La mirada
Antonio Pariente, sacerdote de Cáceres: "¡Viva San Blas el mozo!"
La romería combina devoción, memoria y homenaje a quienes mantuvieron viva una tradición popular durante generaciones

Romería de San Blas en Cáceres. / Jorge Valiente

Me gustaría conocer la sorpresa del obispo Blas al descubrir, que él que vivió a miles de kilómetros de nuestra qazris actual y hace la friolera de dieciocho siglos, que en esta villa había no una sino dos cofradías que se dedicaban a proponer su figura como modelo de algo relacionado con las creencias cristianas. Creo que solo el ministerio del tiempo podría echarme una mano.
Digo esto porque un año mas Cáceres ha celebrado la que es su romería, el tiempo meteorológico siempre es clave para su éxito, pero como dicen los mas viejos de la zona «San Blas es muy tunino» y siempre hace lo imposible para que la cosa vaya bien. En los viente años que he estado en esa parroquia, puedo dar fe de ello, el dicho se cumple siempre...menos cuando no se cumple.
Quiero recordar, como homenaje, a cuatro figuras que ya no están, pero que de una u otra manera forman parte de la historia de esta fiesta.
José Reveriego, párroco desde 1959 a 1997 (creo no equivocarme), José es el alma de esta romería, después del disgusto que le supuso que el ayuntamiento eliminara la fiesta local del día dos de febrero por la tarde (década de los ochenta), con lo que eso llevaba consigo, no se vino abajo y logró que el evento fuera a mas. Recuerdo (por fotos) las cerca de veinte mil roscas amontonadas en los salones parroquiales.
Quini Carrasco, padre del actual parlamentario extremeño, vivía al comienzo de unas de las calles que llevan hasta la plaza, en los años de mi estancia allí, su presencia física en la parroquia no era frecuente, pero su relación con la misma era profundísima, todos los años un par de días antes de la fiesta me gritaba desde una de las ventanas «¡Antonio, como se va a poner el cura!».
Gonzalo, a las ocho de la mañana del día de romería, ya estaba comprando las roscas del santo, después, como todos los días, bajaba a su huerto de la curva de la carretera de Trujilo, donde pasaba el tiempo trabajando la tierra y cuidando de sus gatos. Vivía en la calle que lleva a Santiago. En la pandemia lo llevaron a una residencia y murió al poco tiempo.
Antonio, es el último que acaba de fallecer, hace pocos días. Vivió en las casas bajas de al lado de la cárcel. Todavía recuerdo alguna discusión con Benito (el del bar el Paso) porque había colocado otro cartel en el sitio que iba el del partido del cacereño. Hombre de carácter que llamaba al pan pan y al vino vino.
Un recuerdo para ellos que ya tienen la oportunidad de charlar con un santo, que no conocieron físicamente, pero que llevaron en su corazón. n
- Expertos aseguran que construir un puente sobre el Salor para entrar en Cuartos del Baño (Cáceres) costaría más de 2 millones de euros
- El corredor Madrid-Lisboa por Cáceres encara su despegue tras el ‘sí’ portugués
- Más viviendas en el centro de Cáceres: arranca una promoción de nueve apartamentos junto a Cánovas
- El barrio de Cáceres donde ponen el ojo los negocios que funcionan
- Un informe técnico esclarecedor dice que el camino 'oficial' de Cuartos del Baño en Cáceres no coincide con el real
- El colegio de Cáceres que ha ganado un premio a la innovación a nivel nacional
- La calle de Cáceres de un hombre de bien donde llaman por su nombre a las mascotas
- Cáceres de mis amores, voy a ser tu pregonera con respeto y emoción': Mamá Atómica eleva el listón del Carnaval