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Propuestas en el limbo

Cáceres, sin Buda y sin mina de litio: "No hay ningún proyecto"

El regidor cacereño, Rafael Mateos, descarta el proyecto minero tras comprobar que no cumple con los requisitos exigidos, mientras que la relación con los promotores del complejo budista siempre fue distante

Imagen de archivo de un encuentro con los promotores del Buda en el Ayuntamiento de Cáceres, cuando presentaron la nueva ubicación en el valle de Santa Lucía (de la que no se ha vuelto a saber nada).

Imagen de archivo de un encuentro con los promotores del Buda en el Ayuntamiento de Cáceres, cuando presentaron la nueva ubicación en el valle de Santa Lucía (de la que no se ha vuelto a saber nada). / EP

Eduardo Villanueva

Eduardo Villanueva

Cáceres

Llevan años marcando parte del debate social, político y vecinal en Cáceres. Hablamos del proyecto del macro complejo budista y la mina de litio de Valdeflores. Dos iniciativas muy distintas (sobre todo a nivel ambiental) entre sí, pero con un denominador común: han generado grandes expectativas, titulares, controversia y una fuerte división ciudadana y vaivenes políticos severos en el Ayuntamiento de Cáceres, sin llegar nunca a materializarse.

“Se ha demostrado que con los informes que había presentado la empresa [minera] ese proyecto no era viable, que no cumplía los requisitos […] Se ha desechado y es un proyecto que, a día de hoy, está totalmente descartado”

Rafael Mateos

— Alcalde de Cáceres

Bandazos políticos

Recordemos cuando la ex alcaldesa popular Elena Nevado pidió en el pleno de 2017 no "ser agoreros" con el proyecto minero que "es una oportunidad", y luego se descolgó asegurando que "generaría menos empleo que una pizzería".

También fue notorio el bandazo del ex alcalde socialista Luis Salaya, que cuando llegó al sillón de alcaldía se oponía de forma férrea a la mina, pero cuando se anunció que no sería a cielo abierto sino subterránea suavizó su discurso.

Hoy, tras más de una década de anuncios, cambios de ubicación, trámites administrativos y protestas, ambos proyectos han desaparecido del horizonte inmediato de la capital cacereña.

El alcalde Mateos recibió a una delegación nepalí al inicio de la legislatura.

El alcalde Mateos recibió a una delegación nepalí al inicio de la legislatura. / EP

Fotografía actual

Esa es, al menos, la fotografía actual que dibuja el alcalde de CáceresRafael Mateos, quien esta semana, en declaraciones a la SER, ha sido tajante al asegurar que “a día de hoy no existe ni un proyecto ni otro”.

Según el primer edil, ni el complejo budista ni la explotación de litio cuentan ahora mismo con propuestas activas, respaldo empresarial ni recorrido administrativo que permita hablar de su reactivación.

"Los dos grandes problemas que tenía esta ciudad desde el punto de vista social eran la mina y el Buda y -a día de hoy- nadie habla ni de un proyecto ni de otro; porque no existe ni un proyecto ni otro.

Informes

Si la relación con la Fundación Lumbini Garden (promotora del Buda en Cáceres) siempre fue fría con el Ejecutivo de Mateos, el alcalde popular también es tajante con los promotores mineros: "Se ha demostrado que con los informes que había presentado la empresa ese proyecto no era viable, que no cumplía los requisitos. Y, por lo tanto, el proyecto se ha desechado; es un proyecto que a día de hoy está totalmente descartado".

Cúpula descabezada

La compañía australiana Infinity Lithium, que ha pasado a denominarse Infinity Metals, informó a sus accionistas en el segundo semestre de 2025 de que ya había presentado oficialmente la documentación adicional que solicitó la Junta de Extremadura en relación con la Solicitud de Concesión de Explotación del Proyecto de Litio de San José de Valdeflores en la capital cacereña, tras recibir «las prórrogas de las autoridades regionales». El objetivo de la Junta pasaba por avalar una iniciativa que mantiene la declaración de interés prioritario (Premia).

Hace ahora un año, el Gobierno regional dio un plazo a la empresa para que contestase y aclarase cómo se cumplirían las garantías sanitarias y medioambientales, además de acreditar solvencia financiera, tras requerir a la minera esa información extra por «deficitaria e imprecisa». A estos efectos, la compañía se comprometió a proporcionar «toda la información relevante que sea razonablemente factible y viable» y aseguró que continúan «trabajando en colaboración con las autoridades regionales».

De hecho, Infinity consideró que esta información, junto con el trabajo ya proporcionado en relación a las pruebas metalúrgicas, «es suficiente para que el proyecto avance hacia la consulta pública». Y este es el trámite administrativo qye aún resta para dar por finiquitado el proyecto minero en Valdeflores.

Esto provocó que la multinacional desmantelara la cúpula de la filial extremeña de la minera: Extremadura New Energies (ENE) y recolocara al personal directivo que tenía presencia regional y actuaban de interlocutores con la Administración extremeña.

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