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Riesgo estructural

Temor entre los vecinos de Aldea Moret en Cáceres por la seguridad del bloque de Río Vístula: "La situación es insostenible"

Los residentes reclaman al ayuntamiento una actuación inmediata para revisar las viviendas vacías y frenar el deterioro

Video | Los vecinos de Río Vístula, 1, en Cáceres, denuncian el estado del edificio

Jorge Valiente

Gonzalo Lillo

Gonzalo Lillo

Cáceres

Las humedades y el deterioro que arrastra desde hace años el edificio social del número 1 de la calle Río Vístula, en la barriada cacereña de Aldea Moret, se han intensificado con el temporal de las últimas semanas, provocando nuevas filtraciones y desprendimientos que han vuelto a disparar la preocupación entre los residentes.

Una de las viviendas más afectadas es propiedad de Cristina Escarmena. Allí, en la primera planta, reside su hermana María, que se ha visto obligada a abandonar su casa "por miedo a un posible derrumbe".

Las continuas filtraciones han provocado goteras, moho y daños materiales tras los incidentes registrados recientemente. Una situación que ha llevado a los vecinos a denunciar el abandono institucional, señalando directamente a los pisos de titularidad municipal del bloque que permanecen "sin mantenimiento" al estar deshabitados.

Titularidad incierta

El inmueble agrupa 48 viviendas y, según los residentes, se desconoce cuántas están vinculadas al Ayuntamiento de Cáceres. "Solo alrededor de una decena de propietarios dispone de escrituras", asegura María Escarmena, lo que durante años ha generado un escenario de titularidades poco claras y dificultades para organizar la comunidad para afrontar cualquier actuación.

Según cuenta la joven, el pasado sábado avisó a la Policía Local ante la cantidad de agua que se estaba acumulando en las dos viviendas de las plantas superiores, ambas vacías y tapiadas. "Los agentes indicaron que no podían acceder a un piso en esas condiciones si no existía riesgo directo para personas", explica.

Desprendimiento

Al día siguiente, tras escuchar un "fuerte estruendo", comprobó que había cedido parte del falso techo de escayola en la cocina de la vivienda vacía del tercer piso. "Acudieron los bomberos, pero se encontraron con el mismo obstáculo al intentar entrar".

Toda esta situación, asegura, la ha llevado a dejar temporalmente su vivienda, ya que la cantidad de agua que se filtra hasta su piso y los numerosos desperfectos que presenta el edificio hacen pensar que la afección en estas viviendas deshabitadas podría ser mayor.

Sin solución

"Desde diciembre hemos ido notificando todas las incidencias al ayuntamiento. Nos dijeron que, al tratarse de un problema con una bajante, debía resolverlo la comunidad. Es insostenible", lamenta.

Al mismo tiempo, el seguro no cubre las reparaciones interiores mientras no se solucione la avería de origen, que atribuyen a elementos comunitarios del bloque, lo que termina alargando los daños.

Zona de paso

La preocupación se extiende, además, debido la ubicación de la zona más afectada, próxima a una parada de autobús. "Tenemos miedo de que se caiga la esquina a las ocho y media de la mañana cuando eso esté lleno de niños y de padres", expone María.

Vía plenaria

Con este telón de fondo, los vecinos llevaron el asunto al pleno municipal del pasado 15 de enero y anuncian que volverán el 19 de febrero.

A la espera de una respuesta concreta por parte del ayuntamiento y de que se determine el alcance real de la avería, los residentes reclaman una actuación urgente que permita revisar las viviendas vacías y frenar el deterioro del bloque.

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