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Romería de San Blas

Fernando Alcázar, párroco de San Blas: "El cacereño que no baja a San Blas no es cacereño"

Cáceres celebró su tradicional fiesta de San Blas con la venta de 6.000 roscas de anís y 7.000 cordones de colores, elementos centrales de una celebración muy arraigada en la ciudad

Vídeo | Los vecinos de la barriada cacereña de San Blas se recrean en la romería de su patrón

Jorge Valiente

Sofía Pérez Ramiro

Sofía Pérez Ramiro

Cáceres

Cáceres recibía su tradicional romería de San Blas sin lluvia y con mucho sol. La fiesta comenzaba con su rutinaria venta de roscas de anís. 6.000 unidades de la panadería Pandes de Extremadura se ofrecían esta mañana en el puesto situado junto a la ermita. La venta avanzaba a buen ritmo, y no había ningún momento en que el puesto quedase libre de clientes. "Para las cinco y media se habrán acabado todas las roscas", indicaba Quini Vilá, diácono de la parroquia y coordinador de la venta.

Cerca se encontraba el puesto de cordones, que este año ofrecían 7.000 ejemplares de cordones de todos los colores. La tradición cuenta que, si lo llevas puesto nueve días San Blas, patrón de los otorrinolaringólogos y  protector contra las enfermedades de la garganta, cuidará la salud de la tuya. Además, es importante puntualizar que, tras mantener el cordón un año, hay que quemarlo antes de comprar uno nuevo. "No puede tirarse, porque está bendecido", explicaba Charo Jiménez, ayudante en el puesto. Como elemento central de la fiesta, el puesto de cordones es siempre uno de los más demandados de la celebración. Estos no solo se agotan por completo, sino que en varias ocasiones han tenido incluso que pedir más unidades.

Una tradición para toda la vida

Disfrutando de la fiesta se encontraban muchos vecinos de la localidad. Natividad Quintana, una de las más fieles a la tradición lleva más de 60 años acudiendo a la celebración. "Para mí venir aquí a celebrar esta romería es como volver a casa", explicaba. Ella es de Ciudad Real, pero desde hace varios años reside en la ciudad de Cáceres. Tras perder a su marido cuenta que la celebración de San Blas fue "una salvación".

Entre los asistentes más tradicionales se encontraba Pedro Muriel, quien llevaba las tradicionales prendas de campuzo. Él lleva frecuentando la romería "toda la vida" y aún con sus 90 años actuales la sigue viviendo con la misma ilusión que el primer día. Francisco Tello, también vestido con el traje regional, cuentan que llevan manteniendo esta tradición unos 40 años, y desde hace algunos años su mujer María del Carmen Pereira también le acompaña con la vestimenta tradicional. En esta ocasión además han conseguido que la tradición salte de generación, y su hija también se une a ellos en la celebración.

Una situación similar era la de Esther María Mateo, quién lucía el vestido de montehermoseña heredado de su madre Concesa Corchero. Ella este año ya podía vestirlo, pero igualmente se encontraba en la zona para vivir su adorada tradición.

Además de la venta de roscas y cordones, elementos habituales de la fiesta, este año también estaba presente el mercado artesanal y una zona de ludoteca a cargo del Colegio Diocesano 'José Luis Cotallo'.

En torno a las 13:00 horas tenía lugar un desfile infantil, donde los niños lucían sus trajes regionales y realizaban una ofrenda floral a San Blas. A este le siguió la actuación de la Asociación cacereña de folklore 'El Redoble' que, en torno a las 16:30 horas, interpretaron diversos cantes y bailes regionales.

La celebración llegaba a su fin a las 18:30 con la misa novena. "Esta es una actividad muy bien recibida y la gente participa bastante", explicaba Fernando Alcázar, párroco de San Blas.

El tiempo ha dado tregua finalmente a la festividad y alrededor de 10.000 personas de la ciudad y sus municipios colindantes, han podido disfrutar una vez más de la que es la tradición más antigua de Cáceres.

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