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Jura de bandera

Más quejas por el “secuestro emocional” de nuevos soldados en el Cefot de Cáceres tras la jura presidida por el Rey: "Los castigaron a hacer un zafarrancho de limpieza”

La Unión de Militares de Tropa lamenta que una orden de “limpieza” impidiera a cientos de militares reunirse con sus familias en un día histórico

Fotogalería | Así ha sido la jura de bandera en el Cefot de Cáceres presidida por Felipe VI

Fotogalería | Así ha sido la jura de bandera en el Cefot de Cáceres presidida por Felipe VI / Carlos Gil

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

La Unión de Militares de Tropa (UMT) ha denunciado públicamente los hechos ocurridos el pasado sábado 24 de enero en el Centro de Formación de Tropa número 1 (Cefot-1) de Cáceres, tras el acto de jura de bandera presidido por Su Majestad el Rey Felipe VI. Según la asociación, lo que debía ser una jornada de celebración acabó convirtiéndose en “un episodio de frustración y desconsideración hacia los nuevos soldados profesionales del Ejército de Tierra”.

En una nota de prensa emitida este martes, la UMT ha expresado su “profunda indignación y rechazo absoluto” por lo sucedido una vez finalizada la parada militar. La organización señala que, según testimonios de familiares y testigos presenciales, los integrantes de la 3ª y 4ª Compañía fueron retenidos tras el acto “por motivos aún no confirmados oficialmente”, lo que les impidió abandonar el recinto y reunirse con sus familias, a diferencia del resto de compañías.

Justificación

La justificación trasladada a las familias, siempre según la UMT, fue la realización de un “zafarrancho de limpieza”. La asociación considera “inconcebible” que en “el día más importante de la carrera de un militar”, con cientos de familiares desplazados desde distintos puntos de España y asumiendo gastos de vuelos, hoteles y manutención, se priorizara esa tarea “sobre el bienestar moral del soldado y sus allegados”.

Esta decisión, añade la nota, provocó que muchos militares perdieran la oportunidad de inmortalizar el momento con padres, parejas e hijos. “Nos tratan como levas de reemplazo y no como los profesionales que somos”, recoge la asociación como sentir generalizado entre los afectados. Desde la UMT se plantea además si alguna vez se ha visto a cadetes de la Academia General Militar o a alumnos de la Básica de Suboficiales retenidos limpiando tras recibir sus Reales Despachos o jurar bandera, concluyendo que “la respuesta es no” y que este trato refuerza la idea de que existen militares “de primera y de segunda clase”.

La organización profesional sostiene que el perjuicio no fue solo emocional, sino también económico. Según indica, representantes del sector hostelero de Cáceres trasladaron su malestar a la UMT en la carpa informativa instalada en la Plaza Mayor por la cancelación masiva de reservas en restaurantes, al entender que “los soldados estaban castigados”. Para la asociación, resulta “inaceptable” que la gestión interna de un mando afecte al tejido económico de la ciudad que acoge al centro de formación.

En su comunicado, la UMT enmarca este episodio como un síntoma de un problema estructural en el modelo formativo de la tropa y marinería, que, a su juicio, recae en demasiadas ocasiones en instructores sin la debida cualificación pedagógica. La asociación reitera la necesidad de crear verdaderas academias de tropa y marinería, equiparables a las de oficiales y suboficiales, con planes de estudio impartidos por profesores acreditados y una concepción de la docencia alejada del castigo arbitrario.

Finalmente, la Unión de Militares de Tropa ha anunciado que ha solicitado al Ministerio de Defensa que investigue lo ocurrido y que depure responsabilidades por unos hechos que, según subraya, empañaron un día presidido por el Jefe del Estado.

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