras ciudades y qué resultados han obtenido? Hay dos referencias útiles por enfoque y por datos: Zaragoza: ha consolidado una política continuada de rebaje y adecuación de cruces; la ciudad ha informado de 1.750 pasos de peatones rebajados y adecuados desde 2019, una cifra que permite visualizar el efecto acumulado de programas sostenidos (más red accesible, menos “puntos negros”). Madrid: ha estructurado su estrategia en un Plan Estratégico de Accesibilidad Universal 2022-2026 (PEAUM) y un plan de acción asociado, con gobernanza y seguimiento por líneas de actuación (un modelo más “marco” que obra puntual).

Vídeo | Virgen de la Montaña se transforma en Cáceres: bulevar ampliado, pasos seguros y mantiene la arboleda

Carlos Gil

También destaca Vitoria-Gasteiz, que ha impulsado un plan integral con una pata clara de participación (sesiones abiertas para recoger propuestas), útil como espejo si Cáceres quiere ampliar la implicación vecinal en el diseño fino de actuaciones.

El antes y el después

En accesibilidad, el “después” importa tanto como el “antes”. El pavimento podotáctil, por ejemplo, exige instalación correcta, alineación y control de resistencia y adherencia para que siga siendo útil y seguro con el paso del tiempo. Traducido a un plan municipal de mantenimiento debe haber inspecciones periódicas de desgaste (piezas sueltas, pérdida de relieve, resbaladicidad), revisión de pendientes y encuentros (asientos del firme, charcos), reposición rápida de piezas dañadas y repintado/señalización cuando proceda y coordinación con servicios urbanos para que las reparaciones no “rompan” la continuidad del itinerario.

Tracking Pixel Contents