Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Vida cotidiana

La Bondad de Cáceres y su pequeño rascacielos: del Edificio Azul al Edificio Blanco

Negocios abiertos desde primera hora, bebés camino de la guardería y un trasiego constante definen una vía tan discreta como esencial de la ciudad

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

Nos hemos venido esta mañana a la avenida de la Bondad, cuyo recorrido comienza en la Multitienda La Estrella, abierta desde primera hora. En su interior hay un poco: pizzas, paninis, refrescos, dulces, frutas, pan y golosinas. Pero hay un detalle que marca la diferencia y que los vecinos conocen bien: el pan se ha hecho y horneado por encargo, recién salido del horno, algo cada vez menos habitual y muy valorado en la zona.

Justo encima del local, el primer piso está en plena reforma, con trabajos a cargo de la constructora Antonio del Amo. En la acera, el contenedor de obra recuerda que la avenida también se transforma, poco a poco, entre arreglos y mejoras. A escasos metros, el bar Casa Toñi y su atrayente cartel: "Todo se cocina con amor".

A esta hora de la mañana, el movimiento de carritos y bebés es contante en los alrededores de la escuela infantil La Rayuela, dependiente de la Junta de Extremadura, un centro que llena la zona de vida menuda, prisas suaves y padres con reloj en mano.

La avenida de la Bondad se ha confirmado así como un pequeño emblema del día a día cacereño: comercio, servicios públicos y rutina vecinal compartiendo espacio. Junto a esa vitalidad, también han aparecido las sombras habituales de muchas calles de la ciudad: locales cerrados, como la peluquería The Barber Juan Pedro Atienza, cuyo local está en alquiler, y algunos grafitis que han afeado fachadas y que siguen siendo una asignatura pendiente para Cáceres.

La Estrella

El recorrido arranca realmente desde la conexión con Moctezuma, bajando desde la avenida de Cervantes, donde el edificio La Estrella marca el inicio real de esta vía. A partir de ahí, el tránsito es constante. La avenida concentra numerosos aparcamientos, casi siempre ocupados, debido a su ubicación estratégica: paso habitual de quienes se dirigen a los juzgados o al polígono industrial de la carretera de Mérida.

Más adelante está la escuela de baile de María Palacios, donde, como anuncian, el arte se hace realidad. Un poco más abajo, la multitienda Rosa ha ampliado la oferta comercial del entorno con baguettes recién hechas, bebidas frías, congelados, hielo, fruta, verdura, pastelería y hasta carnicería, con los productos expuestos en la puerta, a la vista del peatón.

Uno de los descubrimientos del paseo ha sido Marian Decoración y Moda Flamenca, una tienda tan especializada como desconocida para muchos cacereños. Trajes de flamenca y complementos para ferias, romerías, academias y artistas conviven con estores, paneles, lamas y tejidos técnicos de fácil limpieza. Un comercio singular que lleva tiempo ahí, aunque haya pasado desapercibido para buena parte de la ciudad.

El tramo final ha cruzado la avenida de la Hispanidad hasta llegar al conocido como Edificio Azul, que en 2018 dejó de ser azul para convertirse en blanco, por decisión vecinal, como metáfora perfecta de una avenida que cambia sin perder su esencia. Este bloque de 44 viviendas se construyó hace más de 37 años y es el gran emblema de la avenida de la Bondad: su pequeño rascacielos.

Alrededor del Edificio Azul está el Bar El Patio, tradicional donde los haya, con sus desayunos de 2,50, que se pagan en ventanilla para los que están en la terraza. Justo al lado, el Bar Avenida, 18 y la tienda de reparación de calzados que, precisamente, se llama Edificio Azul (abren de lunes a viernes, de 10.00 a 13.00 horas); en este local tambien realizan mosquiteras. En los bajos del inmueble también está la Peluquería Salva, cerrada temporalmente o la sede la Asociación Motoclub Buitres Leonaos que siguen llenando de vida una de las avenidas más tradicionales de Cáceres.

Tracking Pixel Contents