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Infraestructuras

La Junta de Extremadura cambia la estrategia con el aeródromo de Cáceres: esperará al impacto ambiental favorable para comprar los terrenos

En el convenio de colaboración con el ayuntamiento se estableció que sería el Ejecutivo regional el encargado de la adquisición de las parcelas, ya sea mediante acuerdo o expropiación de los terrenos

Con el enclave de Los Arenales, se adquirieron antes de recibir la declaración, que finalmente fue negativa

Zona en la que se recibió la negativa ambiental a la construcción del aeródromo, cerca del hotel de Los Arenales.

Zona en la que se recibió la negativa ambiental a la construcción del aeródromo, cerca del hotel de Los Arenales. / Francis Villegas

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

La Junta de Extremadura ha aprendido de sus errores. El departamento de prensa de la Consejería de Infraestructuras, Transporte y Vivienda señala que, para la construcción del futuro aeródromo con el que contará la ciudad de Cáceres, ubicado al oeste del polígono industrial de Las Capellanías, se esperará a contar con la redacción del proyecto y con el estudio de impacto ambiental. Solo cuando se obtenga una declaración favorable comenzará la gestión para adquirir los terrenos, ya sea mediante acuerdo con los propietarios o mediante expropiación.

Proceso distinto

Este procedimiento difiere del que se empleó hace unos años con la anterior ubicación prevista en Los Arenales. En aquella ocasión, la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica emitió una declaración negativa a la propuesta de emplazar el aeródromo junto al hotel situado entre Cáceres y Malpartida. Los terrenos se habían adquirido en 2014 con el propósito de desarrollar esta infraestructura, pero en junio de 2022 el ministerio rechazó el proyecto al considerar que podía generar un impacto negativo sobre la vegetación, las aves del entorno y los hábitats de interés comunitario. Además, no se descartaba un posible perjuicio sobre la integridad de las ZEPAs próximas (Llanos y Sierra de San Pedro), así como otros espacios pertenecientes a la Red Natura 2000.

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Cambio de estrategia

Tras esta negativa, la estrategia ha cambiado. Cabe recordar que la compra de aquellos terrenos también se llevó a cabo bajo un gobierno del Partido Popular (entonces presidido por José Antonio Monago). Ahora, el planteamiento es esperar a contar con la evaluación ambiental favorable antes de adquirir las parcelas. Si no se alcanza un acuerdo con los propietarios, se optará por la expropiación, alegando la importancia estratégica del proyecto para la ciudad.

Redacción del proyecto

Asimismo, se prefiere aguardar a la redacción del proyecto, que el alcalde de Cáceres, Rafa Mateos, ha avanzado que se realizará durante el primer trimestre de 2026. Esta fase ha sufrido varios meses de retraso por cambios normativos en la tramitación de este tipo de instalaciones, lo que obligó a modificar el pliego de condiciones para adaptarlo a la nueva regulación. Estas modificaciones han afectado también a la solicitud de compatibilidad del espacio aéreo, debido a rectificaciones en los formularios y en la documentación técnica requerida.

La disponibilidad del suelo fue uno de los primeros retos detectados, ya que no se trata de terrenos de titularidad pública. El emplazamiento elegido se sitúa en una zona conocida como Marradas de la Sociedad, y comprende las parcelas 16, 17, 18 y 19 del polígono 19 del término municipal de Cáceres. Desde el inicio se contempló la posibilidad de alcanzar acuerdos económicos, realizar permutas o aplicar expropiaciones. No obstante, esta última opción parece descartada, según informan desde la consejería, pese a que fue una fórmula ampliamente utilizada por el ayuntamiento para la ampliación del polígono de Capellanías.

Motivos

El enclave ha sido seleccionado atendiendo a criterios aeronáuticos y medioambientales: orografía favorable, ausencia de arbolado, facilidad de acceso, proximidad a la ciudad, uso compatible del suelo, orientación adecuada respecto a los vientos dominantes y capacidad suficiente para albergar toda la infraestructura, sin obstáculos ni edificaciones que interfieran. Además, la construcción de la nueva variante de Malpartida de Cáceres facilitará el acceso directo a la N-521 y a la A-66, lo que mejorará la conectividad y permitirá la instalación de señalización específica en ambas vías.

Otro factor determinante ha sido que se trata de suelo no urbanizable común, sin áreas protegidas en sus inmediaciones: el espacio natural más cercano se encuentra a 1,5 kilómetros, y también está alejado de la zona de especial conservación del embalse del Ancho.

Usos

El futuro aeródromo de Cáceres estará destinado a aviación privada, ultraligeros, vuelos turísticos, sanitarios y de emergencias. Quedará excluido el uso comercial y el transporte de mercancías, al menos por ahora, ya que se concibe como un proyecto escalable con posibilidad de ampliación en función de las necesidades futuras de la ciudad.

La redacción del proyecto se licitará próximamente con un presupuesto de unos 225.000 euros, y el objetivo es comenzar las obras a finales de este año. La ejecución tendrá un coste estimado de 5,1 millones de euros y un plazo de construcción de cuatro años. Las instalaciones incluirán cinco hangares pequeños para aeronaves particulares, dos de mayor tamaño para mantenimiento y actividades aeronáuticas, una pista para veleros, zona de aeromodelismo, un edificio de usos comunes y un aparcamiento de 2.000 metros cuadrados.

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