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Negocios

Otro negocio breve que cierra en Cáceres

El cierre de El Horno de Manuela, especializado en pasteles, refleja la dinámica comercial de la avenida de Portugal en Cáceres, que busca revitalizarse con mejoras en infraestructura

Cierre de El Horno de Manuela en la avenida de Portugal.

Cierre de El Horno de Manuela en la avenida de Portugal. / El Periódco Extremadura

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

Otro negocio más cerrado en la avenida de Portugal. Lo inauguraron hace un año pero su paso fue breve y ahora lo que fue El Horno de Manuela, de pasteles exquisitos, por cierto, se ha convertido en un local vacío que se vende o se alquila, a gusto del consumidor. En Cáceres, la Avenida de Portugal es una calle comercial en crecimiento, aunque todavía necesita un empuje: falta de iluminación, acerados en mal estado, señalítica adecuada son evidencias que la merman.

En la zona, uno de los comercios más destacados y referenciados es La Alacena de Nani, una tienda especializada en productos ecológicos, veganos y artesanos. Se trata de un establecimiento referente en la zona, regentado por Juana María Borrella. En 2024 cambiaron de acera (a la de los pares), en un contexto de auge comercial en la calle pese a problemas de iluminación y asfaltado. Ofrecen dulces artesanos (a granel y de calidad), entre otros muchos productos como panes variados, helados veganos, pastas, legumbres, aceites, etcétera, todo enfocado en consumo responsable, productos extremeños y envases de cristal reutilizables.

La tienda está situada en el número 2 y forma parte de los negocios del centro comercial El Descubrimiento. Al lado tiene a Óptica Carlos, las máquinas de coser de Daniel Rubio, la Inmobiliaria de Manuela Pérez. Eso sí, el lugar que ocupaba la enoteca La Maestra sigue cerrado. La avenida cuenta también con la acera de los impares para una próxima entrega.

Menciones históricas

En artículos más antiguos (como cartas de lectores de 2010), algunos cacereños nostálgicos recordaban su infancia en la Avenida de Portugal y mencionaban pastelerías cercanas o de la zona, como la pastelería Cabeig (donde iban a degustar pasteles).

En los últimos años los negocios se están enfrentando a un incremento de precios. El coste de las materias primas, como la harina o el azúcar, ha aumentado. El importe de los productos se han disparado, y si una barra de mantequilla de 250 gramos costaba hace 10 años 90 céntimos, ahora casi 2 euros y medio. El azúcar glass ha pasado de 20 euros, un saco de 10 kilos, a casi 50 euros. Los huevos, que son un alimento básico en el carrito de la compra, también se han convertido en un producto de lujo

En la ciudad existen numerosas pastelerías, entre ellas Chef Alia Pastry Shop, Pastelería La Guinda, La Casa del Goloso o Botanicc. La última pastelería que ha cerrado en la ciudad es Isa, ubicada en la plaza Mayor.

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