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Una alegre visita

Martín Berasategui grita su famoso 'Garrote' con David de Jorge en dos restaurantes de Cáceres: Borona Bistró y La Alberca

Los chefes Víctor Corchado y Mario Clemente comparten la historia en sus redes sociales y agradecen al cocinero con doce estrellas Michelín su asistencia

Martín Berasategui, junto a David Corchado.

Martín Berasategui, junto a David Corchado. / Redes sociales

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

El reputado cocinero Martín Berasategui ha pasado por Cáceres y ha aprovechado para conocer los fogones del restaurante Borona Bistró, que hace apenas unos meses se trasladó de la calle Antonio Silva para mudarse al local de la antigua Furriona, en la calle General Ezponda. El chef cacereño Víctor Corchado ha compartido a través de sus redes sociales el momento de la visita de Berasategui, donde aparecen haciendo el famoso gesto de 'Garrote': "Gracias por tu ejemplo de oficio y generosidad. Ha sido toda una alegría poder cocinar para ti y los tuyos en Borona Bistró". No ha sido la única visita especial que han realizado en estos últimos días: también acudieron a Trujillo para conocer la cocina de Mario Clemente en La Alberca.

Corchado lleva toda la vida en el sector de la gastronomía. Empezó mientras estudiaba y finalmente decidió dedicarse a la hostelería de manera profesional. En su local, reconocido con un Sol de la guía Repsol cuando apenas llevaban dos años y medio en el negocio, ofrecen dos menús degustación con protagonismo de los productos extremeños.

Martín Berasategui, junto a Mario Clemente y David de Jorge en La Alberca (Trujillo).

Martín Berasategui, junto a Mario Clemente y David de Jorge en La Alberca (Trujillo). / Redes sociales

Por su parte, Mario Clemente recibió en La Alberca a Berasategui junto a David de Jorge (conocido como Robin Food). No ha tardado en presumir una fotografía con ambos en sus redes sociales. Su establecimiento, ubicado en un edificio histórico del centro del casco antiguo trujillano, donde la parrilla al estilo vasco lleva la voz cantante. Mario se crió detrás de la barra del antiguo Mesón Alberca que regentaban sus padres. Tras 26 años de experiencia y menús a 15 euros, cogió las riendas del negocio y le dio un giro de 360 grados. 

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