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Reclamación ciudadana

Vecinos de la ronda de la Pizarra en Cáceres, "hartos de convivir con humedades" en un bloque de pisos recién rehabilitado

Los afectados señalan que los problemas en sus viviendas se han intensificado tras la reforma integral del edificio y lamentan la falta de respuestas por parte de los responsables de la actuación

Vídeo | Vecinos de Ronda de la Pizarra denuncian problemas de humedad

Jorge Valiente

Gonzalo Lillo

Gonzalo Lillo

Cáceres

Los vecinos de la última planta del número 3 de la ronda de la Pizarra no pueden más. Según explican, los problemas de humedades que arrastran desde hace años en sus casas no solo no se han resuelto, sino que "se han agravado" tras la reciente reforma integral del edificio. Las viviendas afectadas son las cuatro que conforman la séptima planta, propiedad de Consuelo Vaca, María Antonia Pérez, Angélica Sánchez y Concepción Rojo, que junto a sus familiares han decidido alzar la voz ante una situación que califican de “insostenible”.

Los residentes indican que las filtraciones de agua en la parte alta del bloque "vienen de lejos" y aparecen, sobre todo, en episodios de lluvias intensas. Sin embargo, las afecciones han ido a más tras las obras realizadas durante el último año, destinadas a mejorar la eficiencia energética en el edificio.

El acuerdo para esta intervención, financiada con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, contempla una aportación de alrededor de 6.000 euros por propietario una vez finalizados los trabajos, que incluían el cambio de ventanas, mejoras de aislamiento, pintura, instalación de sistemas de aire acondicionado, colocación de placas solares y, para los afectados, el elemento con el que pensaban que se pondría fin a su calvario: la rehabilitación de la cubierta del edificio.

Deterioro progresivo

Las obras comenzaron en enero de 2025 y finalizaron en julio. Sin embargo, los problemas volvieron a surgir incluso antes de que la intervención concluyera, con la aparición de signos de humedad en paredes y techos de las viviendas. "En cuanto hicieron el aislamiento y pintaron las habitaciones, empezaron las humedades, coincidiendo con las lluvias de marzo y abril”, explica una de las vecinas.

Desde entonces, las filtraciones han ido a más, hasta el punto de que algunos se han visto obligados a dejar de utilizar determinadas estancias de sus casas.

El empeoramiento de los daños llevó a los afectados a fijarse en el resultado final de los trabajos realizados en el tejado del edificio. "Ha sido con las lluvias recientes cuando nos hemos dado cuenta de cómo ha quedado, y es evidente que no se han hecho bien las cosas", señalan.

Sin respuestas

Además de la mala ejecución, los vecinos lamentan la falta de atención y seguimiento por parte del arquitecto encargado de la obra, así como el silencio del administrador del bloque. "Llevamos meses esperando a que vengan a ver los daños y nos están ignorando", explica Consuelo, que añade que tampoco han recibido información sobre el estado de las cuentas ni explicaciones claras sobre la gestión económica de la obra. "Aquí nadie se responsabiliza de nada".

Acciones legales

Ante la ausencia de respuestas y el alcance de los daños, los afectados estudian ahora buscar asesoramiento y depurar responsabilidades. "La obra está dada por finalizada y ahora tiene que llegar la derrama, pero no podemos pagar por unos trabajos mal ejecutados que nos siguen causando los mismos problemas de siempre", concluyen.

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