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Comercio local

Antes de La Lola y Rojo, Escorpion marcaba la pauta de la moda en el área de Pintores de Cáceres

En los años 60, la tienda Escorpion introdujo jerséis con diseños llamativos que conectaron a las mujeres con las tendencias internacionales, marcando una época de transformación social

Calle Maestro Sánchez Garrido.

Calle Maestro Sánchez Garrido. / Jorge Valiente

Esteban Valero Vizcano

Esteban Valero Vizcano

Cáceres

En la década de los años 60, Cáceres vivió la llegada de una moda que dejó una profunda huella en la vida cotidiana y en el vestir de muchas mujeres. Muy cerca de la Iglesia de San Juan, abrió sus puertas la tienda de lanas Escorpion, un establecimiento que se convirtió en referente de modernidad y estilo. Justo enfrente se encontraba El Adarve, hoy Tapería Bos, mientras que el local que ocupó Escorpion alberga actualmente La Lola, una tienda de bisutería situada en Maestro Sánchez Garrido.

Jerséis muy populares en la ciudad

Desde aquel espacio, Escorpion introdujo en la ciudad unos jerséis que pronto alcanzaron una enorme popularidad. Sus prendas, elaboradas en lana y caracterizadas por diseños llamativos y actuales, respondían al gusto de una época en plena transformación social y cultural. Las mujeres cacereñas encontraron en estos jerséis una forma de conectar con las nuevas tendencias que comenzaban a imponerse a nivel nacional e internacional. El centro comercial de Cáceres en los años 50 y 60 giraba en torno a zonas como la Plaza Mayor, calle Pintores, Gran Vía, Cánovas del Castillo y calles adyacentes, que eran la "antesala" comercial y de moda de la época.

Por su parte, Rojo se consolidó como un referente, uno de los últimos enclaves del comercio tradicional en la ciudad: perfumes, artículos de alta gama, ropa interior, trajes de baño… productos singulares que aún evocan cientos de recuerdos en la calle Pintores.

Tienda Rojo en Cáceres.

Tienda Rojo en Cáceres. / El Periódico

Una estética futurista

Ya en los años 70, a esta corriente se sumaron otras propuestas como Opar, que incorporaban influencias de movimientos artísticos tan rompedoras como el op art. Este estilo, basado en juegos visuales y formas geométricas, reflejaba un tiempo de cambios acelerados, avances tecnológicos y una clara fascinación por el futuro.

El impulso definitivo al op art había llegado en 1965, cuando el Museo de Arte Moderno de Nueva York acogió la exposición The Responsive Eye. Aquella muestra contribuyó a la expansión masiva de estos diseños, que trascendieron el ámbito artístico para instalarse en la moda, la música, la publicidad, el diseño y la decoración. De este modo, la tienda Escorpion no solo introdujo en Cáceres unos jerséis muy demandados, sino que simbolizó la llegada de una nueva estética y una forma distinta de entender la moda.

Op art, movimiento artístico rompedor en los años 60.

Op art, movimiento artístico rompedor en los años 60. / Litmind

Pantalones de campana, chalecos y el inconfundible corte de pelo al estilo Beatles

Además, aquel tiempo dejó en Cáceres una estampa cotidiana muy reconocible. La moda avanzaba con paso firme y comenzaban a imponerse los pantalones de campana y los chalecos, mientras que entre los hombres triunfaba el corte de pelo inspirado en los Beatles, con el cabello más largo de lo habitual, llegando a cubrir las orejas, una imagen que simbolizaba el deseo de modernidad y de cambio de toda una generación.

Corte de pelo inspirado en los Beatles.

Corte de pelo inspirado en los Beatles. / MMX

Los domingos bajo los soportales

La vida social, sin embargo, seguía conservando rituales profundamente arraigados. Bajo los soportales de la Plaza Mayor de Cáceres, cada domingo era habitual ver a los hombres detenerse para limpiar y lustrar sus botas, un gesto casi ceremonial que hablaba de costumbre, de encuentro y de cuidado por la apariencia. Entre las nuevas tendencias y las tradiciones de siempre, la ciudad se movía en un equilibrio sereno, reflejo de una época en la que el progreso empezaba a asomar sin romper del todo con la identidad local.

El oficio de limpiador de zapatos.

El oficio de limpiador de zapatos. / Imagen Getty

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