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Nuestro pasado

La llegada de Casto Gómez Clemente a la alcaldía de Cáceres supuso un nuevo capítulo político en 1960

Tras la dimisión de Ordóñez Claros, Gómez Clemente fue designado alcalde, asumiendo la responsabilidad de dirigir la ciudad y continuar con la gestión municipal

Casto Gómez Clemente, ex alcalde de Cáceres, en los festivales folklóricos hispanoamericanos con una joven.

Casto Gómez Clemente, ex alcalde de Cáceres, en los festivales folklóricos hispanoamericanos con una joven. / Biblioteca Virtual Extremeña.

Esteban Valero Vizcano

Esteban Valero Vizcano

Cáceres

El 17 de octubre de 1960, Casto Gómez Clemente fue designado nuevo alcalde de Cáceres, una vez que el ministro de la Gobernación aceptó la renuncia presentada por Luis Ordóñez Claros. Con esta decisión se produjo el relevo al frente del Ayuntamiento, cerrándose una etapa de gobierno municipal y abriéndose otra bajo la responsabilidad de Gómez Clemente.

La designación de Casto Gómez Clemente supuso su incorporación formal a la máxima autoridad municipal, desde donde pasó a asumir la dirección política y administrativa de la ciudad. En aquel momento, su nombramiento quedó enmarcado dentro del procedimiento habitual de la época, dependiente de la aprobación ministerial, lo que subrayó el carácter institucional del cambio.

Renuncia de Ordóñez Claros

Tras la aceptación de la renuncia de Ordóñez Claros, Gómez Clemente quedó encargado de garantizar la continuidad de la gestión municipal y de afrontar los asuntos pendientes del consistorio. Su llegada a la alcaldía marcó así un nuevo capítulo en la vida política local de Cáceres, con la expectativa de mantener la estabilidad administrativa y atender las necesidades de la ciudad bajo su mandato.

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